Dólar blue: su origen y las causas de su aumento

OPINION. “¡Nuevo récord del dólar blue: 190 pesos!” Frase que pone a todos nerviosos y, sobretodo, que nos sirve de termómetro para saber la situación del país y cuando podría “estallar” todo. ¿Pero esto es realmente así? ¿Cuando “nació” el dólar blue? ¿Por qué se creó? ¿Por qué le damos tanta importancia?


Por Lautaro Julián Jara y Lucas Vanucci


“¡Nuevo récord del dólar blue: 190 pesos!” Frase que no para de repetirse en los grandes medios, una frase que pone a todos nerviosos y, sobretodo, que nos sirve de termómetro para saber la situación del país y cuando podría “estallar” todo. ¿Pero esto es realmente así? ¿Cuando “nació” el dólar blue? ¿Por qué se creó? ¿Por qué le damos tanta importancia?


Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder el día de hoy.


El “dólar blue”, término del que conocemos y utilizan los medios, comenzó a utilizarse hace 9 años, bajo el Gobierno de Cristina Kirchner, como consecuencias de las medidas de restricción para la compra del dólar oficial.


Según Rapoport, reconocido economista e historiador, fue en los años 70 donde comenzó a prevalecer aquel entonces denominado: dólar paralelo. "Las políticas neoliberales desregularon los mercados de cambios y eso trajo un dólar paralelo más fuerte porque no había confianza en las tasas de cambio que implementaban los gobiernos", comenta.


"Hoy se opera menos en el mercado blue porque hay muchas opciones alternativas, como el contado con liqui, la dolarización vía cripto activos y el dólar MEP. Es un mercado relativamente marginal que es consecuencia de las mayores regulaciones", describe Rajnerman, economista jefe de Ecolatina sobre la actualidad.


Ahora bien, algunos comentarios que nos ayudarán a entender lo que viene pasando con esta cotización informal estos días:


1) El “dólar blue” no es un precio que se fija “libremente”, sino que representa una puja de poder e intereses: sectores rurales liquidan sus exportaciones si bajan las retenciones, sectores industriales reclaman un desdoblamiento cambiario, agentes financieros están dolarizando sus ganancias y girándolas al exterior (presionando aún más los dólares alternativos). Como vemos hay muchos participantes con peso importante, y ganará el que más monto opere.

2) Considerando el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) que calcula el BCRA, se puede observar que el dólar oficial está en el valor más alto de la última década. Esto da a entender que las subas responden a otros factores y no son por cuestiones de “competitividad”.

3) Actualmente, las variables que afectan al dólar y al Comercio Exterior son positivas, demostrando que el dólar oficial no se encuentra atrasado. Las causas de esta afirmación son: el país tiene superávit comercial, el nivel de salarios medido en dólares muestra que el costo laboral argentino es muy bajo, el precio de las acciones de las empresas locales es, también, muy bajo medidas en dólares, los commodities están al alza, el país está “barato” para el turismo internacional y además no tiene compromisos de pago de deuda en los próximos años.

4) ¿Impacta en la suba de precios? El dólar blue aumentó en 10 meses un 153% (pasó de 75$ al comenzar el 2020 a 190$ al día de hoy), mientras que la inflación viene desacelerándose medida en términos interanuales.

5) La “referencia” se lo dan los medios: el “dólar blue” solo explica entre un 5% y un 10% de los montos operados totales, ubicándose entre los 20 y 50 millones diarios. Los dólares financieros (MEP y CCL) agrupan un 20% del total (100 millones diarios), y el resto de las operaciones se realizan bajo el dólar oficial (350 millones diarios).


Una vez aclarado estos puntos, veamos las causas de su aumento, junto con la aclaración en la que determinaremos si “Aumenta/Disminuye la Demanda” o “Aumenta/Disminuye la Oferta”:


1) Récord de emisión monetaria, a causa de la pandemia del COVID, lo que genera un excedente de pesos en el mercado y el cuál fomenta la demanda de “dólar blue”. Es decir, las personas tienen más pesos y ese excedente lo buscan dolarizar.

2) Paralización del turismo internacional, que era uno de los rubros que brindaba más cantidad de oferta a este mercado, por ende, tenemos una caída de esta oferta en el mercado informal. Disminución de Oferta

3) Tasa de interés por debajo de la inflación, en consecuencia, las personas nuevamente buscan dolarizarse al no tener instrumentos que puedan equiparar o incluso superar la inflación, ya sea por desconocimiento o falta de educación financiera. Aumento de demanda.

4) Presiones de los sectores exportadores, que pujan para una mayor devaluación y así poder liquidar. Aumento de demanda.

5) Dolarización de pequeños ahorristas, a través de operaciones conocidas como el “dólar puré” (compra al dólar oficial, venta al dólar blue).

Aumento de demanda.

Esta demanda se calcula que pasó de 1 a 2 millones de personas para el mes de marzo, y de 4 a 5 millones de personas para el mes de agosto.

6) Las nuevas restricciones que impuso el Gobierno el 15 de septiembre, la cual dejó a muchas personas inhabilitadas a comprar dólar oficial y, por ende, no pudieron realizar más la operación descrita en el punto anterior. Disminución de oferta y Aumento de Demanda.


Como se puede apreciar, vemos un mercado con una demanda cada vez más en aumento y una oferta cada vez más escasa. Resultado: aumento de precio (que en este caso sería el “dólar blue”).


A pesar de esto, el Gobierno, ha lanzado una serie de medidas para contener y ofrecer a la población otros tipos de instrumentos en pesos:


1) Baja de retenciones a los granos por tres meses.

2) Licitación de bonos atados al valor del dólar.

3) Quita de impuestos a inversiones en UVA y CER.

4) Bajo la cantidad de días de “parking” (cantidad de días que debe tenerse un bono en cartera para venderlo y hacerse de los dólares).

5) Suba de 1% en la tasa de interés de los Plazos Fijos.

6) Reducción de los permisos de importación.


Sin embargo estas medidas no pudieron dar mucho resultado. En esta semana el “dólar blue” tocó nuevos récords.


Más allá de cierta psicosis histórica que haya en nuestra sociedad por el dólar, es necesario que el Gobierno modifique su estructura de pensamiento y su estrategia comunicacional. Debe presentar con urgencia un plan económico que genere confianza en la gente y permita proyectar a todos los agentes del mercado por lo menos de acá a un año calendario. Estabilizar las principales variables macroeconómicas para calmar la incertidumbre en la que nos encontramos sumergidos hoy es fundamental. Puntualmente, debe mejorar dos frentes: el fiscal, en dónde tenemos uno de los déficit más grandes de la historia (el gasto que genera el Estado es mucho mayor a lo que recauda); y el externo, en dónde hay un "superávit ficticio", ya que gran parte de las importaciones de insumos y bienes esenciales están paradas en la Aduana por falta de dólares para su pago. Sumado a esto, debe mejorarse la administración de las escasas reservas con las que cuenta hoy el Banco Central, las cuáles se están despilfarrando en la importación de bienes suntuarios (como por ejemplo, autos de alta gama), mientras aumentan cada vez más los faltantes de insumos y bienes esenciales para la industria.


Necesitamos que el Gobierno genere confianza no sólo en la gente sino en nuestra propia moneda. Si bien es positivo el hecho de que se lancen nuevos instrumentos en pesos que puedan equiparar o incluso ganarle a la inflación, lamentablemente no está alcanzando.


Escrito por: Lautaro Julián Jara (lautajulianjara@gmail.com), Lucas Vanucci (lucasevanucci@gmail.com)


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