El cambio de posición de CFK frente a la legalización del aborto

A pesar de la previsible derrota en el Senado, la expresidenta aportó su voto al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Pero, ¿cuál fue la postura histórica de Cristina frente al aborto?

Tras un moderado discurso, la senadora por la provincia de Buenos Aires y expresidenta Cristina Fernández de Kirchner votó a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en el debate en la Camara alta que duró hasta la madrugada de este jueves.

Si bien el proyecto fue rechazado por 38 votos contra 31 y no podrá volver a ser tratado por el Congreso durante el plazo de un año, el tema ya se encuentra instalado en la agenda pública de la sociedad argentina.

En su discurso, la expresidenta aseguró haber “votado y gobernado siempre por y para la vida”. “Voté por la vida cuando votamos la nulidad de la ley de obediencia debida y punto final, homenaje a la vida que ha sido cercenada a miles de jóvenes”, dijo en ese sentido.

Explicó, además, que su cambio de parecer frente a la problemática del aborto clandestino se debió no solo a la influencia de su hija Florencia, de reconocida militancia feminista, sino también al gran componente juvenil que movilizó el colectivo en los últimos años. 

También reconoció a la problemática como un problema de salud pública no resuelto. “El problema del aborto existe en la argentina, estemos o no de acuerdo, y como legisladores tenemos que darle solución”, remarcó. 

Desde el campo partidario propuso incorporar la cuestión de género al peronismo y al campo nacional y popular. En un pasaje extemporáneo al tono general de su discurso, Cristina le hizo un guiño a la iglesia a través de un curioso pedido: “Le pido a todo el colectivo feminista que no se enojen ni con la iglesia ni con los sacerdotes”.

Sin embargo, del cambio de opinión de la expresidenta surge una pregunta casi obligada: ¿cuál fue la posición histórica de Cristina Kirchner frente al aborto?

La exmandataria sostuvo una misma posición de rechazo frente a la despenalización del aborto hasta junio pasado. No es necesario ir muy lejos en el tiempo para encontrar declaraciones suyas en contra de esa iniciativa. 

Durante la campaña para las elecciones legislativas, la entonces candidata a senadora nacional había manifestado que la sociedad "todavía no está preparada" para discutir sobre el aborto. "Siento que todavía el proceso sería violento y de enfrentamiento", expresó en septiembre de 2017, durante una entrevista en la radio AM 750.

Fue también la exlegisladora Juliana Di Tullio, presidenta del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados durante la presidencia de Cristina Kirchner, quien confirmó en medios gráficos que la por entonces primera mandataria sostenía una posición cerrada en contra de la legalización.

Sin embargo, Di Tullio también se encargó de aclarar que, en caso de que durante su gobierno se hubiese aprobado algún proyecto de despenalización, la entonces presidenta no hubiese utilizado la herramienta del veto presidencial.

Más atrás en el tiempo, hacia finales del año 2011, Cristina recibió durante su mandato a la Conferencia Episcopal Argentina, encabezada por el monseñor José María Arancedo. Según trascendió por crónicas periodísticas, en aquel encuentro se comprometió a desactivar las iniciativas pro legalización del aborto que impulsaban en ese momento los sectores más progresistas del kirchnerismo.

Existió un atisbo de presentación del proyecto de ley en el Congreso Nacional, pero la falta de apoyo desde el Ejecutivo y la falta de una clara mayoría dentro del propio bloque del Frente para la Victoria retrotrajeron la iniciativa para evitar una evidente y prematura derrota.

A pesar de lo zigzagueante de la relación entre CFK y la cúpula de la iglesia, los dos mandatos presidenciales de ella fueron bastante más laxos con algunos de los reclamos de la curia que el mandato de Néstor Kirchner. Nunca hubo trascendidos reales y comprobables respecto de si esta postura respondía a un convencimiento personal o a una jugada política frente al liderazgo del por entonces ascendente arzobispo Jorge Bergoglio.

Como ella misma destacó, en su intimidad familiar estaba en minoría. Tanto Néstor como sus hijos Máximo y Florencia eran partidarios de la legalización. Inclusive, en los últimos años, Florencia Kirchner hizo pública su militancia feminista y pro-aborto legal.

Conociendo la posición histórica de Cristina Kirchner sobre la despenalización, cabe entonces preguntar qué fuerzas operaron para cambiar su visión sobre el tema. ¿Es parte de un convencimiento personal producto de la movilización feminista o es una estrategia política para posicionarse frente al gobierno de Mauricio Macri?

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