El papa Francisco le envió un rosario a Lula da Silva

El obsequio lo entregó el dirigente social argentino Juan Grabois, cercano al sumo pontífice. Sin embargo, las autoridades locales no lo dejaron ver al expresidente brasileño, detenido desde abril.

El papa Francisco le envió un rosario al expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, detenido desde el 7 de abril por supuesta corrupción y lavado de dinero en el marco de la investigación conocida como Lava Jato. 

El regalo fue traído desde Roma y entregado en Brasil por el dirigente social argentino Juan Grabois. El titular de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) pudo dejar el obsequio, pero las autoridades locales no lo dejaron ver al exmandatario. 


Fue el propio Lula el que contó en sus cuentas de redes sociales sobre el obsequio de Francisco y compartió una foto. El principal candidato para las próximas elecciones, a pesar de estar encerrado, también se quejó porque no permitieron a Grabois visitarlo en la cárcel de Curitiba.  

"Personalmente, estoy muy triste, vine de muy lejos para dialogar con una persona muy querida por gran parte de nuestro pueblo latinoamericano y me voy con este sentimiento de que algo malo debe estar pasando para que la mía haya sido una visita impedida por razones de naturaleza política por las autoridades de turno", expresó Grabois,  coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Sociales en Diálogo con el papa Francisco.

"Me sorprende el argumento que esgrimió la autoridad aquí presente, que fue de naturaleza teológica, por no ser sacerdote consagrado. Yo no sé si estos funcionarios tienen formación teológica, pero todos los bautizados somos discípulos y misioneros, y tenemos funciones religiosas que cumplir. He visitado presos en situaciones similares en distintos lugares y jamás he tenido un inconveniente de esta naturaleza", agregó el líder social argentino en diálogo con la prensa local. 

En su cuenta de Facebook, Lula compartió también las palabras de Francisco en mayo pasado sobre el rol de los medios en la difamación de figuras públicas. "Se crean condiciones oscuras para condenar a una persona, los medios empiezan a hablar mal de las personas, de los dirigentes, y con la calumnia y la difamación esas personas se manchan, luego llega la Justicia, las condena, y al final, se hace un golpe de Estado", fue la frase replicada por el expresidente. 

El lápiz verde