El Diego políticamente (In) correcto

OPINIÓN. Fue y seguirá siendo un referente de las causas populares que atravesaron su vida y las de tantos en el mundo.


Se nos fue Diego Armando Maradona, ídolo popular indiscutido, no sólo en Argentina, sino en todo el planeta. Su fútbol (o su arte) quedará como un sello en la historia: “el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos”. Aunque no será recordado como un mero deportista. Fue y seguirá siendo un referente de las causas populares que atravesaron su vida y las de tantos en el mundo. Maradona veía la injusticia, como muchos, pero sin distanciarse de ella, como pocos. Se informaba, leía, escuchaba y aprendía de los principales protagonistas de su tiempo. Presidentes, líderes religiosos, altos funcionarios de las más importantes organizaciones mundiales lo recibieron y compartieron momentos con el astro, muchos con agrado y admiración. Pero, como diría Víctor Hugo Morales, Diego siempre se mantuvo “sin pasar para el otro lado del mostrador”. Fue rebelde, contestatario contra el poder y comprensivo con los oprimidos.


Diego y Cuba

Maradona pasó algunos años en Cuba con el fin de recuperarse de los males que aquejaban a su salud. La amistad con Fidel Castro era previa, así como su afinidad ideológica con los valores del Che Guevara y de la Revolución. Conoció al líder cubano el 28 de julio de 1987 cuando viajó a La Habana para recibir el premio al Mejor Deportista Latinoamericano 1986 de parte de la agencia Prensa Latina. Diego le regaló la 10 argentina y Fidel su gorra autografiada. Luego de ese encuentro, Maradona escribió: "Es sabio y modesto. Los cubanos tienen un hombre al frente que es un fenómeno y cuando le vi me pareció tocar el cielo con las manos. En este país no hay chicos descalzos".

Pasados los años, Maradona mantuvo su adhesión al proceso revolucionario cubano y nunca dudó en hacerla pública. Según retrata El País, en una entrevista concedida a la televisión cubana, Diego declaró: "El pueblo cubano está siendo injustamente castigado por los dueños del mundo [en alusión a Estados Unidos], por los dueños de la verdad. Sin embargo, me llamen lo que me llamen, lo defenderé" (…) "Quieren confundirlo todo y mezclarme políticamente", declaró Maradona, "pero yo no soy político. Lo único que deseo es que se haga justicia y que, si crean guerras para vender armas, digan la verdad sobre Cuba. Que no den mala información. Que no maten a los niños de hambre o no dándoles medicinas. Eso es también una guerra, una guerra sucia".

Luego de la muerte de Castro, paradójicamente, un 25 de noviembre, pero de 2016, Maradona viajó a Cuba. Allí un periodista cubano le preguntó cómo quería recordar al líder revolucionario fallecido. Él respondió: “Como mi segundo papá” (…) “él trabajaba para la gente”.


Fotos del primer encuentro entre Maradona y Fidel 



Diego y el Vaticano

En el 2000 Maradona concedió una entrevista al programa Punto Doc en la que habló sobre una de sus visitas al Vaticano. Dijo: “Entré al Vaticano y el techo era de oro. Digo ¿cómo puede ser tan hijo de puta que besa el piso, ve a los chicos que tienen la panza así y este [por Juan Pablo II] tiene techo de oro. Dejé de creer porque lo vi yo, no porque lo contaron”.

Algunos años más tarde las relaciones cambiaron. En 2014 Maradona visitó otra vez el Vaticano con ocasión del "Partido por la Paz", donde tuvo un encuentro con el papa

Francisco. "Se juntaron dos potencias", declaró entonces. En 2015 hubo otra reunión con el sumo pontífice, en el marco de las iniciativas y proyectos de "Scholas Occurentes", y en 2016, una llamada telefónica.

El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, dijo a periodistas sobre el fallecimiento de Maradona que: “El Papa fue informado de la muerte de Diego Maradona, recuerda con afecto las ocasiones de encuentro de los últimos años y lo recuerda en la oración, como lo ha hecho en los últimos días desde que se enteró de sus condiciones de salud”.


Diego y Palestina

Maradona fue un férreo defensor de la causa palestina, a pesar del gran cerco mediático creado sobre la realidad de la guerra y la opresión que ejerce el Estado de Israel sobre este pueblo.

En 2018 el astro se reunió con el presidente palestino Mahmud Abás en Rusia, antes de la final del Mundial. Allí declaró “Yo soy de corazón palestino”. Luego el futbolista subió a su cuenta oficial de Instagram una foto del encuentro, acompañado con el mensaje: “Este hombre quiere paz en Palestina. El señor presidente Abás tiene un país hecho y derecho”.

Anteriormente, Maradona también se había expresado al respecto. En 2012 afirmó que “El pueblo palestino necesita que lo ayudemos entre todos y yo estoy a disposición de Palestina. Soy el hincha número uno de Palestina, se enoje quien se enoje”.

Y en una entrevista con Marcela Heredia para Telesur en 2017 dijo: “El ataque contra Venezuela me hace acordar mucho a Israel con Palestina, por ejemplo. Porque los palestinos les tiraban con piedras y estos les tiran con unos misiles que son así [de gran tamaño]. Y les siguen ganando tierras. Y nadie hace nada. Nadie hace nada.”


Diego y la FIFA

La historia de confrontación entre Maradona y la FIFA es tan extensa que podrían escribirse (o ya se escribieron) muchas notas exclusivas sobre el tema. Incluso libros. Aunque no se desarrollará con profundidad el tema en este apartado resulta oportuno rescatar un intercambio televisivo entre Diego Maradona y Víctor Hugo Morales (“De la mano del 10”) en el cual, luego de ver un informe sobre el historial de corrupción en dicha institución, el primero afirma: “Havelange empieza a descubrir el mundo futbolístico hecho en diamantes, en oro, en armas. No nos olvidemos que Havelange es un vendearmas. Y que donde iba Havelange no se hablaba solamente de fútbol, se hablaba de los negocios que hacía Havelange. Después dejó el pichón (...) que es Blatter, que es un suizo incorruptible, según decía Havelange; pero ¿quién lo agarró?, lo agarró el capo mafia, lo agarró el señor Grondona, y le enseñó los trucos para robar con todas las grandes multinacionales que hablaba el film. Y terminaron mal...”.


Diego y Venezuela

La amistad entre Maradona y el fallecido Hugo Chávez es conocida. Fue el acompañante de lujo del líder venezolano en la contracumbre realizada paralelamente a la IV Cumbre de las Américas, aquel hito progresista memorable del año 2000 en el que se “sepultó” al ‘Área de Libre Comercio de las Américas’ (ALCA) y se repudió la presencia de George Bush Jr. en Argentina. En el contexto de los actos que se hicieron luego de la muerte de Chávez, Diego declaró: (…) para mí lo que me dejó Hugo fue una gran amistad, una sabiduría política increíble. Hugo Chávez ha cambiado la forma de pensar ‘el latinoamericano’ porque nosotros prácticamente estamos entregados a Estados Unidos, de toda la vida. Y él nos metió en la cabeza que podíamos caminar solos...”. 

Maradona también supo entablar una excelente relación con el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Su apoyo al proceso de revolución bolivariana y su rechazo público a los ataques sistemáticos de Estados Unidos contra el país caribeño estuvo siempre presente y de manera pública. En enero del presente año el ídolo popular viajó allí para prestarle “apoyo político” al mandatario y declaró ante la prensa local “...sabemos que estamos perdiendo contra el más grande del mundo, dicen ellos. Como corazón, no tienen corazón, pero hasta la victoria siempre”.


Diego y la derecha latinoamericana

En 2017, en el marco de una visita a Rusia, Maradona brindó una entrevista al canal RT. Ante la pregunta de la periodista Victoria Aramburu sobre el cambio producido en Sudamérica producto del regreso del neoliberalismo a algunos gobiernos de la región y las enseñanzas de figuras como Hugo Chávez y Fidel Castro, el 10 respondió: “Indudablemente estamos agobiados con la derecha, la derecha que decide Estados Unidos. Chávez quiso hacer un cambio muy grande, donde estaba Néstor Kirchner, donde estaba Evo, donde había representantes fuertes, Correa. Pero parece que la derecha es más fuerte, parece que la derecha tiene más dinero, compra mucho más a todo el mundo. Y eso me da mucha bronca. Nosotros con los presidentes de antes la gente comía. Y hoy en la Argentina hay gente que no come. Y me da mucha pena. Y así como digo Argentina digo Brasil. Lo de Brasil es increíble. Que le hayan dado la derecha a Temer que es un dictador, que es casi un asesino, que el Congreso diga que sí y la gente en la calle diga que no, me parece muy feo, muy feo porque pienso en mis hijos y pienso en que Brasil, Argentina, Bolivia y en un montón de lados la gente se va a morir de hambre.”


La política y lo popular

Maradona fue un ídolo mundial nacido en un barrio pobre de la provincia de Buenos Aires y, si bien se rodeó en muchas ocasiones de personas provenientes de diversos sectores sociales, su forma de ser, incluso de comunicarse, nunca cambió. Cuando se confunde su lenguaje simple con falta de profundidad en sus pensamientos y análisis políticos, se olvida que se puede tener una enorme claridad y conocimiento de la realidad sin ser un intelectual educado en una gran universidad, pero, sobre todo, se olvida que hay quienes se dirigen y le hablan a la gente común. Diego no fue políticamente correcto/incorrecto, sino popular.


Sobre la autora

Ale Loucau es Periodista de política internacional.

Diarios Argentinos