El Estado de Cambiemos: menos empleo público y más cargos políticos

El macrismo contrajo el empleo estatal un 0,4%. Pero expandió la estructura administrativa del sector público nacional y los puestos jerárquicos. Los datos surgen de un informe de CIPPEC y ASAP.

Reducción del empleo público nacional y crecimiento de los cargos políticos. Esa parece ser la fórmula utilizada por el macrismo para gestionar el Estado en su primer año al frente del Gobierno. Después de 8 años de expansión a una tasa promedio del 4%, Cambiemos hizo que el empleo en el Sector Público Nacional detuviera su ampliación y registrara una contracción moderada durante el 2016 (-0,4%). Sin embargo, en paralelo, el oficialismo incrementó la cantidad de cargos políticos de la alta dirección pública, con el aumento de ministerios, secretarías, subsecretarías y direcciones nacionales.

La información surge de un relevamiento realizado por CIPPEC y la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) presentado la semana pasada. “El estado del Estado en la Argentina”, tal el nombre del estudio, ofrece una comparación sistemática entre las tendencias presentadas durante el kirchnerismo y la impronta definida por el macrismo en su primer año a cargo de la administración nacional.

El informe subraya que en 2016 la estructura del sector público nacional y los cargos jerárquicos aumentaron de forma pronunciada. Entre 2003 y 2015 se crearon 6 nuevos ministerios, 25 organismos descentralizados, 20 nuevas universidades y 15 empresas estatales. La llegada de Cambiemos al poder supuso la creación de seis nuevos ministerios (y la disolución de Planificación), lo cual llevó el total de carteras ministeriales de 18 a 23.

“Este gabinete presidencial de mayor tamaño se tradujo en la creación de nuevas estructuras de secretarías y subsecretarías, lo que implicó, a su vez, la designación de nuevos cargos ejecutivos, en especial, en el caso de las direcciones nacionales, que crecieron en mayor proporción”, destaca la investigación. El siguiente gráfico muestra en detalle esta expansión de la estructura administrativa estatal.

En línea con el período 2003-2015, la designación de los miembros de la alta dirección pública fue mayormente discrecional. “El nuevo Gobierno designó al 80% de los actuales integrantes del segmento de la ADP (gráfico 22), por criterios de confianza, bajo fórmulas de transitoriedad, signados por la excepción a los requisitos mínimos de acceso que señala la normativa, y sin dar cuenta de los resultados que obtienen”, remarca el informe.

A su vez, el estudio brinda interesantes claves sobre dos áreas relevantes de la gestión del Estado: los organismos descentralizados y las empresas públicas. Sobre los primeros, sostiene que, a fines de 2016, el 70% de la estructura organizacional del poder ejecutivo en la administración pública nacional correspondía a organismos descentralizados, que ejecutaron el 31% del gasto total y el 28% del gasto en personal. Con respecto a las segundas, la investigación sostiene que el número de empresas públicas se incrementó de 55 en 2015 a 56 en 2016.

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