Estelas de la campaña electoral

Por: Martín Astarita

Se acercan las PASO del 11 de agosto. Interesa hacer un breve análisis sobre el perfil y la naturaleza de la campaña electoral hasta este momento de las dos principales fuerzas políticas.

¿Cuánto influye una campaña en el resultado electoral? Seguramente, la respuesta depende de cada proceso electoral en específico. En el caso de la elección presidencial 2019 en la Argentina, hay elementos contradictorios. Por un lado, se trata de una elección muy polarizada desde los inicios, en la que más del 70% (algunos afirman el 80%) tiene definido ya su voto. A esto debe agregase que, tal vez como nunca, los dos principales candidatos y las fuerzas políticas que lideran tienen poco de novedoso para ofrecerle al electorado. Derivado de la grieta, tanto Mauricio Macri (y Vamos Juntos) como Alberto Fernández (y el Frente de Todos), están encasillados, en cierta manera, por su pasado y su trayectoria. Para decirlo de manera simple: a diferencia de 2015, Macri ya no puede prometer Pobreza 0; y a diferencia de lo que hizo Cristina en 2007, Alberto no puede prometer un salto en la calidad institucional del país. Ambos tienen, hasta cierto punto, las cartas marcadas. El macrismo y el kirchnerismo, protagonistas de la grieta, tienen un perfil ya definido, que los encorseta en cierta forma y del que no se pueden liberarse tan fácilmente.

El eje del macrismo. Hay un consenso extendido en que el gobierno no tiene logros económicos significativos para mostrar al electorado. Por eso, ha oscilado entre resaltar propuestas y discusiones no económicas y, al mismo tiempo, intentar a toda costa garantizar la tranquilidad cambiaria, de forma tal de que no se reinstale en la sociedad la discusión económica. El resultado de todo ello es que el principal eje de campaña del oficialismo es que no vuelva el “populismo”. Nótese que, en rigor, este eje de campaña coincide con el principal logro de gestión del macrismo en estos cuatro años. Puede servir una referencia histórica para ilustrar lo dicho. El menemismo en los 90 tuvo como mandato combatir la inflación y achicar el tamaño del Estado. Lo logró, al igual que lo hizo Cardozo en Brasil, por ejemplo. Las nuevas derechas latinoamericanas post-2000 -el Brasil de Temer y Bolsonaro puede servir de ejemplo nuevamente- parecen tener como mandato fundamental un objetivo político, que consiste en clausurar la fase latinoamericana de los populismos.  

La economía, el eje del Frente de Todos. El eje de la propuesta del Frente de Todos es la economía. No le fue tan fácil instalar esta discusión. Hubo algunos errores propios no forzados, cierta calma cambiaria, pero más que nada, un posicionamiento mediático muy inclinado a favor del oficialismo que permitió instalar otros temas en la agenda pública. Aunque merecería una nota aparte, habría que preguntarse: ¿hubo alguna campaña electoral presidencial en el pasado tan inequitativa como esta en cuanto a los recursos que manejan los principales contendientes?

Uno va al centro, el otro se queda en la derecha. Macri intenta retener el voto propio para evitar fugas por "derecha" (Lavagna, Espert y Centurión). Alberto no teme fugas del voto "propio" (¿en qué medida, el hecho de que Macri sea el que esté en frente, aglutinó todo tras de sí todo el voto progresista/izquierda?) y está dedicado a ampliar su capacidad electoral hacia el centro.

¿Y después de las PASO, qué? Del punto anterior se deriva una consecuencia: pareciera que Macri, tras las PASO, tiene más espacios políticos para absorber votos de cara a las generales. En principio, se podría esperar que votantes de Esper y de Centurión en las primarias, dejen el corazón y usen la cabeza en octubre. La duda, tal vez, resida en el perfil de votantes de Lavagna: ¿qué componente de peronismo posee su electorado y cómo puede comportarse en las elecciones generales? Por otra parte, resulta muy difícil aventurar qué es lo que va a pasar con la transferencia de votos en octubre porque ello dependerá de dos factores: el resultado mismo de las PASO y en estrecha relación con ello, la marcha de la economía.  


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