Estados Unidos en llamas: crece la tensión por el racismo y la violencia institucional

Las protestas por la muerte de George Floyd llegaron hasta la Casa Blanca y obligaron el presidente Donald Trump a refugiarse en su bunker. Miles de soldados de la Guardia Nacional fueron desplegados para contrarrestar a los manifestantes.

En medio de la ola de protestas contra la violencia policial y racial, al menos 40 estados impusieron el toque de queda en Estados Unidos y la Guardia Nacional desplegó a miles de soldados para dispersar a los manifestantes. En este contexto, el presidente Donald Trump se refugió en su bunker ante la tensión que se vivió anoche en la Casa Blanca.



Washington vivió anoche sus horas más tensas tras el sexto día de movilizaciones por la muerte de George Floyd, un ciudadano afroamericano de 46 años víctima del violento accionar de la Policía de Mineápolis cuando estaba siendo detenido. Un gran número de personas se congregaron frente a la residencia del presidente, ignorando el toque de queda, y las fuerzas de seguridad reaccionaron lanzando gases lacrimógenos. 

Los manifestantes irrumpieron en una sucursal de Capital Bank, y se podían ver cajas de joyas vacías dispersas en la acera frente a un local de Mervis Diamonds. Además, se produjeron saqueos en distintos comercios e incendiaron autos en las calles de capital estadounidense.



The New York Times informó anoche que "Agentes del Servicio Secreto llevaron abruptamente al presidente Donald Trump y a su familiar al búnker subterráneo utilizado en el pasado durante los ataques terroristas".

Horas antes, la alcaldesa Muriel Browser había anunciado un toque de queda y la Guardia Nacional de Estados Unidos confirmó la movilización de 5 mil efectivos en 15 estados y el distrito de Columbia, para contrarrestar la escalada de violencia, pero los incidentes se siguen multiplicando a lo largo de todo el país. 

En Saint Paul, ciudad contigua a Minneapolis, epicentro del movimiento, miles de personas se manifestaron en la tarde del domingo contra el racismo y en reclamo de que todos los policías implicados en la muerte de Floyd rindan cuentas ante la justicia. Por el momento, solo uno de ellos, Derek Chauvin, fue "detenido e inculpado de homicidio involuntario".

Hasta este lunes se reportaron dos muertes vinculadas a las protestas que se iniciaron el miércoles: una ese mismo día en Minneapolis, y la segunda, el viernes en Detroit. El asesinato de George Floyd a manos de la policía se convirtió en en símbolo de las protestas contra la violencia racial y pone en jaque el gobierno de Donald Trump, que deberá afrontar una nueva crisis.

El terrorismo institucional y racial en cifras

En Estados Unidos, la policía mata a entre 1.000 y 1.200 personas cada año, según los cálculos realizados por la prensa estadounidense después del asesinato de un joven afrodescendiente de 18 años, Michael Brown, en Ferguson (Missouri), a manos de un oficial en 2014. Del total de muertes a cargo de la policía, casi un 25% de las víctimas son afrodescendientes, una comunidad que representa un poco más del 13% de la población estadounidense.

Las cifras se refuerzan con un estudio publicado en 2019 a partir de datos recopilados por el consorcio de periodistas Fatal Encounters y los del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales, los cuales concluyen que los afrodescendientes son 2,5 veces más propensos a ser asesinados por la policía en Estados Unidos que la población blanca.



Los asesinatos de estadounidenses que involucran a las fuerzas de seguridad no han variado desde 2013. El sitio web mappingpoliceviolence.org muestra una serie de patrones muy particulares durante este período.

  • Hubo solo 27 días no continuos de 2019 en los que la policía no asesinó a alguien.
  • Entre 2013 y 2019 fueron asesinados 6,6 personas negras por millón de habitantes, 3,8 hispanos-latinos por millón y 2,5 blancos.
  • El porcentaje de ciudadanos negros desarmados asesinados por la policía fue 1,3 veces mayor que el de blancos.
  • Los niveles de criminalidad violenta en las ciudades de Estados Unidos no determinan los índices de violencia policial contra los ciudadanos. Ciudades como Buffalo (New York) y Orlando (Florida) poseen porcentajes de gente negra, población y niveles de violencia similares y sus cifras difieren ampliamente (0 vs 13 personas asesinadas por la policía).
  • El 99% de los asesinatos por parte de la policía entre 2013 y 2019 no han dado lugar a que se acuse a los agentes de un delito.
  • Según datos de la Oficina de Estadísticas Judiciales en 2014, casi el 3% de la población masculina negra estadounidense estaba en prisión, en comparación con el 0,5% de los blancos.


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