Nueva cuarentena: Fernández, Kicillof y Larreta ante el anuncio más difícil

Los tres mandatarios oficializaron la restricción y prolongación de la cuarentena en el AMBA. Con un mensaje preciso, buscaron convencer de que es el único camino a seguir. ¿Alcanzará?

El presidente Alberto Fernández concretó ayer el endurecimiento de la cuarentena en el AMBA. Si bien las nuevas restricciones ya habían sido anticipadas desde la noche anterior por los medios de comunicación, había gran expectativa por el anuncio, que como viene siendo habitual, se demoró un par de horas y se terminó emitiendo pasadas las 16.

Al igual que en presentaciones anteriores, Fernández estuvo acompañado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. La diferencia en esta ocasión es que el anuncio fue grabado y no hubo periodistas en la sala para hacer preguntas. Y hubo otros cambios también, tal vez más importantes.

Desde el comienzo Fernández le habló a quienes están descontentos con la cuarentena y a quienes sufren las consecuencias económicas y/ psicológicas del prolongado confinamiento. El mandatario tomó nota del humor social y eligió incluir a este sector, cada vez más numeroso, en el inicio de su discurso. "Dicen las encuestas que uno de cada cinco argentinos no están de acuerdo con el mecanismo de la cuarentena y yo los entiendo", reflexionó.

Luego, precisó sin rodeos que la nueva fase del aislamiento en el AMBA se extenderá desde el 1 de julio hasta el 17 de ese mes. "Vamos a pedirles a todos que vuelvan a aislarse en sus casas y sólo salgan para buscar provisiones", manifestó el presidente. Y reiteró "le pedimos un esfuerzo más", de este modo, acertó en omitir la frase "el último esfuerzo", sabiendo de antemano que esta situación se puede extender más tiempo si la cifra de contagios no se reduce.

"La cuarentena es el único remedio y la caída de la economía es producto de la pandemia", remarcó Fernández y mostró en un gráfico el desempeño del país en comparación con la región, donde apareció noveno en el ránking de contagios y fallecidos en proporción a la cantidad de habitantes. Con esto evidenció, una vez más, que las estrategias elegidas por Brasil y Estados Unidos, países que encabezan la tabla de casos, no son caminos viables a seguir y que la reducción de daños a través de estrictas medidas de aislamiento es, por ahora, el mejor horizonte.

En otro tramo de su exposición, justificó las restricción del aislamiento en el AMBA al destacar que el 97% de los casos que se detectan ocurren en esa zona y explicó que, ante este panorama, es necesario desacelerar la curva de contagios para que se desocupen camas de terapia intensiva. "Miren entre el 5 de abril y hoy cómo han crecido la utilización de terapias intensivas. El resto del país está usando 38 camas al día de hoy, mientras que AMBA está utilizando 424 Unidades de Terapia Intensia. Y miren cómo ha crecido. En total 472 casos", exclamó, y dejó en claro que la suturación del sistema de salud es un riesgo latente. 

Otra medida no menor es que adelantó que habrá el pago de un tercer IFE para la zona metropolitana y el Chaco, lugares en donde se mantendrá esta nueva fase estricta del aislamiento. "El Estado ha asistido a 21 millones de argentinos de los 45 millones que somos. Que el IFE evitó que entre 2 y 4 millones de personas caigan en pobreza o indigencia", indicó el jefe de Estado. Desde el Gobierno saben que las consecuencias económicas se agravarán para muchos sectores que se mantienen sin poder generar ingresos, por eso se concretó el anuncio de otro bono de 10 mil pesos se hizo ayer mismo, y confirmó que el Estado continuará con la asistencia a empresas y pymes, con la intención de llevar algo de tranquilidad ante tanta angustia.

En el último tramo del mensaje, Fernández atendió a otros de los reclamos de quienes se oponen a la cuarentena y se refirió a la libertad. "No saben cuánto valoro la libertad, pero la verdad quiero recordarles algo: la libertad se pierde cuando uno muere. Para ser libre hay que vivir, cuidemos la vida", deslizó.

Después tomó la palabra Larreta, que valoró el trabajo mancomunado con Fernández y Kicillof, y argumentó con datos la decisión de restringir actividades en la Ciudad. Informó además, con algún titubeo, que la actividad física se prohibirá nuevamente en este periodo. Una de las perlitas fue la deficiencia en el sonido que hizo que al intendente capitalino le salga una voz robotica durante varios minutos.

El último en hablar fue el gobernador, que en esta oportunidad fue quien menos se extendió. Reiteró la importancia de "evitar la movilidad y el desplazamiento" para disminuir la circulación de personas y desmintió roces con Rodríguez Larreta: “Hay una intención de generar una batalla y no es lo que está pasando”, fustigó. Por último, sin mencionarla, aludió a una frase de la periodista Silvia Mercado que días atrás confesó que la cuarentena tendría "mas sentido si hubiera más muertos". "Yo lo tomo al revés, si no hubiéramos tomado los recaudos necesarios estos sería una tragedia", exclamó el mandatario provincial.


Pasó otro anuncio de extensión de cuarentena en el AMBA, tal vez el más difícil de enunciar para Fernández, Kicillof y Larreta, teniendo en cuenta el agotamiento de la sociedad tras 100 días de encierro. Sin embargo, no es algo para pasar por alto que, más allá de algunas diferencias, los gobernantes más influyentes que tiene el país se sigan manteniendo alineados frente a una crisis sin precedentes. Resta saber el acatamiento que tendrán estas nuevas restricciones, desde allí se podrá analizar el poder de convencimiento que tuvo el mensaje.

 

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