Discurso de Macri: polarización política e inicio de la campaña

A diferencia de otros años la exposición del presidente en la apertura de sesiones mostró un tono confrontativo de fuerte impronta electoral. Casi no hubo anuncios ni datos duros de gestión.

En el Congreso de la Nación el presidente Mauricio Macri dio inicio hoy al 137º período legislativo con un discurso marcadamente diferente a los tres anteriores que pronunció frente a la Asamblea Legislativa.

El último discurso del período presidencial estuvo signado por su clave electoral, con casi nula enunciación de datos duros de gestión y con un fuerte mensaje de polarización política.

A diferencia de otros años casi no tuvo anuncios concretos, solo un aumento en los montos de la AUH y un proyecto de reforma de la Ley de Educación.

Es claro que los datos económicos del 2018 no permiten mostrar casi ninguna variación positiva en la marcha de la Argentina: una inflación histórica, destrucción de puestos de trabajo, aumento de la pobreza, quiebre de la industria y las PyME y un altísimo endeudamiento.

Macri hizo hincapié en la meta del Déficit Fiscal Cero, por el momento la única meta enunciada y puesta en marcha con un cierto nivel de efectividad por el equipo económico. Sin embargo esta reducción del déficit fiscal oculta la otra cara de la moneda: el preocupante rojo de la cuenta financiera producto del proceso de endeudamiento.

En el plano de las responsabilidades por la marcha económica el mandatario se refirió nuevamente a los “shocks externos” que sacudieron a la Argentina. De esta manera buscó por un lado deslindar responsabilidades por la gestión económica y por el otro autoasignarse un rol similar al de “piloto de tormentas”.

Frente al negro panorama económico el presidente necesitaba hoy transmitir otro mensaje, correr el eje de la economía y ponerlo en las disputas electorales.

Macri volvió a poner en juego una fuerte polarización con el kirchnerismo, estrategia electoral obligada para el gobierno por la baja performance en las encuestas, en una movida que pareció más destinada a la arenga de la “tropa propia” y a consolidar su base electoral que a buscar nuevos votantes o a “encantar” a los “desencantados”.

En este sentido el tono del discurso también difirió de las anteriores aperturas. Entre el 2016 y el 2018 el discurso macrista hizo eje en una tónica light, en la baja conceptualización politica y en el anuncio de desafíos tales como “unir a los argentinos”, “derrotar al narcotráfico” o “pobreza cero”.

Este Macri versión 2019 intentó mostrar lo que no había mostrado antes: una veta discursiva vehemente. Sin embargo el tono artificial, casi de laboratorio, pareció traducirse más en un anuncio público de debilidad política que en una afirmación de lo contrario.

Por otro lado quedó confirmado por las palabras de Macri de hoy que en el discurso político del oficialismo Venezuela dejó de ser un Estado con su gobierno, población y con problemáticas particulares, para transformarse en un concepto al servicio de la polarización en la politica doméstica de la Argentina.

Ejes del discurso


Nube de palabras del discurso de Mauricio Macri en la apertura del 137º periodo de sesiones ordinarias


El análisis estrictamente cuantitativo del discurso de Macri de hoy revela las aspiraciones políticas del gobierno: referencias repetidas a los “cambios profundos” realizados hasta el momento por su gestión para “no volver atrás”, y la búsqueda de un “cambio cultural” que incluya nuevas formas en el ejercicio del poder.

El “mundo” también ocupa un lugar importante en el discurso del presidente. Es usado como un concepto de integración, de la forma de relacionarse con el resto de los países y asignarle un rol a la Argentina como exportadora de trabajo y materias primas en el mercado internacional.

“Estado” también aparece con preponderancia, lo nombra 20 veces en el discurso, pero curiosamente no hace ninguna referencia a su rol mediador entre el capital y el trabajo. La visión de Estado del presidente es más cercana a la de una burocracia que a la de un mecanismo regulador de las relaciones económicas y sociales.

Hace once referencias a la palabra “trabajo”, que aparece como un eje estructurador del discurso en economía, integración internacional y educación, pero no hace referencias a datos duros de creación de empleo, salarios o mejoras para los trabajadores.

Sí en un tramo polémico de la exposición el presidente asegura que durante dos años y medio se crearon 700 mil puestos de trabajo, que sin embargo es desmentido por las últimas estadísticas oficiales que registran una caída cercana a los 200 mil empleos durante el 2018.

Por último, hay 16 referencias a la “pobreza”, la reducción de la misma es uno de los ejes discursivos de la gestión Cambiemos y fue un eje central de la campaña de 2015.

Sin embargo, en un pasaje de su discurso Macri aseguró que “no se es pobre solamente por lo que se gana a fin de mes. Esa es sólo una de las dimensiones de la pobreza, la del bolsillo, por supuesto muy importante”.

Esta afirmación parece una afrenta de cara a los graves datos que arroja la realidad: según la estimación de los analistas la pobreza por ingresos rondará el 31,5% de la población para el 2018, casi 2,5 millones de argentinos más que en el 2017.

Nube de palabras de los anteriores discursos de Macri en la apertura de sesiones

 

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