El Litio, su presente y su futuro

OPINIÓN. Durante los primeros meses de 2021, y al igual que todos los años, el Servicio geológico de Estados Unidos (USGS) público su reporte anual dedicado a estimar los recursos existentes de distintos minerales alrededor del mundo. Este reporte, muy esperado por la industria minera, describe cuantitativamente y en forma estimada las cantidades de minerales que distintos países poseen dentro de sus fronteras.

Durante los primeros meses de 2021, y al igual que todos los años, el Servicio geológico de Estados Unidos (USGS) público su reporte anual dedicado a estimar los recursos existentes de distintos minerales alrededor del mundo. Este reporte, muy esperado por la industria minera, describe cuantitativamente y en forma estimada las cantidades de minerales que distintos países poseen dentro de sus fronteras.

Como hace años, el litio forma parte de los estudios geológicos que este organismo gubernamental norteamericano lleva a cabo. De acuerdo con su última edición, Argentina posee los segundos recursos de litio a nivel mundial de con 19,5 millones de toneladas, ubicándonos solo detrás de Bolivia.

Este dato pone en relevancia la potencialidad que posee hoy en día nuestro país, en lo referente a la minería de litio que, actualmente, se lleva a cabo en los salares andinos al noroeste de Argentina.

El litio, en sus dos formas de comercialización, hidróxido y Carbonato de Litio, se utiliza como materia prima para la fabricación de baterías, denominadas Ion-Litio. Este metal, el de menor peso de la tabla periódica, posee distintas características que lo hacen ideal para el almacenamiento de energía eléctrica.

Su desarrollo, comenzó a principios de los años 70, pero fue recién a mediados de los 80, que un investigador Japones de Sony, Akira Yoshino, logro fabricar una batería ion-litio como la conocemos. Por este desarrollo, fue premiado con el Nobel de química junto a otros dos investigadores sobre este tema.

La popularidad de las baterías de ion-litio es tal, que hoy día gran parte de la población mundial tiene en sus manos una. Todas las baterías de los teléfonos inteligentes funcionan a través de este tipo de baterías, lo que hace casi universal su utilización.

El litio puede ser encontrado en depósitos terrestres y marítimos, nunca en su estado puro, sino como compuestos de diferente tipo. Los dos métodos viables económicamente utilizados para su extracción son a través de la minería tradicional, es decir por la fractura de la roca en los yacimientos donde encontramos un mineral llamado espodumeno y de las salmueras ubicadas en los salares andinos.

Nuestro país, hace algo mas de 20 años que extrae litio del llamado Salar del Hombre Muerto, ubicado en la provincia de Catamarca. Allí la empresa FMC Lithium (hoy llamada Livent), produce en escala industrial dos compuestos con este metal, Cloruro de Litio y Carbonato de Litio. Además de Livent, en la provincia de Jujuy, la compañía Sales de Jujuy también produce Carbonato de litio extraído del salar de Olaroz, es decir nuestro país es exportador neto a escala industrial de este compuesto utilizado para la fabricación de baterías.

Hoy, Argentina, es el cuarto país productor de Carbonato de Litio en el mundo, detrás de Australia, Chile y China, con un volumen cercano a los 6400 Toneladas del Metal (más de 32 mil toneladas de Carbonato de litio equivalente).

Además de ello, existen más de 50 proyectos, en distinto grado de avance en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy enfocados en la extracción y procesamiento del litio.

La obtención de este mineral en los salares andinos, se realiza a través de la salmuera contenida en los mismos, es decir en volúmenes de agua con gran contenido de sales. El proceso básicamente consiste en perforar a determinada profundidad del salar y de allí bombear hacia la superficie la salmuera, para luego enviarla a una planta de procesamiento del mineral o en su defecto, verter la salmuera en grandes piletones de varias hectáreas. La salmuera rica en litio y en distintas sales, se evapora en estos piletones por efecto de la radiación solar, muy abundante en la Puna, permitiendo que esta evaporación disminuya el volumen de agua y concentre las distintas sales, para luego realizar el procesamiento y separación del mineral de litio.

El carbonato de litio y el hidróxido de litio son los compuestos que se utilizan como precursores para la fabricación del cátodo de la batería (todas las baterías, poseen dos elementos para su funcionamiento, un ánodo y un cátodo). Se estima que la batería de un automóvil eléctrico necesita entre 50 y 60 kilos de carbonato de litio para la fabricación de su cátodo, en cambio un teléfono inteligente solo necesita microgramos de este compuesto. De acuerdo con estas estimaciones una batería de automóvil eléctrico lleva la cantidad equivalente de carbonato de litio de 17 mil teléfonos móviles.

En la actualidad el mercado mundial del litio no tiene un tamaño considerable (4-5 mil millones de USD), si es comparado con, por ejemplo, el tamaño del mercado del cobre (176 mil millones USD), o del petróleo. Sin embargo, este mineral acapara la atención mundial, debido a que, si bien no es único dentro de una batería, si está presente en todas ellas por lo que lo hace esencial para el desarrollo industrial del futuro, y la transición a energías sustentables.

El impulso en la demanda de compuestos de litio por parte de la industria automotriz y de las energías renovables, ha provocado un aumento de precio del mineral en el mercado mundial de manera continua durante el 2021. En efecto, el precio del carbonato de litio grado batería (se lo denomina así a este compuesto con 99,5% de pureza), ha pasado de tener un valor de 6000 USD por tonelada en diciembre de 2020 a más de 16000 USD por tonelada en agosto de 2021, traccionado principalmente por el incremento en la demanda de automóviles eléctricos.


Movilidad Sustentable – Automóviles Eléctricos

En el año 2003, los ingenieros Martin Eberhard y Mark Tarpenning fundan Tesla, la primera automotriz dedicada exclusivamente a la fabricación de Autos totalmente eléctricos. Si bien el concepto de auto propulsado por energía eléctrica no era algo nuevo en el mercado (GM había fracasado en la comercialización de un modelo totalmente eléctrico, el EV1), Tesla enfocaría su estrategia no solo en producir automóviles, sino también en la fabricación de las baterías sobre las que iría montado los mismos.

Durante ese año, Eberhard y Tarpenning se reúnen con un Doctor en física, llamado Elon Musk, para contarle su idea acerca de la fabricación de un automóvil 100% eléctrico y la fundación de Tesla Motor Inc. Habían conocido a Musk en una conferencia en la Universidad de Stanford, unos años antes.

Musk, un emprendedor sudafricano, que vivía en EEUU luego de realizar su doctorado en Standford, era millonario gracias a sus ideas innovadoras para el pago por internet a través de una plataforma llamada Pay Pal y no dudo en acompañar con inversiones dicho proyecto.

El comienzo de Tesla fue tumultuoso y problemático, los gastos en investigación y desarrollo, además del aun poco y naciente interés en los automóviles totalmente eléctricos, hizo que tambaleara y estuviera en varias ocasiones al borde de la bancarrota, sin embargo Musk no se detuvo y consiguió en varias ocasiones financiación del estado norteamericano para seguir su idea de electrificación del mercado automotor, acompañado por la creciente concientización sobre la contaminación del medio ambiente.

Hoy Tesla es el primer productor mundial de automóviles totalmente eléctricos, con sus cuatro plantas de montaje, repartidas en EE. UU. (Fremont, Nevada y Nueva York) y China (Shanghái). En todas ellas, Musk tuvo en claro algo desde el inicio que, si iban a fabricar automóviles eléctricos, la fabricación de baterías debía ser parte constitutiva dentro de las mismas instalaciones. Tesla, en todas sus plantas y en las que están construyendo actualmente en Berlín-Alemania y en Texas-EEUU, la fabricación de baterías es in-house, es decir parte esencial de la producción. Esta verticalización de la fabricación tiene un motivo estratégico, las baterías Ion-Litio representan entre un 40% a un 50% del costo total de fabricación de un automóvil eléctrico, tener dominio sobre este costo es primordial para tomar estrategias de fabricación.

Por este camino, hoy en día, están circulando la mayoría de las grandes terminales automotrices, preparando sus estrategias para migrar su fabricación de automóviles a combustión interna a eléctricos.

Ford Motor Inc. Presento ante la prensa hace algunos meses su nueva camioneta Ford F-150 totalmente eléctrica. Este modelo de camioneta, que en su forma convencional es actualmente la más vendida por la firma del ovalo en EEUU, fue elegida por Ford para ingresar en la electrificación de sus productos. Lo interesante de esta presentación, es que el presidente Joe Biden dejo verse conducir una de estas unidades, a fin de dar impulso a la fabricación y consumo de las mismas.

Pero no solo con videos y apariciones públicas Biden pretende impulsar la movilidad sustentable. Durante los primeros meses de su mandato, el gobierno de EEUU, emitió un documento dando las estrategias principales que tomaría la administración demócrata en los próximos años, en lo referente a la fabricación de baterías Ion-Litio para la industria automotriz.

En el mismo, la administración Biden, planea inyectar la suma de 174 mil millones de USD, para desarrollar toda la cadena de valor de fabricación de baterías, es decir desde la extracción del Litio, hasta la manufactura de estas. Este movimiento, se debe principalmente a el dominio casi exclusivo de la industria de baterías que posee China, siendo este país el mayor productor y consumidor de movilidad sustentable en el mundo.

Del otro lado del mundo, Europa no piensa quedar rezagada ante este cambio de paradigma, y preparan su industria automotriz, que actuó siempre como un motor industrial para todos sus países miembros, ante este nuevo desafío. Sus altos estándares ambientales (emanados de los acuerdos de Paris) impulsan la migración a movilidad sustentable, a fin de alcanzar el cumplimiento definitivo sobre las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero.

Ante este escenario, la Unión Europea creo un organismo formado por sus países miembros, dedicado exclusivamente a incentivar y direccionar las inversiones en fábricas productoras de baterías ion-litio para automóviles, llamada European Battery Alliance. Este organismo totalmente estatal, estima que para el año 2025, la valoración total del mercado de baterías rondara un tamaño 250 mil millones de euros, poseer una porción de ese mercado proporcionara ventajas competitivas para la fabricación de automóviles eléctricos a futuro.

Nuestro país enfrentara grandes desafíos, en los próximos años, en lo concerniente tanto a la minería de litio como producción de baterías. A fin de incentivar la movilidad eléctrica, el Gobierno de Alberto Fernandez, esta próximo a presentar en el congreso, una ley llamada Ley de Movilidad Sustentable, con el objeto de que Argentina comience a dar pasos solidos en la dirección que están tomando los países centrales.

Los próximos años serán cruciales en muchos aspectos, tanto en la minería de litio como en la industria automotriz Argentina, enfrentando desafíos que determinaran si nuestro país será protagonista de estos cambios mundiales, o bien quedara como un jugador periférico.

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