Deconstruirse, esa es la cuestión

El 17, 18 y 19 de noviembre tendrá lugar en Buenos Aires el 7º Encuentro Latinoamericano de Varones Antipatriarcales. ¿De qué se trata la convocatoria? ¿Puede haber varones feministas?

El 17, 18 y 19 de noviembre tendrá lugar en Buenos Aires el 7º Encuentro de Varones Antipatriarcales (ELVA). Un espacio para configurar herramientas con las que los hombres hagan consciente los mandatos de la masculinidad y comiencen su recorrido de reconstrucción.

Serán jornadas de debate y reflexión para revisar conceptos y estereotipos históricos que también oprimen a las masculinidades. Problematizar las prácticas machistas para  reconvertirlas y transformarlas Es, nada más ni nada menos, que un reaprendizaje.

La invitación es abierta. “Es un encuentro abierto, obviamente que está convocando a varones que se autoperciban antipatriarcales pero también esa categoría se ve desbordada por varones trans, personas no binarias, marikas y si hay mujeres que quieren ver qué pasa, también van a poder ingresar y participar”, dijo el militante de Mala Junta y miembro de la comisión organizadora del ELVA, Campa Allen al portal Ciudad Futura.  



El primer encuentro tuvo lugar en Haedo, provincia de Buenos Aires, en 2012, después le tocó el turno a Mendoza (2013), en 2014 fue en La Plata, Rosario en 2015 y Córdoba en 2016. En 2017 se hizo en Santiago de Chile. El primer año, participaron 70 varones de diferentes ciudades, hoy hay más de 1600 inscriptos.

Las actividades se dividen en talleres, varietés y paneles sobre feminismo de los que participarán la socióloga Dora Barrancos, la psicóloga social y activista trans Marlene Wayar, el activista Tom Mascolo y Say Sacayán, hermano de Diana Sacayán.


¿Puede haber varones feministas? Muchos dicen que sí y muchos sospechan que no es tan fácil correrse de los privilegios que el patriarcado les adjudicó como para poder serlo. Sin embargo, el trabajo de estos colectivos, como la reciente campaña de la Fundación Avon, ponen el acento exactamente ahí. Es como si dijeran que la cosa no es ser feminista, sino entender lo que es el patriarcado y lo que produce en las distintas identidades.

El hecho de que sean varones los que cuestionen prácticas naturalizadas como el acoso callejero o la violencia simbólica genera una escucha diferente. “Si querés concientizar para que dejen de ser machistas, el sujeto al que le hablás ES MACHISTA. Es el interlocutor que elegiste. Si no adaptás el mensaje al interlocutor, no llega. No hay vuelta”, aseguró la usuaria de Twitter @iamweronika.



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