Desconfianza de massistas tras la "unificación" en la Legislatura bonaerense

En el entorno de varios diputados renovadores hay temor de repetir el error que significó la alianza con Stolbizer. A pesar de la proyección nacional de Alternativa Federal en la provincia todos esperan por una definición de CFK.

El anuncio de unificación de los bloques del Frente Renovador y el Frente Amplio Justiticalista en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires tuvo la intención de generar un hecho político en sí mismo, una suerte de desembarco de “Alternativa Federal” en territorio bonaerense. Sin embargo, las dudas de muchos dirigentes y el escaso volumen electoral que suman ambos frentes minimizó el impacto.

En la provincia no existe la figura de “interbloque”, que a nivel nacional permite una fusión a medias de las bancadas, manteniendo la identidad y las autoridades propias de cada una. Es decir que mas allá de las estrategias conjuntas acoradas entre el massismo y el bloque de José Ottavis y Rocío Giaccone, formalmente no hubo una unificación.

Pero, además, en el Frente Renovador varios legisladores que consideran que el acuerdo aporta escaso volumen electoral en la provincia temen repetir el error que ya cometieron con el GEN de Margarita Stolbizer, que dejó a Sergio Massa fuera del Congreso y redujo de forma mas que sensible la representación renovadora en la Legislatura y los concejos deliberantes.

La realidad es que los principales referentes del massismo tenían los ojos puestos en el PJ Unidad y Renovación, que bajo la conducción de Martín Insaurralde sí representa a un nutrido grupo de intendentes peronistas que podrían sumar en términos de “poroteo” para el 2019. Pero ese espacio sigue de cerca la evolución de los números de una eventual candidatura de Cristina Kirchner.

Es un secreto a voces que la unidad del massismo en este momento atraviesa un momento de fuerte debilidad, producto justamente de las proyecciones que realizan algunos legisladores que deben renovar su banca y no quieren correr riesgos sumándose a una nueva aventura de Massa, que no ofrece demasiadas garantias.

Para evitar fugas, el exintendente de Tigre apuesta al adelantamiento de las elecciones, lo que permitiría eliminar a CFK de la ecuación. Pero, por el momento, tampoco tiene certezas sobre esa posibilidad y María Eugenia Vidal juega al misterio mientras negocia con el equipo nacional y evalúa distintas opciones.  

Entre los renovadores nadie se atreve a dar el primer paso, pero es posible que Massa deba enfrentar una rebelión si no logra dar garantías a algunos de sus hombres para las próximas elecciones.

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