El zorro en el gallinero

De “Wikipedia”. “Anexo: intervenciones militares de los Estados Unidos” (en América, HK):

1775-1776: Canadá y Atlántico

Invasión de Canadá en el curso de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.

1798-1800: Mar Caribe y Atlántico

Cuasi-Guerra: conflicto naval contra la Francia Revolucionaria por las posesiones caribeñas, que acaba con el Tratado de Mortefontaine o Convención de 1800.

1831: Argentina

Artículo principal: Ataque del USS Lexington a Puerto Soledad

El 28 de diciembre, la corbeta estadounidense USS Lexington (enarbolando una bandera francesa como táctica pirata), arribó a Puerto Soledad (islas Malvinas). Un contingente desembarcó y destruyó el asentamiento, tomando prisioneros a la mayoría de sus habitantes.

1846-1848: México

Los Estados Unidos anexionan la mitad del territorio mexicano. Este territorio ahora está repartido entre los estados de Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y una parte de Colorado, Oklahoma y Wyoming.

1852-1853: Argentina

Infantes de marina (o marines) se instalan en Buenos Aires para “proteger” los intereses estadounidenses frente a una revolución.

1853: Nicaragua

“Protección de los ciudadanos y los intereses estadounidenses” durante trastornos políticos.

1854: Nicaragua

Invasión de marines en “represalia a una ofensa” hecha al representante estadounidense en Nicaragua. Destrucción de la ciudad de Greytown (San Juan del Norte).

1855: Uruguay

Del 25 al 29 de noviembre. Fuerzas navales estadounidenses y europeas desembarcan para “proteger” intereses de sus connacionales durante una revolución en Montevideo.2

1856: Nueva Granada

El incidente de la “tajada de sandía” fue una revuelta civil en la ciudad de Panamá (en ese entonces, parte del Estado Federal de Panamá, República de Nueva Granada) entre civiles locales y civiles estadounidenses, convirtiéndose en uno de los antecedentes para la primera intervención estadounidense en el istmo de Panamá.

1858: Uruguay

Del 2 al 27 de enero. Las fuerzas de dos buques de guerra de Estados Unidos desembarcan para “proteger” los bienes norteamericanos en Montevideo.3

1859: Paraguay

El Congreso autorizó a un escuadrón naval a “exigir reparación” en favor de un ataque a un buque militar en el río Paraná durante 1855. Las disculpas se hicieron después de un gran despliegue de fuerza.

1868: Uruguay

Los marines “protegen” a residentes extranjeros y fuerzan la aduana durante una insurrección en Montevideo.

1891: Chile

Caso Baltimore: Intervención de fuerzas navales tras la muerte de dos guardiamarinas estadounidenses del crucero USS Baltimore en una pelea a la salida de una cantina de Valparaíso. Estados Unidos, amenazó Chile con la guerra si el gobierno chileno no obedecía un ultimátum y aceptaba las condiciones impuestas contrarias a lo que los tribunales de justicia chilenos habían determinado.

1894: Nicaragua

Intervención en Bluefields con el fin de “proteger” los intereses de los Estados Unidos en respuesta a una revolución.

1898-1902: Cuba, Puerto Rico y Pacífico

Guerra Hispano-estadounidense: tras la victoria estadounidense, construcción de una base militar en Guantánamo como “recompensa por la liberación” de la tutela española de Cuba, tras la irrupción estadounidense al final del proceso de independencia de Cuba (1895-1898) estando ésta a las puertas de su emancipación por medios cubanos propios.

Estados Unidos impone la posibilidad de inversiones financieras y un derecho de injerencia en los asuntos interiores de Cuba mediante la Enmienda Platt. Anexión de las antiguas colonias españolas de Puerto Rico y Cuba, además de Filipinas, Wake y Guam en Oceanía.

1914: México

Durante la Revolución Mexicana, en respuesta a la detención de unos marineros borrachos en el puerto mexicano de Tampico, la armada invade el puerto de Veracruz masacrando a la población civil: Ocupación estadounidense de Veracruz de 1914.

1915: Haití

Ocupación estadounidense de Haití (1915-1934).

1916: República Dominicana

Ocupación estadounidense de la República Dominicana (1916-1924).

1917: México

Expedición punitiva contra Francisco Villa: durante la Revolución Mexicana, el presidente estadounidense Woodrow Wilson envió tropas a México, encabezadas por el general "Black Jack" Pershing (el mismo que comandaría las fuerzas estadounidenses en la Primera Guerra Mundial) para capturar al líder revolucionario Pancho Villa, que había atacado una localidad estadounidense. La expedición fracasa. Francisco Villa se libra de la muerte.

1926: Nicaragua

Artículo principal: Guerra Constitucionalista de Nicaragua

La guerrilla de Augusto Cesar Sandino contribuyó a la salida de las tropas estadounidenses de ocupación.

1960: Guatemala

Bombardeos.

1964: Panamá

En represalia por los sucesos del 9 de enero por disputas sobre la soberanía del Canal de Panamá.

1965: República Dominicana

Durante la Guerra Civil Dominicana, la intervención fue posteriormente apoyada por la OEA, pese a que las fuerzas de intervención estadounidense en el país fueron mucho más numerosas que las proporcionadas por la OEA (42 420 tropas estadounidenses). Alrededor de 3000 muertos.

1967-1969: Guatemala

Bombardeos.

1983: Granada

Invasión para apoyar el nuevo gobierno que derrocó al primer ministro pro-cubano Maurice Bishop.

1989: Panamá

Invasión para derrocar al general Manuel Noriega.

1994: Haití

Intervención para instalar al presidente elegido Jean-Bertrand Aristide

2004: Haití

Los Estados Unidos, en una intervención militar y con la ayuda de Francia, y Reino Unido, deponen al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide del poder en el marco de la operación MINUSTAH.


¡Pavada de listita! Y eso que aquí no agrego las malandanzas de la CIA, inauguradas poco después de su creación con el sangriento derrocamiento en 1954 del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, continuada en 1961 con la aventura de Bahía de Cochinos en Cuba, meses más tarde con el extraño suicidio del presidente brasileño Getulio Vargas. Ya nadie duda de la intervención norteamericana en el sangriento golpe de estado chileno de 1973 y en el asesinato de su presidente Salvador Allende. Tampoco puede ocultarse el “soporte” a la terrible dictadura militar argentina desde marzo de 1976. Ni el furibundo respaldo a los “contras” nicaragüenses en la década de los 80. Ni el respaldo logístico a la armada inglesa que reconquistó Malvinas en 1982. Ni la inauguración de los “golpes no militares” como el que derrocó en 2009 a Manuel Zelaya en Honduras, ni el otro que destituyó en 2012 a Fernando Lugo en Paraguay. Ni el que destrozó la institucionalidad boliviana en 2019, obligando a su legítimo presidente Evo Morales a huir so pena de perder la vida.

Ni la constante agresión a Cuba y Venezuela, impulsado a sus marionetas locales a provocar “revoluciones liberales”.

Ni el brutal régimen de sanciones impuesto a estos dos países, con riesgo sanitario y alimenticio permanente por el bloqueo que les impuso.

Bueno, podría seguir desgranando la historia de esta “América para los (norte) americanos” del inolvidable Monroe. Creo que ya tenemos bastante.

¡A este amigo norteño, a este “hermano mayor” es al que todos nosotros, los latinoamericanos, le damos cobijo en un techo común llamado la OEA! Bueno, está bien que algunos seamos cipayos, vendepatrias, cobardes traidores y viles mercenarios. Está bien que aceptemos algunos dineros por estos sucios servicios. Y que durante las noches no podamos dormir temerosos de la venganza popular. Pero que todos, tooodos los latinoamericanos sigamos aceptando a estos criminales en nuestras patrias me parece un poco demasiado.

Y sí, lo había pedido Fidel, también lo pidió el “Negro” querido de Chávez. Nuestro Néstor lo puso en marcha con la Unasur. Ahora AMLO y Alberto lo impulsan: hay que cumplir el sueño de San Martín y Bolívar, de Sandino y Pancho Villa, de Perón y el “Pepe”. Hay que construir la unidad latinoamericana “desde el pie” zitarroseño y proteger nuestra Patria Grande de nuevos crímenes y atropellos.

Para que nunca más tengamos que recordar la terrible frase atribuida al general Porfirio Díaz, presidente mexicano que a finales del siglo XIX se enfrentó a la avidez anexionista norteamericana: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”…

La decisión de conformar una organización auténticamente latinoamericana será la mejor manera de defender nuestra integridad política y nuestra soberanía económica. Y evitar que aquella nefasta lista del principio de este artículo siga engrosándose.

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