¿Destituyen al presidente de Perú? Entrevista a Carlos Adrianzén

Perú está atravesando una severa crisis. El último viernes se aprobó en el Congreso la moción de censura para destituir al presidente, Martín Vizcarra. Por tal motivo, EPD entrevistó al sociólogo Carlos Adrianzén, para que nos detalle lo que ocurre en el país latinoamericano.

Perú está atravesando una severa crisis. El último viernes se aprobó en el Congreso la moción de censura para destituir al presidente, Martín Vizcarra.

A raíz de este hecho, dialogamos con el sociólogo y candidato a Doctor en Ciencia Política, Carlos Adrianzén, para que nos detalle lo que sucede en el país latinoamericano.


EPD: ¿Cuál es la situación actual en Perú? ¿Qué es lo que está ocurriendo?

CA: El día jueves por la mañana, el presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso presentó unos audios al Pleno, donde aparecen, entre otras personas, el presidente de la República, su secretaria personal, la secretaria administrativa del Palacio de Gobierno y otros personajes más, incluida una persona que estuvo cerca del presidente durante la campaña (Richard Swing), que fue contratada al Ministerio de Cultura sin estar capacitada para ello.

Los audios en cuestión, entre otras cosas, daban cuenta de una especie de coordinación entre el presidente de la República y la secretaria Administrativa del Palacio de Gobierno.


En el peor los casos, suponen un intento por mentirle a la Fiscalía en la declaración que le iba a tomar a esta última contratación del personaje posicionado. En el mejor de los casos, era simplemente establecer claridad sobre la versión que iba a dar.


En base a ese audio se inició un procedimiento donde lo que se buscó es iniciar la vacancia. Así se llama aquí en Perú por incapacidad moral del presidente. Algo así como un juicio político, pero con muchas menos garantías.


EPD: ¿Cómo se generó?

CA: Todo esto se da en un contexto mayor, que está marcado por la relación tensa entre el presidente y el actual Congreso. Hay que recordar que el actual Congreso fue electo este verano, en lugar del anterior, que fue disuelto a fines de septiembre del año pasado por el propio presidente, luego de que el Congreso le censurara dos gabinetes ministeriales. Tal y como ordena la Constitución, el nuevo Congreso entonces entró y, pese a que eran otras las correlaciones de fuerzas entre las bancadas, la relación con el presidente rápidamente se enturbió. También hay que tener en cuenta que el presidente no tiene bancada propia en ese parlamento que cuenta también con varios incentivos para desarrollar conductas de tipo antagónico con el Ejecutivo.


EPD: ¿Qué perspectivas tienen?

CA: El jueves por la tarde parecía en los hechos que la vacancia iba a producirse de todas maneras, que había una sólida coalición, que estaba orientada a buscar la salida del presidente.

En la medida en que pasaron las horas, las cosas se fueron aclarando: se fue aclarando el carácter irregular del pedido de vacancia, lo endeble de las acusaciones.

El que está en los audios tiene alrededor ocho causas abiertas y está pronto a ser procesado.

El sábado por la mañana nos enteramos de que, el viernes, el presidente del Congreso, antes de que se vote la admisión de vacancia, había buscado comunicarse con los comandantes generales de las tres fuerzas de las Fuerzas Armadas y con el comandante y con el jefe del Comando Conjunto, supuestamente para buscar apoyos o neutralidad en caso de que se diera la vacancia.


Esta información ha sido muy mal tomada por muchos actores políticos y se empezó a hablar de sedición por parte del presidente del Congreso. De hecho, muchos de los que inicialmente firmaron la admisión de trámite de la moción de vacancia han retirado su firma, incluidos varios líderes políticos.



EPD: ¿Cómo se alinean las fuerzas y los partidos políticos?

CA: En general, la coalición que se unió detrás de la vacancia no es una coalición ideológica.

En Perú, los partidos casi no existen, la política es muy inestable y a corto plazo, entonces los acuerdos son muy específicos. 

Hay grupos de políticos que coinciden, por motivos muy distintos, en que la vacancia es la mejor salida. Esos motivos pueden ir desde políticos que estaban investigados por el Poder Judicial, políticos que tienen como negocio principal las universidades, cuyas licencias han sido negadas por la Superindentencia Nacional de Educación Universitaria, políticos que quieren aprobar modificaciones a la reelección parlamentaria, hasta políticos que quieren efectivamente ser presidentes, por una cuestión puramente personal, y políticos que entienden que un gobierno del actual presidente del Congreso les facilitaría el camino a las elecciones del año 2021.

En contra de la vacancia se encuentran partidos más de tipo ideológico programático, menos personalistas, con alguna pretensión de largo plazo, tanto a la izquierda, la centro derecha, incluso un partido organizado por una Iglesia propia de Perú.

A nivel económico, sí fue notorio cómo el principal gremio empresarial del país se mantuvo en silencio hasta hoy (domingo), que salió a declarar en contra de la vacancia.


Eso nos habla también de la tensión entre el Gobierno y los gremios empresariales, sin ser este un Gobierno muy progresista. 


Pero los empresarios no están acostumbrados a un mínimo acuerdo político y están muy disconformes con cómo se lleva la crisis del Covid-19 y cómo se ha marcado el cierre de actividades económicas para cuidarnos de la pandemia.


EPD: ¿Qué rol están cumpliendo los medios?

CA: El libro de Aníbal Pérez-Liñán sobre juicios políticos da cuenta de tres condiciones para que este se produzca. Una de las condiciones es la cobertura de los medios de comunicación respecto de los supuestos casos de corrupción o escándalos presidenciales.

Y mi impresión es que el jueves no había claridad de los medios. Cuando recién sale el audio, y durante todo el día, creo que las posiciones editoriales de los medios no están claras sobre el tema. Perú es un país que tiene a todos los expresidentes, desde el año 90, investigados, presos o suicidados, con lo cual las posibilidades de que se descubra la trama de corrupción en la Presidencia no son bajas.

Da la impresión que los medios de comunicación, salvo los que están claramente orientados contra el presidente, no tenían una idea clara y dependían mucho de la posición editorial del propio periodista.

Ya eso me daba la impresión de que cambió el jueves por la noche, cuando se empieza a entender un poco más la situación.


El viernes ya los grandes medios estaban en contra de la vacancia.


EPD: ¿Cuál considera que es el motivo de la inestabilidad política en Perú?

CA: En Perú hay falta de estabilidad en la política en general desde el 2000. La salida de Fujimori no supuso una reconstrucción del sistema político. Tenemos partidos que no son partidos, políticos que van y vienen. Lo que el fujimorismo destruyó en los 90, que era el sistema de partidos, no se ha vuelto a construir ahora, después de 20 años.

No hay partidos fuertes, por lo tanto, son partidos personalistas que dependen de liderazgos individuales.

Los líderes políticos que se sucedieron luego de la caída de Fujimori concluyeron, todos han llegado a su fin. 


Todos los liderazgos políticos desde el 2000 a la fecha están liquidados. 


No existen más porque están muertos, porque están presos, porque la gente no va a votar por ellos nunca más, y lo que hay es una emergencia de una nueva camada de liderazgos políticos en este contexto altamente fluido. Esos liderazgos no son necesariamente mejores que los anteriores.

Creo que esta emergencia de liderazgos tiene también que ver con las emergencias de nuevos sectores sociales o regionales que han ido creciendo en los últimos 20 años, que tratan de pasar a la arena política.

Creo que también hay inestabilidad —que podemos unir a la región— por el mal ciclo económico, si bien el crecimiento no se ha detenido en el Perú. Más allá de las posibilidades de crecimiento del 7%, este país es muy desigual, con mucho nivel de pobreza, con un Estado precario, con servicios públicos de mala calidad, con un mercado de trabajo severamente informal; por lo tanto, el crecimiento económico genera poco bienestar para el ciudadano común.

Cuando bajó el crecimiento económico, emergieron los viejos problemas. En ese sentido, sí se parece a lo que pasa en la región. Una vez que los actores políticos se debilitan, comienzan a jugar actores internacionales con sus propios juegos. No es el caso de Perú, porque hace años está alineado con Estados Unidos.


EPD: ¿Qué se puede esperar en esta semana?

CA: Todavía falta que esta semana se termine de aclarar la situación. Probablemente, la votación sea sometida a una moción de consideración. Entonces, si no tiene los votos necesarios (54), se anularía todo el proceso. Esa es una posibilidad.

El presidente y el Consejo de Ministros ha decidido establecer dos acciones de tipo judicial contra la movida del Congreso.

Una es una acción de amparo, para evitar la sesión del próximo viernes, en la que tendría que presentarse el presidente y se votaría el pedido de vacancia, y una cuestión frente al Tribunal Constitucional (en Perú, la Corte Constitucional está aparte del Poder Judicial).


La Corte Constitucional lo que va a poner en cuestión es el artículo referente a la vacancia por incapacidad moral, porque ese artículo estaba pensado originalmente no como juicio político, sino en caso de que los presidentes tuvieran algún problema mental. 


En los últimos años, ha sido usado para llevar a cabo juicios políticos.

El presidente va a someter a una contienda de competencias en el Tribunal Constitucional. Además, va a pedir que se suspenda la sesión del viernes al Poder Judicial.

Si la sesión se produjese y, por alguna razón obtuviera los 87 votos necesarios, entraríamos en una crisis muy grave, porque es muy probable que la Corte Constitucional acepte a trámite la demanda en competencia del presidente, y es muy probable que falle a su favor, y tendríamos algunos meses sin saber quién es el presidente. Sería trágico.

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