El drama de Mario Cimadevilla, extitular de la Unidad AMIA

Luego de ser desplazado por Germán Garavano de la oficina encargada de investigar el atentado y su encubrimiento, el sábado sufrió un extraño robo en su casa y hoy afirmó: "No tengo intención de suicidarme".

El radical Mario Cimadevilla, extitular de la Unidad Especial de Investigación por la causa AMIA, atraviesa un momento muy difícil tras su desplazamiento y su partido, en lugar de acompañarlo, guarda un llamativo silencio. "No tengo intenciones de suicidarme", advirtió.

El sábado, Cimadevilla sufrió un extraño robo en su casa. Los ladrones, tras ingresar, ataron a la empleada doméstica y comenzaron a hacerle preguntas vinculadas al trabajo de su empleador, como dónde guardaba sus papeles laborales o si tenía una caja fuerte con documentos de su trabajo.

"Las preguntas no giraban sobre los bienes materiales. Lo primero que le preguntaron era dónde guardaba yo los papeles de mi trabajo, si tenía una caja fuerte para guardar papeles. Después fueron derecho a la computadora y la rompieron, la destrozaron, rompieron el CPU, y se llevaron una placa de una de las notebook", denunció en declaraciones a radio LT4 de Misiones.

Todo eso pudo comprobarlo gracias a la colaboración de los agentes de investigaciones de la policía de Chubut. "Me hicieron ver algunas cosas que son sugestivas que no tienen nada que ver con un robo común", dijo. "Hablaban permanentemente por teléfono con una persona que no estaba en la casa, revisaron todos los papeles y la documentación que tenía en mi escritorio. El jefe de la policía me dijo que nadie que vaya a robar se pone a revisar papeles y carpetas", remarcó.

Ante esta situación, y con el antecedente de la muerte del fiscal Alberto Nisman, Cimadevilla debió hacer una aclaración en el reportaje radial: "Por las dudas, díganle a la gente que yo no tengo ninguna intención de suicidarme bajo ninguna circunstancia".

Por otra parte, el exsenador dijo que "no ha sido una buena decisión la de que por amiguismo tratar de desligar y de excluir de responsabilidades a los (ex) fiscales (Eamon Mullen y José Barbaccia) en el encubrimiento de la causa AMIA". El pedido lo hizo el Ministerio de Justicia a través del abogado representante de esa querella, José Console, un hombre cercano a Daniel Angelici, presidente de Boca y operador judicial del macrismo.

"Esto no es una causa común, estamos hablando del atentado terrorista más grande que tuvo la Argentina. Hay más de 80 muertos, no es broma esto y que se pretenda excluir de responsabilidades penales de los que encubrieron porque son amigos de un funcionario me parece una tremenda locura", insistió Cimadevilla, y remató: "Angelici operó para sostener en los alegatos la absolución de Mullen y Barbaccia".

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