EEUU: Las claves del triunfo

OPINIÓN. El sábado 7 de noviembre de 2020, las cadenas informativas en coordinación con la Associated Press declaraban que Joseph Robinette Biden Jr., conocido como Joe Biden, había sido electo presidente de los Estados Unidos tras considerarlo el ganador en el estado de Pennsylvania. Las calles de las grandes ciudades estallaron de alegría.

Foto: France24


El sábado 7 de noviembre de 2020, las cadenas informativas en coordinación con la Associated Press declaraban que Joseph Robinette Biden Jr., conocido como Joe Biden, había sido electo presidente de los Estados Unidos tras considerarlo el ganador en el estado de Pennsylvania. Las calles de las grandes ciudades estallaron de alegría.  Este triunfo había sido esperado durante cuatro años tanto por sectores moderados como progresistas. Es importante poder analizar las claves del triunfo de Biden sobre Trump, uno de los pocos presidentes en Estados Unidos en no recibir la reelección en el último siglo junto a George Bush padre, Gerald Ford, Jimmy Carter y Herbert Hoover.

Normalmente los resultados completos de las elecciones de Estados Unidos suelen estar en menos de 24 horas luego del cierre de urnas. Este año debido a que el sistema de conteo ha sido distinto gracias al masivo voto temprano y por correo. Esta tendencia ha llevado a que se vieran resultados ambivalentes durante buena parte de la noche debido a que gracias al federalismo que rige en el país, los estados tienen distintas normas para contar los votos.

El error de las encuestas volvió a verse como en 2016 pero a diferencia de hace cuatro años, este error masivo fue en las encuestas nacionales, donde se indicaba una ventaja de Biden de alrededor de 8% mientras que el resultado general ha sido de solo 4%. En los “swings states” también se pudo ver un error, aunque quizás menos significativo, resaltando en algunos estados como Florida o Wisconsin.

Esta elección fue histórica. Mas de 155 millones de personas han votado, una participación sobre el total de electores hábiles del 67%, la más alta desde 1960 cuando John Kennedy fue electo. Biden ha obtenido 77 millones de votos, convirtiéndose en el candidato más votado de la historia de los Estados Unidos. El segundo lugar corresponde a Donald Trump que ha obtenido 71 millones de votos. Lo más notable es que la participación ha sido alta en casi todas las demografías en contraste con otras elecciones donde distintos grupos demográficos votaron masivamente a un determinado candidato como sucedió en la elección de 2008 donde los jóvenes y afroamericanos votaron masivamente a Obama o en la elección del 2000 cuando los evangélicos votaron masivamente a George W Bush en la elección de 2004. Esta participación récord y diversa muestra la polarización política y social en la que esta inmersa los Estados Unidos.


Una estrategia distinta


“No mirábamos lo que hablaba en Twitter” declaró el jefe de comunicaciones de la campaña de Biden. Quizás esta sea una de las claves del triunfo comunicacional. El mensaje de la campaña desde el día en que Biden se lanzó a la carrera presidencial en mayo de 2019 fue “Volver al alma de la nación”. A menudo este mensaje era ligado a los derechos de las mujeres, los derechos de los afroamericanos, la cooperación internacional y la inmigración. A diferencia de la campaña de Hillary Clinton en 2016, la campaña de Biden se focalizó en contrastar las propuestas con Trump y no tanto en lograr que Trump pareciese un ser abominable si no por su mala praxis en el gobierno. Los spots publicitarios fueron cortos y con palabras simples, focalizados en lograr que la gente fuese a votar. Por ejemplo, uno de los últimos mensajes de campaña fue un video de colas de votación con un tema del rapero Eminem que dice “es tu única oportunidad, solamente una vez en la vida”.

Los triunfos de Biden en los estados del Rust Belt se deben a dos factores: una leve mejora entre los blancos sin estudios universitarios y una participación histórica entre afroamericanos, superando a la de Obama. El voto afroamericano llegó al número de 70% de participación.  Las ciudades de Filadelfia, Detroit y Milwaukee son las autoras del triunfo. La principal razón de esta alta participación fue la situación de violencia policial que Estados Unidos ha vivido en los últimos tiempos. Todos los lideres político-culturales afroamericanos particparon en tratar que esta participación fuese alta, desde Obama a Spike Lee y desde Morgan Freeman a Al Sharpton. Para comprender el resultado de la elección es de vital importancia fijarse en las llamadas “exit polls” o bocas de urnas, a diferencia de América del Sur tienen un fin más sociológico y no tanto predictivo dado que son fruto de una asociación entre las universidades y las encuestadoras. Tomándolas en cuenta podemos ver que en el caso de las mujeres afroamericanas votaron en un 93% por Biden, muchos consideran que esto fue gracias a la inclusión de Kamala Harris en la fórmula y a como se involucró en la campaña la ex primera dama Michelle Obama.  

Biden recorrió pequeñas ciudades industriales. No hizo caso a las encuestas que lo mostraban 10% arriba en estados como Michigan y Wisconsin y decidió visitarlos. Mantuvo reuniones en las filiales sindicales de estas ciudades, tratando de recomponer la vieja coalición demócrata que consiste entre afroamericanos y trabajadores blancos.  Si bien Biden mejoró solo 6% entre el grupo de trabajadores blancos sin estudios universitarios este pequeño cambio fue crucial. Recordemos que Estados Unidos tiene el sistema del colegio electoral no proporcional o “winner take all” donde candidato que obtenga más votos se lleva la totalidad de electores del estado Es por esta razón que una leve mejora en un determinado se vuelve clave. Los márgenes de los estados del Rust Belt a favor de Biden fueron así: Wisconsin por solo 1,2%; Michigan por 3,5% y Pennsylvania por 0,8%.

El voto latino este año tuvo una gran particularidad. Trump aumentó su apoyo entre este grupo.  Esto no significa que votantes demócratas hayan votado a Donald Trump si no que personas que nunca habían votado en su vida, probablemente apolíticos, votaron por Trump. El micro-targeting de su campaña funcionó como también poner el foco en asociar a Biden y al Partido Demócrata con el socialismo. Por esta razón el estado de Florida le dio un buen triunfo a Trump. Si bien donde mejor le fue al candidato republicano fue en el voto cubano, nicaragüense y venezolano también mejoró en el voto mexicano, dando una sorpresa. Las razones de esta mejora son el conservadurismo social de muchos de ellos y las declaraciones de Biden en su último debate acerca de abandonar de a poco la explotación del petróleo; muchos de ellos son empleados petroleros en el sudoeste norteamericano. Aun así, Biden obtuvo el 73% entre ellos, pero representa una frente al 77% que obtuvo Hillary Clinton.  Esta elección demostró que el voto latino no es monolítico y si es bastante diverso ideológicamente.  

El estado que más sorprendió electoralmente fue Georgia. Biden se convirtió en el primer candidato demócrata en ganar el estado desde 1992 cuando Bill Clinton triunfó gracias a su carisma por el infimo margen de 0,5%. ¿Cómo logró Biden ganar este estado crucial? El voto afroamericano de la ciudad de Atlanta fue récord, como en todo el país y por otro lado el voto entre personas de ingresos medios-altos también mostro un cambio, Biden triunfó en este grupo por 2% mientras que en 2016 Trump lo había ganado por 5%. Se La estrategia por parte de la campaña de Trump de asustar a este grupo con un impuestazo y con que los demócratas desfinanciarían la policía no resulto efectiva. Por otra parte, la campaña de Biden invirtió bastante en el estado, sabiendo que había una buena chance de ganarlo. Es en Georgia donde se decidirá el control del senado. Georgia es de los pocos estados donde la elección a senador cuenta con segunda vuelta. Esta se realizará el 5 de enero de 2021, a solo 15 días de la asunción presidencial.  Si los demócratas ganan esta banca tendrían la mayoría en la Cámara de Senadores logrando por ende la tan deseada trifecta política: Casa Blanca, Senado y Cámara de Representantes. Hace cuatro años los demócratas no controlaban ninguno de estos cuerpos.

A pesar que el presidente Donald Trump no reconoce la derrota frente a Joe Biden los datos de la victoria del candidato demócrata son contundentes. Los recuentos suelen realizarse cuando hay menos de 10 mil votos de diferencia como sucedió en el caso de Bush vs Gore en el año 2000 en el estado de Florida donde George Bush ganó este estado por 500 votos. El margen de Biden en los estados en los que gano por poco es de más de 10 mil votos en promedio.  Por estas razones a pesar de todo el ruido generado por Trump y su campaña es muy probable que el 20 de enero de 2021 Joe Biden asuma como nuevo presidente de los Estados Unidos y Kamala Harris como vicepresidenta.



Sobre el autor

Gerardo Delgado Stutz es Estudiante avanzado de Ciencia Política UBA e investigador del CEPI en política estadounidense.

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