“El género policial es el espejo donde la sociedad se mira a sí misma”

Vuelve BAN!, el festival de novela policial de Buenos Aires que había sido discontinuado el años pasado, y el EPD habló con su director, el escritor Ernesto Mallo. La cultura, la crisis, el policial y el rol de la literatura.

Vuelve BAN!, el Festival Internacional de Literatura Policial de Buenos Aires, y los amantes de la novela negra, el relato y la crónica policial ya se están organizando para participar de todas las actividades programadas.

Este año, la cita tendrá lugar del 24 al 27 de octubre en el Centro Cultural San Martín y cuenta con el auspicio del Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA), y la colaboración de las embajadas de España, Italia, Canadá, Francia y México.

Desde 2011 y, durante 5 años consecutivos, el festival congregó a miles de lectores y autores del género hasta que en 2017, el entonces ministro de Cultura de la Ciudad, Ángel Malher, consideró al Festival poco “rentable” y lo discontinuó. 



En sus cinco ediciones, BAN! había recibido la visita de prestigiosos escritores como Petros Márkaris, Rosa Ribas, Claudia Piñeiro y Guillermo Orsi, entre muchos otros, y convocado a más de 50 mil asistentes, sin mencionar que es parte fundamental del circuito negro internacional.

Más de 100 invitados de Alemania, Argentina, España, Estados Unidos, Francia, México, Noruega, Perú y Uruguay, confirmaron su presencia, así como periodistas locales, especialistas en temas educativos, legales y jurídicos, artistas de otras disciplinas —como teatro, pintura, cómic, fotografía, etcétera—, médicos forenses, criminólogos, sociólogos, policías y hasta exdelincuentes para reflexionar sobre las claves, herramientas, nuevos caminos y nuevas maneras de concebir y escribir ficción policial.

El País Digital dialogó con su director, el escritor Ernesto Mallo, sobre la propuesta de este año, el rol de la literatura y la actualidad de la industria del libro.


El año pasado BAN! fue discontinuado después de 5 años por decisión del entonces ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Ángel Malher, al no considerarlo “rentable”. Este año, en medio de una fuerte crisis, y que golpea duramente al sector editorial, volvieron. ¿Cómo viven este regreso?

Con mucha alegría. Afortunadamente Enrique Avogadro, el nuevo ministro de Cultura, es un hombre que sí entiende de Cultura. Con respecto a regresar en medio de una crisis económica, creo que es muy oportuno. Cuando a Churchill le sugirieron recortar gastos del área de Cultura para dedicarlo a los esfuerzos de guerra, respondió: ¿Y para qué hacemos la guerra, si no es por nuestra cultura? Cuanto mayor la crisis, mayor la necesidad de cultura.


El policial es un género que está ganando más y más adeptos cada año y el público se vuelve cada vez más exigente. Como escritor y director del BAN! ¿A qué creés que responde esto?

Creo que el policial, y sobre todo en su vertiente negra, es el que puede decir la verdad a través de la ficción. Como no tiene que probar sus fuentes, ni demostrar que lo que dice es cierto, queda libre para expresar, lo que todos sabemos o sospechamos pero que otros medios no pueden expresar, ya sea por línea editorial, por política, por autocensura, o por temor a las represalias judiciales. Hay otros factores que también inciden: la aparición de nuevas formas del crimen, el público tiene el deseo de conocerlas, para protegerse; otra es la necesidad de restablecer el orden que el crimen quiebra; otra el placer de que alguien, aunque sea en la ficción, venza a un sistema político injusto o corrupto. En fin, el tema del crimen da para mucho.

En BAN! siempre decimos: a usted podrá no interesarle el crimen, pero al crimen le interesa usted.

Vivís en Barcelona desde hace unos años. ¿Considerás que allá la novela negra tiene más espacio en las editoriales que acá o eso está cambiando?

Las editoriales, allá y acá, están detrás de lo que vende. Si es novela negra, bien; si es romántica, también. El espacio está dado por la demanda, sea esta percibida o real. En este momento las editoriales perciben que la novela negra vende y ello los lleva a ponerle la etiqueta de negra a cualquier cosa que lo parezca. Lo cual no es necesariamente bueno para el género, porque si el lector se decepciona del género será un mal negocio para todos. Es importante mantener nivel de calidad, el lector de novela negra sabe, investiga y es exigente, no hay que menoscabarlo con novelas malas.

¿En qué pensaron a la hora de definir los invitados y las actividades?

Nuestra norma para elegir a los invitados es: en primer lugar su calidad literaria; en segundo lugar, su calidad literaria y en tercer lugar su capacidad para dar una charla entretenida.

¿Cuál crees que es hoy el rol de la literatura en general y el del género policial en particular?

Lo más importante, creo, es dar placer, el verdadero lector, el buen lector, es el que lee por placer. La relación entre el autor y el lector debe ser de seducción, de intercambio, de sorpresas, de descubrimientos, un poco como son los encuentros amorosos, los enamoramientos y, en particular, aquellos que se desarrollan en un viaje, porque la literatura es un viaje que hacemos sin dejar nuestro sillón favorito. El género policial es el espejo donde la sociedad se mira a sí misma, en sus aspectos más oscuros, porque cada sociedad produce un tipo de criminal diferente. Juan Bautista Alberdi dijo que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, André Malraux lo mejoró: dijo que los pueblos tienen los gobiernos que se les parecen; yo agregaría que los pueblos también tienen los criminales que se les parecen. La función del policial negro, si es que tiene alguna, además de entretener, es revelar a nuestros criminales.


El programa completo, acá: BAN!

El lápiz verde