El drama de Venezuela: los números de una economía destruida

La destrucción material del país se asemeja a la de naciones que atravesaron guerras civiles. Desde que comenzó la crisis, el PBI se redujo a casi la mitad, hay hiperinflación y desempleo estructural.

La reciente autoproclamación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela volvió a poner en escena el profundo conflicto político y social que divide al gobierno de Nicolás Maduro de la oposición antichavista. Detrás de esta grieta se estructura una crisis económica y humanitaria sin precedentes. El derrumbe de los números productivos y económicos de Venezuela solo se puede comparar a los de aquellas naciones que atravesaron sangrientas guerras civiles. Y el colapso todavía no llegó a su fin.

El PBI de Venezuela acumula una caída del 44,3% desde el 2013. Solo en 2018, la economía cayó un 15%. El descenso brusco de la producción de petróleo, la nula inversión privada y el desequilibrio de las cuentas públicas explican este descalabro. La retracción económica general se traduce en penuria para las familias y hogares venezolanos. Según estimaciones del FMI, el derrumbe del PBI por habitantes en dólares entre 2012 y 2019 será del 47%.

Este nivel de destrucción material es apenas superado por un puñado de países que atravesaron duros conflictos bélicos internos: Yemen, que entre 2010 y 2017 vio contraer su PBI por habitante un 70%; Libia, que tras la intervención militar internacional perdió entre 2010 y 2011 un 62% del producto per cápita; y Sudán Del Sur, cuyo PBI por habitante se redujo un 54% entre 2011 y 2012.

El desmanejo de las principales variables económicas por parte del gobierno de Maduro es absoluto. El país tuvo en 2018 una hiperinflación de 1.370.000% en 2018 y se estima que escalará a 10.000.000% en 2019. La pérdida sostenida de valor de la moneda nacional, sumada a un sistemático desabastecimiento de bienes esenciales, vuelve muy compleja la vida cotidiana en Venezuela. Para peor, la tasa de desempleo en 2018 fue de, 34,3%, y se espera que llegue a casi el 40% en 2019.

El drama de los venezolanos forzó a muchos de sus habitantes a buscar un mejor porvenir en la emigración. Aunque no hay cifras oficiales, algunos estudios estiman que en los últimos años alrededor de 4 millones de venezolanos emigraron de su país.

El lápiz verde