Dinero, divino tesoro

OPINIÓN. Dinero, divino tesoro de nobles caballeros que desde antaño, con capa de oro y espada afilada, ocupan el espacio global que es interpelado por acciones paritarias concretas para poner fin a la violencia de mujeres y niñas.


Dinero, divino tesoro de nobles caballeros que desde antaño con capa de oro y espada afilada ocupan el espacio terrenal.

El dinero en nuestra cultura tiene una asignación sexuada. Esa asignación es una presencia cuasi invisible que condiciona el comportamiento de hombres y mujeres, influye en la manera de concebir lo "masculino" y lo "femenino", legítima actitudes protagónicas en los hombres y condiciona a la marginación y dependencia a las mujeres.

Esta asignación es uno de los pilares que consolida un modelo de relación entre los sexos que restringe la solidaridad. Un modelo caracterizado por el imperio de las jerarquías, la imposición mutua de poderes y el florecer de los resentimientos. El dinero que así resulta sexuado corroe el corazón mismo del intercambio paritario y produce graves trastornos en el comportamiento de hombres y mujeres. Este fenómeno de sexuación del dinero es un hecho omnipresente en nuestra vida pública y privada, personal y profesional que suele mantenerse fuera de nuestra conciencia, según Coria Clara.

En dicha dirección la psicóloga, investigadora de las problemáticas del dinero desde la perspectiva de género, sostiene que el dinero es también es un gran delator, que encubre las maneras de ejercer el poder y de expresar el amor, y por sobre todo encubre las ideologías -jerarquizantes o paritarias- que en nuestra cultura rigen la relación entre los sexos; delator o encubridor, el dinero es omnipresente en nuestra vida de relación.

También resignifica el concepto de dinero como algo ineludible, que por presencia u omisión ejerce su influencia, ocupa en nuestra cultura un lugar privilegiado que lo coloca en el cruce de lo intrasubjetivo con lo intersubjetivo y las determinaciones socioculturales y ubicado en ese punto neurálgico, pone en relieve y explícita todos esos entrecruzamientos. Por ello el dinero no es ingenuo y tampoco inocuo. Abordado desde esta perspectiva, el dinero no es solamente un receptor sensible de lo que tanto la cultura como las historias personales y las vicisitudes intrapsíquicas depositan en él. Es también un transmisor activo de condicionamientos y un perpetuador de prejuicios.

En dicho contexto, la autonomía económica de la mujer -que presupone una independencia de ésta en su vida de relación - deviene en retórica y  la dependencia económica de una mujer víctima de violencia- respecto de su victimario- le adiciona, a su situación desigual, un plus de vulnerabilidad “dramática”

Los contextos de desigualdades económicas crean o exacerban las condiciones propicias para que se desarrolle la violencia contra las mujeres, para ser discriminadas en distintas esferas y para ser víctimas de explotación económica. Sin independencia económica se reduce la capacidad de las mujeres para actuar y tomar decisiones, incrementando su vulnerabilidad para sufrir violencia.

La violencia económica es un tipo de violencia que ha permanecido oculta. Se manifiesta mediante el control o manipulación de los recursos económicos es una de las tantas violencias hacia las mujeres, y puede darse en distintos ámbitos. aunque pareciera identificarse mejor en el ámbito familiar o en el ámbito laboral.

En la familia, el monopolio del dinero se transforma en una herramienta de opresión, genera una subordinación al "jefe de familia" por parte del resto de sus miembros, que va de la mano de una situación de obediencia y sumisión, limitando a la víctima al ejercicio de las tareas asignadas por el victimario, generalmente restringiéndolas a tareas domésticas y del cuidado de los hijos, sólo con facultades para administrar los gastos diarios con exhaustiva y humillante rendición de cuentas.

En el ámbito laboral, hombres y mujeres no acceden a las mismas oportunidades de inserción en el mercado, de progreso y crecimiento en puestos de mayor jerarquía; tampoco a las equivalentes remuneraciones por igual tarea, en tanto la violencia económica afecta la realización de los derechos de las mujeres —su salud, su potencial económico, su participación en la política y su contribución a la sociedad en general— y es un obstáculo al desarrollo humano, a la democracia y a la paz en los países de la región.

Desde el 25 de noviembre, “Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” comenzó la campaña internacional de los 16 días de activismo contra la violencia de género que se extiende hasta el 10 de diciembre, “Día de los Derechos Humanos”, a fin de demostrar que la violencia contra las mujeres es la violación de los derechos humanos más predominante en todo el mundo.

Se trata de una estrategia de organización implementada por personas, instituciones y organizaciones de todo el mundo, a fin de exigir la prevención y eliminación de la violencia contra las mujeres y niñas. La campaña ÚNETE de aquí al 2030 , lanzada en 2008 surge para poner fin a la violencia contra las mujeres, hace un llamado para emprender medidas mundiales que generen conciencia, impulsen esfuerzos de promoción y compartan conocimientos e innovaciones, que se alinea con la estrategia de participación política de la ONU.

Es un esfuerzo plurianual, con el objetivo de prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres y niñas en todo el mundo. ÚNETE insta a los gobiernos, a la sociedad civil, a las organizaciones de mujeres, a la juventud, al sector privado, a los medios de comunicación y a todo el sistema de las Naciones Unidas a que unan sus fuerzas para abordar la pandemia mundial de violencia contra las mujeres y niñas.

Desde dichas convicciones y mediante la virtualidad- en tiempos de pandemia- organizaciones de mujeres y disidencias vienen entretejiendo sus fuerzas para abordar la pandemia mundial de violencia contra las mujeres y niñas. Desde AbogadxsConPerspectivaDeGénero - espacio surgido durante el ASPO por el trabajo interprovincial articulado por abogadas con perspectiva de género - convertido actualmente en EsTILA (Espacio de Transformación Inclusiva Latinoamericana) embandera también esa lucha.

Es interesante destacar que cada encuentro en vivo de la programación del “Ciclo de Charlas y Debates con Perspectiva de Género 2020” (1° Edición), contó con la participación de referentes de diversos ámbitos: artistas visuales, artistas musicales, escritoras, médicos/as, psicólogos/as, abogadas, periodistas, investigadoras, deportistas, activistas trans, lideresas de pueblos originarios, entre otros , que nos interpela a repensarnos y a un actuar sororo en el entramado social

Coronando el cierre de la programación de EsTILA, un simbólico y paradójico titular: “Boxeo profesional femenino, símbolo de Victoria en la lucha”, tuvo como invitadas especiales a dos referentes argentinas deportistas, campeonas mundiales FIB (Federación Internacional de Boxeo), Leonela Yúdica y Cecilia Roman, ejemplo de mujeres empoderadas, que dan cuenta que es posible dar batalla y ganar espacios monopolizados por patrones patriarcales.

Por último esa implícita violencia económica subyacente que coloca a las mujeres, niñas y disidencias en situación de desventaja, producto de la perversa discriminación sistémica que atraviesa y se cuela restrinjendo su plena capacidad de actuación y desarrollo, sólo es posible de revertir dando batalla en el sector público y privado, tomando conciencia empáticamente, y con acciones concretas y continuas como seres humanos y sociales.


Sobre la autora: María Paola Casariego es abogada y mediadora con perspectiva de género, operadora en psicología social y docente, forma parte del grupo Voces en Clave de Género (VCG), equipo de profesionales con la firme convicción de inocular voces en clave con perspectiva de género para una sociedad más igualitaria.

Diarios Argentinos