Domingo Peppo: "Alberto y Cristina hacen un equipo perfecto"

El embajador argentino en Paraguay dialogó con EPD acerca de su rol dentro de la Cancillería y de la situación de la Argentina y de Latinoamérica.


Tuvo una buena gestión cuando fue gobernador de Chaco. Admite, sin embargo, que la suerte no lo acompañó, porque su mandato coincidió con el de Macri a nivel nacional. "Nunca aparecían los famosos brotes verdes que esperábamos", reflexiona. Le hubiera gustado gobernar con un presidente de un signo político afín, como Alberto, desliza. ¿Y con Cristina? “Hacen un equipo perfecto”, sostiene acerca de la dupla presidente-vicepresidenta, que es el centro de todas las miradas en la política argentina. 

De estos y otros temas, EDP habló con Domingo Peppo, actual embajador argentino en Paraguay. En tiempos turbulentos para la región, producto, entre otras cosas, de la pandemia del coronavirus, Peppo habló de la crisis sanitaria, de la problemática ambiental, de las relaciones bilaterales con Paraguay y de los objetivos que se trazó para su gestión. Además, analizó las recientes elecciones en Bolivia y las perspectivas para la región, y se animó a aventurar lo que puede pasar con el plato fuerte que se viene el 3 de noviembre: los comicios presidenciales en Estados Unidos. 





Política Nacional

 

EPD: Usted fue gobernador con Macri de presidente. ¿Cómo fue esa experiencia?

DP: Fue un desafío. Me tocó gobernar una provincia con un país en crisis, con más de 35 meses en recesión, con una economía que iba para atrás. Nunca aparecían los famosos brotes verdes que esperábamos. En ese contexto, gestionamos la provincia, mantuvimos y cumplimos con todas nuestras obligaciones, y también pudimos hacer obras.

Tuvimos una relación con el Gobierno nacional que, en algunos casos, nos permitió acceder a obras y recursos, pero me hubiera gustado ser gobernador con un presidente con un signo político distinto, más afín, con una mirada distinta de lo que son los actores de la producción, del trabajo, de la economía; con una concepción distinta de la política económica, sobre todo, social y de derechos.

Tuve un equipo con una gran capacidad de gestión, con objetivos en temas ambientales, en crecimiento, en inclusión, en el mejoramiento del sistema público de salud y de seguridad, en un contexto de crisis constante y en una provincia que es altamente dependiente de los recursos nacionales.

Hoy Chaco tiene un gran apoyo del Gobierno nacional, con posibilidad de reiniciar obras que estaban paradas, con proyectos que faltaba muy poco para concretar y que hoy se están haciendo.

Esa es la gran diferencia con la gestión anterior a nivel nacional.



EPD: ¿Revivió el gobierno con la marcha del 17 de octubre?

DP: Yo creo que fue una muestra de confianza y una reivindicación hacia nuestras políticas, a nuestros dirigentes, sobre todo a nuestro presidente.

Fue la señal para otros sectores de que el peronismo tiene una política que mantiene a nuestro país de pie, pero que sufre los ataques a los que está acostumbrado en los últimos años.

Además, cada militante pudo expresarse y estar, desde distintos lugares del país y del mundo. Acá en Asunción muchos compañeros se hicieron eco y fueron parte, y eso reivindica la política del militante.


EPD: ¿Cree que la oposición había copado la agenda?

DP: No, no creo. Sí tienen poder a través de grupos mediáticos que les responden plenamente y que desde ahí llevan adelante una agenda, que hasta parece convincente, en algunos casos.

No cuentan, ni dicen, ni hablan, sino que toman una situación de país incendiado, con una pandemia que comenzó a los dos meses de la actual gestión, y no al Gobierno presente en todos los sectores y fundamentalmente en lo que viene, como dijo el presidente, en la reconstrucción. Nos va a costar mucho esfuerzo, no va a ser fácil para nada ni para nadie.


EPD: ¿Hay un problema de conducción entre CFK y Alberto?

DP: Yo creo que hacen un equipo perfecto. Que la vicepresidenta desde ese lugar sabe cómo apoyar, conducir y respaldar al Gobierno de forma conjunta.

Considero que generar esa grieta dentro del Gobierno es el objetivo de la oposición para lograr debilitarlo, que es una estrategia histórica que han llevado a cabo. No lo van a lograr, porque el Gobierno no solo tiene a Cristina, sino a sectores amplios del peronismo, de los gobernadores, de los intendentes, de muchos ciudadanos anónimos que les importa la Argentina.

No siento la grieta, sino que muy por el contrario veo una complementación que hace posible la reconstrucción, para la recuperación de la dignidad y de los sistemas públicos.


Sobre su rol como Embajador


EPD: ¿Cómo encontró las relaciones con Paraguay cuando asumió?

DP: Las relaciones con Paraguay son buenas, con situaciones puntuales, que a veces hay que trabajar para encontrar salidas. El trabajo conjunto como país limítrofe es muy importante, país con el que tenemos muchas cuestiones en común y, además, con el que compartimos una gran población que vive entre ambos. Alrededor de un millón y medio de paraguayos viven en la Argentina, mientras que alrededor de cien mil argentinos viven en Paraguay.

La mayor diáspora paraguaya está en Argentina, que tiene una migración prácticamente constante en busca de oportunidades.


EPD: ¿Qué objetivos se trazó en la gestión?

DP: Como objetivos generales, tratar de lograr la integración, potenciar las relaciones que ya vienen dándose. La relación comercial, la cuestión fluvial, en la que nosotros compartimos una gran frontera que está marcada por el Río Paraná, el Río Paraguay y el Pilcomayo, que es un recurso natural más que importante para ambos países. La energía, que tenemos uno de los mayores aprovechamientos de energía limpia entre Argentina y Paraguay, que es el Yaciretá, con agenda de trabajo que están siempre siendo parte de estudios y de acuerdos ante la potencialidad que tienen los ríos y también la hidrovía Paraná-Paraguay. Además, estamos promoviendo con Paraguay un convenio de cooperación para reconvertir la pesca extractiva en pesca deportiva, turística y sustentable.

Por otro lado, hay una agenda que tiene que ver con la conectividad, con los pasos fronterizos, que son pocos desde Paraguay: Un puente de Posadas a Encarnación, con una estructura relativamente nueva (antes de la pandemia estaba prácticamente colapsado en el nivel de tránsito), y un segundo puente, Falcón-Clorinda, que es una vieja estructura del ejército, muy precaria, y que requiere de una construcción totalmente nueva y moderna. Por ese motivo, estamos trabajando en acuerdos para poder generar una mejor estructura.

Después, hay una serie de obras de puentes que son importantes para una mayor integración a los que hay que darles una búsqueda de financiamiento, pero también de prioridad, porque incluyen Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, y hay que llevar adelante una integración real.

En cuanto a la conectividad de Internet, estamos trabajando en poder trabajar en poder generar la mayor conexión, de manera significativa. Hay dos redes que llegan.

Y también está la agenda de seguridad, que está el crimen organizado, la situación y la lucha contra el narcotráfico por sobre todas las cosas, con trabajo de cooperación de las fuerzas de ambos países, con éxito en muchos de los operativos, por poder compartir información y procesos de investigación criminal, que tiene que ver con el terrorismo en la triple frontera, aquel trabajo focalizado en esos países.

Y el tema económico comercial. Argentina hoy es el tercer país proveedor de productos de Paraguay. Para Paraguay, Argentina es el primer importador. Importamos de Paraguay el complejo de granaje, lo que hace a la producción de soja y otros productos agropecuarios. Entonces ahí hay una promoción de productos argentinos, de promoción de inversiones asociadas, de construcción, de ganadería, de obra pública.


EPD: ¿Lo complica para ello la pandemia? ¿En qué sentido?

DP: Paraguay fue uno de los primeros países que cerró la frontera. Desde ese momento, las fronteras siguen cerradas. Argentina tenía un programa de repatriación, que terminó hace un mes. Se están trabajando en las situaciones puntuales, sanitarias, de emergencia, situaciones particulares que tienen que ver con trabajo, principalmente.

El comercio entre ambos países a nivel institucional se mantuvo, prácticamente, con las bajas que se han dado en la economía mundial.

El tráfico fronterizo es una gran preocupación en Paraguay, que logró con Brasil habilitar el tráfico fronterizo hace muy poco. Brasil en su reglamento externo planteaba situaciones particulares, que en Argentina no tenemos, motivo por el cual la frontera entre Argentina y Paraguay no consta de las condiciones sanitarias para generar la apertura comercial, que es de gran intensidad.

Hay que tener en cuenta que las provincias de Formosa y Misiones son las que tienen menos casos de Covid-19 en el país, lo cual influye.

Paraguay tiene un manejo responsable de la pandemia. Tienen, según sus propias palabras, un sistema de salud débil. Pero han hecho un buen tratamiento de protocolos de cuidados que generó que no se disparen los casos y tienen una capacidad de camas que no ha llegado al límite. Han trabajado muy fuerte en el control.

El aislamiento fue en un primer momento de prácticamente el 90% de inmovilidad, que luego fue abriéndose por fases, con un sistema de cuarentena obligatoria para los casos que se detectaban, en guarderías públicas, que son del ejército, o en hoteles. Eso fue abriéndose y hoy tienen un sistema bastante flexible en el que quien entra con un certificado de Covid-19 negativo y, si a los siete días se repite el resultado, ya puede salir.



EPD: Latinoamérica viene sufriendo sequías, que se han extendido a Bolivia, Brasil, Centro América y el Caribe, México, Chile, Colombia, Ecuador, Argentina y Paraguay. Sin ir más lejos, este lunes se dio a conocer que el Río Paraguay está atravesando una sequía histórica. ¿Cómo cree que eso va a influir?

DP: Creo que estamos viviendo un ciclo seco. Es un contexto terrible. El fuego acá fue destructivo, con un segundo efecto de la bajante de los ríos, prácticamente la navegación está reducida a un mínimo, con capacidad muy baja por la falta de agua. Ese es un problema importante, sumado a otros, como la contaminación que generaron los incendios, la destrucción de bosques.

La sequía del Río Paraguay es histórica de acá a 50 años atrás, ha aparecido lava volcánica, con situaciones imposibles en muchas ciudades para la navegación. Paraguay tiene casi toda su producción por vía navegable, y hoy están pudiendo hacerlo con alrededor del 50% de su capacidad. También afecta a la toma de agua de las localidades, en las que se utiliza el agua para consumo humano.


EPD: ¿Considera estas sequías como consecuencia del cambio climático?

DP: Hay que tener mucha responsabilidad en lo que viene porque el cambio climático está más presente en todo lo que hace a la temperatura, a la contaminación del aire, a la falta de agua.

Hay que tener una mirada integral en este tema.

No hay que ser egoístas con el futuro. En el futuro que viene está la casa de todos, el planeta. Se está contaminando el mundo, se está poniendo mucho énfasis en los recursos naturales para ser pulmón, que es muy importante, que son las zonas de selva, de monte.


La región y el mundo


EPD: Hubo un nuevo triunfo de Evo en Bolivia. ¿Cuáles percibe que son las implicancias regionales?

DP: Yo creo que es muy bueno, primero para los bolivianos, segundo para la democracia, para Latinoamérica y para la reivindicación. Costó mucho para que el pueblo se vuelva a expresar, y los temores que teníamos de transparencia electoral se llevaron con claridad. El resultado fue abrumador. El expresidente Lugo fue y participó como veedor. Creo que se mostró un respaldo muy importante a la transformación que llevó adelante Evo Morales a través de los años y con un candidato que es de su equipo.

La expectativa para América Latina es muy importante porque demuestra que el progresismo tiene un acompañamiento de su población, de su comunidad.


EPD: El 3 de noviembre hay elecciones en EE.UU. ¿Qué cree que va a suceder?

DP: Con los datos objetivos, como ingeniero que soy, te diría que puede ganar Biden. Pero la verdad es que el sistema que tienen es distinto, directo por Estados, lo cual genera dudas.

Mi apreciación es que la política de Trump tiene un modelo muy sesgado, es una potencia mundial que mira mucho para adentro, prioriza algunas relaciones y no busca atacar el problema que tiene actualmente el mundo que es la desigualdad, que no parece preocuparle trabajar para combatirla.



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