“El placer de las personas con vulva no está en agenda”

Entrevista a las referentes de Proyecto Preservativo Para Vulvas, que hace hincapié en la vulnerabilidad de las personas con vulva de tener relaciones sexuales protegidas y cómodas, y la necesidad de fabricar y concientizar en el uso de un preservativo creado especialmente.


Los estudios con perspectiva de género están calando cada vez más hondo en la sociedad, y las demandas son muchas y están, de a poco, siendo visibilizadas por distintos colectivos.

En este caso, entrevistamos al Proyecto Preservativo Para Vulvas, que hace hincapié en la vulnerabilidad de las personas con vulva de tener relaciones sexuales protegidas y cómodas, ya que hoy no está contemplada esta posibilidad sin la utilización de preservativos para penes, adaptados a prácticas para lo que no están realmente diseñados.

Este colectivo trabaja desde hace un año y difunde mediante Facebook e Instagram (@proyecto.preservativoparavulvas) la iniciativa de fabricar un preservativo que se adapte a este tipo de relaciones sexuales.



Las escuchamos en el 34 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis y no Binaries, que se llevó a cabo en La Plata en el 2019, y nos resultó imposible a partir de ese momento evitar pensar en lo importante del reclamo, de llevarlo a cabo y en lo fundamental que resulta para todas aquellas personas que lo necesitan y que quizás aún no estén al tanto de que hay un Proyecto en marcha y que hay que seguir difundiendo hasta que sea por fin un hecho real.

Porque si en otros países es una realidad, no hay motivos para suponer que en el nuestro no es posible.

 


Acá, la entrevista completa: 

EPD: ¿Cuándo surgió el proyecto?

PPV: El Proyecto Preservativo para Vulvas surgió en marzo del 2019, desde la necesidad de dos compañeres que, estando en pareja y al querer cuidarse en sus relaciones sexuales, se encontraron con que los métodos disponibles para prevenir Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) respecto de las personas con vulva eran incómodos e insuficientes. Al sentirse desprotegides ante la atención médica y por la falta de información brindada sobre la posibilidad de contraer ITS entre personas con vulva, decidieron difundir el reclamo de un preservativo específico para nuestros cuerpos y prácticas, mediante un flyer que publicaron en Instagram. Desde la publicación de este, que invitaba a concientizar y a convocar a otras personas a formar parte del proyecto, muches, en situaciones similares, se pusieron en contacto y, a partir del intercambio de experiencias, el reclamo se tornó colectivo.


¿Quiénes lo conforman?

Este proyecto se conforma por personas de identidades sexuales diversas (lesbianes, bisexuales, varones trans, no binaries*, y más), quienes concentramos principalmente en CABA, La Plata, Quilmes, regiones del conurbano bonaerense, recientemente en San Luis, y estamos expandiéndonos a nivel nacional.

Nos organizamos de forma independiente, horizontal, apartidaria, interdisciplinaria, y sostenemos una perspectiva transfeminista e interseccional. Para difundir el proyecto, utilizamos mayormente nuestras redes sociales, Instagram y Facebook, y a su vez, participamos de marchas del orgullo disidente en distintas ciudades; del 34.° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Bisexuales, Travestis, Trans y No Binaries; de eventos que nos han convocado de la comunidad LGBTTIQ+ (donde repartimos panfletos informativos y socializamos el proyecto); además de entrevistas radiales y escritas, y charlas en espacios varios. Particularmente, en el 34.° Encuentro, realizado en la ciudad de La Plata, hemos generado una fuerte incidencia ante el feminismo en general; hubo un antes y un después en la cantidad de personas que nos empezaron a seguir. El proyecto se popularizó y se masificó más.


¿Qué usan ahora las personas con vulva al momento de tener relaciones? 

En Argentina, hoy en día los métodos que existen para prevenir ITS en las relaciones sexuales entre personas con vulva son los campos de látex cortados a partir de un preservativo peneano o un guante, los diques de goma (dental dam) utilizados para odontología, o los dedales y guantes de látex o nitrilo. Lamentablemente, no se difunden y, por eso, la mayoría de las personas con vulva no los usan, además de que resultan incómodos, poco prácticos y caros. Incluso, algunas personas utilizan film de cocina debido a que es un método recomendado por profesionales de la salud, pero que no es efectivo ya que el material es poroso y mucho más fino que un preservativo peneano, por lo tanto, es propenso a roturas.

Los métodos nombrados no solo sirven para relaciones sexuales entre personas con vulva, sino también para sexo oral (tanto a vulva como a ano) en general. Para las prácticas en las que hay contacto directo entre clítoris, no existe ningún tipo de barrera y estos métodos mencionados no funcionan, ya que se corren con la fricción.


¿Hay preservativos para vulvas en otros países? 

Existen los verdaderos campos de látex, que son láminas con hasta tres veces la superficie de un preservativo peneano cortado. Se comercializan en Estados Unidos, Canadá y otros países desarrollados. En California, la empresa Lorals desarrolló bombachas de látex ultrafino para sexo oral, que se acercan mucho a la idea que tenemos para el preservativo. En Latinoamérica hay países con oferta de diversos métodos. Por ejemplo, en Brasil los preservativos internos o vaginales (los más comúnmente asociados con nuestro reclamo) se distribuyen gratuitamente por ley. También en Colombia se investigó sobre un prototipo de preservativo, y en Chile se comercializan máscaras para sexo oral, similares a barbijos, y un preservativo interno que se sostiene externamente atando unos lazos de encaje a los muslos. La realidad es que hay varias opciones, pero que no abarcan todas las prácticas, especialmente el tribadismo (en la que hay contacto entre vulvas y clítoris).


¿Es un reclamo constante? ¿Consideran que está invisibilizado? 

La falta de información sobre las posibilidades de contraer ITS, la falta de atención médica respetuosa a nuestras sexualidades e identidades y tener que cortar un preservativo para penes para hacer un campo de látex nos exponen a situaciones de vulnerabilidad en nuestra vida diaria. Por esto, una vez conscientes de la necesidad de un preservativo para vulvas, el reclamo por su realización y por información acerca del tema se vuelve constante. Tener acceso a la salud sexual y a métodos profilácticos para nuestros cuerpos y prácticas es nuestro derecho, y consideramos que está invisibilizado por estar inmerses en una cultura cisheteropatriarcal en la que el placer de las personas con vulva, y de la disidencia sexual, no está en agenda. Asimismo, la salud sexual y los métodos profilácticos hoy en día están basados en la anticoncepción y en el placer de las personas con pene, por lo que las prácticas sexuales no reproductivas quedan invisibilizadas.

Desde el proyecto, queremos visibilizarnos trabajando en los siguientes objetivos:

- Concretar un preservativo para vulvas que permita cuidarnos en cualquier práctica sexual, en especial, en la que hay contacto entre vulvas.

- Lograr la distribución gratuita por parte del Estado de otros métodos de profilaxis existentes a nivel internacional: preservativo vaginal, dedales de látex y campo de látex para sexo oral, como ya sucede con los preservativos destinados a varones cis.

- Conseguir la elaboración e implementación de un protocolo ginecológico que garantice la atención informada, responsable y respetuosa a nuestras sexualidades e identidades y que nos brinde la información necesaria sobre salud sexual y formas de cuidado en las distintas prácticas sexuales para la prevención de ITS.

- Investigar e informar a la comunidad sobre los métodos de cuidado existentes para las prácticas sexuales entre personas con vulva. Queremos una educación sexual integral que contemple las prácticas sexuales entre personas con vulva y que informe sobre los métodos con los que contamos para cuidarnos.


¿Por qué consideran que no hay un preservativo para relaciones entre personas con vulva? 

Según la lógica binaria en la que actúa el Estado para nombrar a las identidades de género, no se suele tener en cuenta a las mujeres como personas deseantes protagonistas y autónomas con respecto a su sexualidad (entendiendo “mujeres” y “varones” como una categoría cisheterosexual, que dentro de la sociedad debe cumplir con determinadas expectativas y mandatos). Nos inculcan que el sujeto protagonista, deseante y activo en una relación sexual es el varón, y aún hoy en día no se nos permite pensar en una relación sexual sin la participación de ellos.

El régimen heteronormativo impuesto obstaculiza el poder pensar y vincularnos más allá de la lógica patriarcal bajo la que fuimos educades, en la que el cuidado, el deseo y el placer de los varones cis es lo único que importa; y el deseo de las personas asignadas a la categoría “mujer” (sin siquiera aparecer la posibilidad de existencia de otras identidades y sexualidades) gira en torno a satisfacer este lugar central de ellos. Esto mismo se refleja en las políticas de salud y en la existencia de un preservativo para penes y no para vulvas. Queremos tener la opción de utilizar un preservativo en distintas prácticas sexuales, como el sexo oral o el tribadismo y también la posibilidad de poder operar sobre nuestro propio cuerpo a la hora de la colocación del preservativo.


¿Han tenido alguna respuesta del Estado frente a esta problemática? 

Luego de todo un año de visibilización del reclamo y difusión del proyecto, estamos poniéndonos en contacto con organizaciones no gubernamentales, como Casa Fusa y Ciclo Positivo, e instituciones estatales para trabajar en conjunto. Nos da mucha esperanza la creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, ya que explicita la voluntad política de abarcar las problemáticas específicas de género y disidencia sexual. Esperamos poder trazar políticas públicas para poder garantizar derechos sexuales para toda la sociedad. Principalmente, a través de la difusión de información sobre salud sexual y en la concreción del preservativo para personas con vulva y su consecuente distribución gratuita.


*No binarie*: Persona que no se identifica con la designación binaria "varón-mujer".


El lápiz verde