Es necesario un nuevo paradigma de producción agroalimentaria

En todas las organizaciones cooperativas existen marcadas diferencias, pero sin embargo las hilvana una misma realidad contextual: el modelo de producción, distribución y comercialización.

Las cooperativas de FECOFE se distribuyen en distintas provincias del país (Misiones, Entre Ríos, La Rioja, Chubut, Salta, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires) y abarcan un amplio espectro de la producción agroalimentaria nacional; desde aquellas que se dedican al acopio y comercialización de commodities hasta las que agregan valor a sus productos: yerba, arroz, jugos, dulces, vinos, aceite de oliva, frutas finas, miel, harinas, lácteos y carnes; entre otras.

Esta diversidad geográfica y productiva nos facilita el conocimiento cercano de las problemáticas, necesidades y expectativas de crecimiento del sector agroalimentario. En todas estas organizaciones cooperativas existen marcadas diferencias, pero sin embargo las hilvana una misma realidad contextual: el modelo de producción, distribución y comercialización.

Los productores agropecuarios de pequeña y mediana escala, los chacareros; lo que hacemos todos los días es producir, inmersos en el status quo dado. Entonces, por naturaleza, no depende sólo de nosotros la forma de hacerlo, es imprescindible e impostergable que el Estado esté presente en la planificación de lo que se produce y en los modelos de producción sostenibles que todos anhelamos.

Desde hace décadas -para no decir desde siempre- el que rige el modelo de producción y distribución es “el mercado”, que no es otra cosa que las grandes empresas y grupos económicos concentrados. Un eficiente entramado de oligopolios y oligopsonios que determinan el destino de productores y consumidores. Que en una verdadera paradoja del capitalismo, no tienen competencia, y más aún, para el consenso imaginario colectivo son altamente competentes.

Bien sabemos que el modelo de producción actual de alimentos atenta tanto contra el crecimiento de las economías regionales como contra la salud de la población, lesionando al medioambiente y su biodiversidad. Por eso creemos que es central cambiar el paradigma de producción agroalimentaria. No dudamos que requiere del protagonismo del pequeño y mediano productor y de las entidades cooperativas, tanto así como de las organizaciones del Estado y de la sociedad civil.

Es indispensable el trabajo en conjunto e interdisciplinario, en el cual todas las dimensiones del Estado actúen para la consecución de ese bien común y sustentable. Como siempre lo planteaba Mario Cafiero -y por lo cual luchó incansablemente-, es necesaria la unión y organización del cooperativismo, muy particularmente del agroalimentario. Por el contrario, en la actualidad, el campo popular se encuentra innecesariamente dividido, con discrepancias que no le permiten converger en lo realmente importante: luchar contra los intereses del poder económico-financiero concentrado, que atenta contra la posibilidad de que haya otro esquema de producción; más justo, inclusivo y amigable con el medio ambiente.

Por eso afirmamos que no es momento de estar divididos o desgastarnos en diferencias pequeñas y anodinas. El llamamiento de FECOFE es al trabajo en conjunto, a la unidad. Esa es, precisamente, la idea central de nuestra Federación: ser un puente entre las entidades del cooperativismo agroalimentario, los chacareros, las organizaciones sociales y el Estado, que debe recuperar un rol central en la promoción, articulación y organización de la producción, focalizado en la distribución de alimentos saludables y accesibles para el Pueblo.


Sobre el autor: presidente de FECOFE (Federación de Cooperativas Federadas Ltda.)

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