Educación Rural: el desafío de docentes, alumnos y familias durante el aislamiento

El aislamiento social preventivo y obligatorio exigió a las escuelas rurales del interior bonaerense a adaptarse a un nuevo contexto. ¿Cómo se desarrollan las actividades en medio de la pandemia?

El aislamiento social preventivo y obligatorio exigió a las escuelas rurales del interior de la provincia de Buenos Aires a poner en marcha el plan de contingencia dispuesto por la Dirección General de Cultura y Educación para situaciones extraordinarias que afecten la continuidad escolar en el campo. La comunidad educativa rural se adaptó al nuevo desafío con la excepción de que los docentes visitan a alumnos y familias para asegurar la llegada de los contenidos pedagógicos y alimentos.

EPD dialogó con autoridades educativas y docentes de escuelas rurales bonaerenses, para conocer cómo transita el proceso educativo en tiempos de pandemia, las dificultades que encuentran, la virtualidad y el desafío de fortalecer el vínculo con los chicos.

La figura de la “seño”

La suspensión de las clases presenciales significó para alumnos y familias del sector rural del interior de la provincia un fuerte desapego con una figura casi esencial para la cotidianeidad de quienes viven alejados de la ciudad. Se trata de la docente que viajaba todos los días al campo y constituía así un nexo con una realidad distinta y la apertura a otros aprendizajes  y nuevas experiencias.

La “seño”, como suele llamarse a la docente a cargo de la escuela, adaptó como los maestros y maestras en Argentina, no sólo la modalidad de enseñanza a la virtualidad que asegure la continuidad pedagógica de los chicos, sino también que reforzó el vínculo con las familias de los niños en el ámbito rural durante la visita semanal.

“En  general al ser comunidades pequeñas donde no hay casos de COVID 19, el trabajo se hace más fácil y la continuidad se logra porque la circulación es casi normal. Sólo el distanciamiento social se mantiene, pero existe mayor libertad en cuanto a la movilidad dentro de los horarios autorizados”, comentó a EPD, Marta Cucurull, Inspectora Jefe Distrital N°16.

En este sentido resaltó la labor en coordinación con la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y el permanente contacto con los Inspectores de Niveles y Modalidades que supervisan los territorios y relevan información pertinente de las situaciones de cada distrito.

“El EFTE (Equipo Focal Territorial Educativo de Emergencia), que pertenece a la Dirección de Psicología y Pedagogía Comunitaria de la provincia, está conformado por agentes que acompañan a las docentes y a su vez relevan y trabajan las situaciones de vulnerabilidad que se presenten”, agregó Cucurull.



Del aula a casa

Si bien las clases virtuales garantizaron la continuidad escolar de los chicos, en muchos casos resultó un gran problema. En la Argentina, el 50,9 % de las conexiones nacionales tiene una velocidad menor o igual a 20Mbps, velocidad necesaria para actividades sincrónicas, según datos del ENACOM

En las instituciones educativas alejadas de los centros urbanos suele dificultarse aún más el acceso a internet y en este sentido se vuelve fundamental el aporte de las docentes: “A medida que se conoce que una familia no dispone de los medios tecnológicos o buena conectividad, se trabaja con material impreso enviado por el Gobierno de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires”, aseguró la Inspectora Jefa Distrital a este medio.

Además las docentes también preparan material propio en donde contemplan la diversidad y capacidad a desarrollar de cada niño. Se trabaja entonces con autoridades de Nivel Central a través de plataformas digitales que permiten reuniones cotidianamente en tiempos acotados para la toma rápida de decisiones.

Los materiales entregados a los alumnos suelen tener actividades para varios días hasta que el docente regrese en su próxima visita. Así la falta de conectividad durante la pandemia achica la brecha educativa entre niños y niñas de escuelas rurales y escuelas urbanas.

La experiencia docente

Natalia Després es Directora y docente de la Escuela N°2 Florentino Ameghino, ubicada en Cerrito, un pueblo adentro de la provincia de Buenos Aires, a 600 kilómetros de CABA. En comunicación con EPD se refirió a las clases en las escuelas rurales:

“A veces tenemos dos o tres días de lluvia en una semana y los caminos se vuelven intransitables”, comentó Natalia. Por eso, al comienzo del ciclo escolar, las docentes rurales preparan un plan anual de contingencia que se utiliza en casos de inclemencias climáticas que obstaculicen la llegada a la escuela. Dichos planes se adecuan a las particularidades de cada espacio, sea rural o urbano; son propuestos por la Dirección General de Cultura y Educación para garantizar el aprendizaje de los alumnos más allá de las emergencias que pudieran surgir.

En ese sentido, la docente continuó relatando: “Cuando comenzó la cuarentena, las rurales ya habíamos entregado el primer cuadernillo de continuidad pedagógica, lo que nos permitió iniciar las clases y al poco tiempo, el gobierno Nacional y Provincial  envió nuevos materiales con contenidos para cada año que repartimos a los chicos y así también pudimos seguir entregando las actividades que elaboramos los docentes en todas las escuelas, no solo en las rurales”.

Con la extensión del confinamiento no todos los profesores pueden asistir a las escuelas, pero intentan respetar el horario de cada clase, siempre y cuando todos cuenten con la conectividad necesaria. Los momentos de consultas para la realización de las tareas varían según las cuestiones técnicas y también “las ganas” de los chicos y las familias.  

“Intentamos bajo todas las circunstancias no obligarlos. Sí tratar de respetar la rutina, porque nosotras también tenemos familia y otras responsabilidades. Estamos en un momento muy particular, que requiere de más paciencia y acompañamiento.” enfatizó Natalia; y es una más de las tantas docentes que coinciden en velar por el estado de ánimo de los chicos.

En consonancia con esto, la docente señaló: “El proyecto de lectura lo estamos desarrollando enviándole un cuento por día a cada chico por placer, suele ser después de cenar para que compartan la lectura en familia y antes de ir a dormir”.

La ESI es transversal a todos los contenidos

“En cuanto al proyecto de Educación Sexual Integral, que está incluido en el diseño curricular de la provincia de Buenos Aires, lo abordamos como proyecto interdiciplinario en todas las áreas”, explicó a EPD, la docente de la Escuela N° 2 de Cerrito.

Cada docente incorpora a su planificación la ESI y debe asegurar un espacio para el intercambio con alumnos como también abordarla creativamente. En el caso de Educación Física se trabaja sobre el cuidado del cuerpo propio y también del compañero y se fortalece así el respeto por las diversidades de las personas.

Garantizar la ESI durante el aislamiento es un enorme desafío para docentes y profesores. Al respecto, Natalia Després contó: “Cuando estábamos en el aula, también trabajábamos ESI a través de la plástica y mediante actividades que ayudaban a pensar en el cambio de roles de cada uno en casa, por ejemplo, quién realiza las compras, cocina, limpia, trabaja; también tenemos nuestro espacio para hablar de la higiene personal, entre otros temas que hacen a la ESI.” Y agregó que: “Ahora seguimos indagando sobre éstas cuestiones con charlas entre los alumnos y las familias, y nosotras las docentes que los visitamos una vez por semana o cada diez días”.

Otros contenidos transversales al plan pedagógico son el desarrollo de efemérides y la creación de una huerta, proyecto que incluye en la práctica no sólo a los alumnos sino a las familias que acompañan y desempeñan un rol fundamental en el cuidado de los alimentos. Cabe destacar que durante el aislamiento todas las familias pusieron en marcha su propia huerta en casa.

Contenidos educativos abiertos y gratuitos

La comunidad educativa de la escuela pública de la Argentina, docentes, alumnos y familias, cuentan con acceso a la plataforma de educación del Gobierno de la Provincia y de Nación para consultar en línea sobre variados materiales pedagógicos que acompañan a los alumnos.  

A su vez, la Televisión Pública brinda diariamente programas educativos a través de la televisión y redes sociales, para que estén al alcance de todos los que quieran mirarlos y continuar aprendiendo.

Sobre éstos contenidos abiertos y gratuitos, la directora de la Escuela N°2 de Cerrito, resaltó: “El encuentro con mis alumnos es único, supongo que a todas las docentes nos pasa, hay algo que sucede en el aula que no pasa con el celular, por eso son tan importantes las nuevas herramientas para la comunicación, para sentirnos más cerca y ni hablar de los contenidos que genera el Estado para que todos los alumnos y alumnas aprendan”.

Las docentes, profesores, alumnos y familias de la comunidad educativa de la escuela rural del interior de la provincia, generan entre sí lazos que permiten indagar en prácticas pedagógicas distintas a la de las docentes de instituciones urbanas. Esa distinción es dinámica y contempla una confianza que sobrepasa las paredes del aula y que hoy,  frente al contexto que atraviesa la Argentina y en particular el territorio bonaerense, asegura un vínculo más fluido y cercano, que asegure el aprendizaje de todos los chicos, a pesar de la muchas veces falta se conectividad.


El lápiz verde