Debates estratégicos en torno a una política hidrometeorológica nacional

OPINIÓN. En el Noveno Encuentro del ciclo de charlas virtuales de la Agrupación Rolando García, reflexionamos sobre los desafíos y perspectivas de los servicios meteorológicos e hidrológicos en Argentina.

La meteorología y la hidrología son sectores que están lejos de estar en el centro de las discusiones en torno a las políticas científico-tecnológicas, pero tienen un rol fundamental en nuestras vidas y el aporte que necesitan de la ciencia y tecnología es central. Poder monitorear y pronosticar variables como la temperatura, la lluvia, el viento o la altura y el caudal de ríos y arroyos son tareas fundamentales para tener soberanía sobre nuestro territorio bicontinental, proteger a la población y a los ecosistemas frente a posibles amenazas y poder planificar actividades socio-económicas de manera más inteligente y eficiente como por ejemplo la producción energética y agropecuaria o las actividades aeronáuticas y marinas.

Con el objetivo de discutir las políticas en torno a estos sectores estratégicos, el lunes pasado tuvo lugar el noveno encuentro del ciclo de charlas de la Agrupación Rolando García “¿Qué posibilidades tiene el desarrollo científico tecnológico en la Argentina de hoy?”. Este ciclo tiene la intención de poner en discusión la actualidad de distintos sectores de la ciencia y tecnología, reflexionar sobre los aportes que pueden hacer a la construcción de una sociedad más justa y soberana, y poner sobre la mesa la discusión de caminos deseables para su futuro con la presencia de dos importantes representantes del sector. Por un lado, nos acompañó la Doctora en Ciencias de la Atmósfera Celeste Saulo, Directora del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y Primera Vicepresidenta de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Por el otro, el Ingeniero Civil y Magíster en Ciencias Ambientales Mariano Re, investigador del Instituto Nacional del Agua (INA) en la Subgerencia Laboratorio de Hidráulica desde el 2002. El video completo del encuentro lo pueden ver aquí.


La construcción de servicios para la sociedad y las comunidades

El SMN y el INA son dos organismos científico-técnicos cuya misión principal es la de proveer servicios a la sociedad. Para lograr cumplir ese objetivo no alcanza con generar la mejor información o pronóstico, sino que también es necesario poder lograr vías de comunicación para que llegue una información que pueda ser interpretada de manera correcta por quienes la tengan que usar. “La llegada a los usuarios pasó a ser el centro de la vida del servicio meteorológico durante mi gestión, intenté darle un sello donde todos comprendamos que somos una institución al servicio de la gente y como tal tenemos que entender lo que necesita la gente” expresa Celeste Saulo y complementa “es importante salir de la condición soberbia clásica de la academia de creer que es la dueña del saber al lugar del que todos sabemos algo igualmente valioso y que lo importante para darle un servicio al usuario o la usuaria es reconocer que saben lo que quieren y que uno tiene que de alguna manera construir con ellos”.

En el camino de poder proveer servicios de mayor calidad enfocados en diferentes usuarios y usuarias con distintas complejidades según su ubicación a lo largo y ancho del país, uno de los grandes desafíos del SMN es la regionalización de sus actividades. Saulo comenta “la clave de la regionalización tiene que ver por un lado con las problemáticas en común que garanticen comunes denominadores en el quehacer y, también, tiene que ver con alguna mirada de coordinación a nivel global en este caso nacional, no una mirada supervisora o policial, sino una mirada coordinadora que evite los nuevos desbalances que pueden generarse si no todos se regionalizan de la misma mano”.

Por su parte, las experiencias de mayor acercamiento a las comunidades que Mariano Re junto a su grupo en el INA vienen realizando desde hace algunos años nos llevan a reflexionar para quién y qué se produce el conocimiento científico. Re señala “nuestro aporte más allá de lo técnico en sí mismo ha sido de empoderamiento a grupos de vecinos que con algunos conceptos, con algunas ideas que intercambiamos y que fuimos vinculando, formalizaron mejor conceptos básicos que les han permitido ir a discutir a altas esferas, a discutir al municipio”. También destaca la importancia de la inter y transdisciplinariedad “cuando llegas a los territorios te das cuenta que no sos el único que estás pensando en ese territorio, hay muchos otros pensando y empezar a articular con todas esas visiones enriquece no solo las propias, sino la de todos los demás”.

Otro de los interrogantes tratados fue qué rol pueden jugar y qué nuevas visiones pueden aportar las generaciones más jóvenes de trabajadoras y trabajadores. Re comenta que “el rol de la juventud es sumamente necesario en esta vinculación, hay mucho de poner el cuerpo y poner el cuerpo requiere mucha energía y mucha predisposición, muchas ganas de querer que las cosas cambien.” También agrega “la juventud organizada en las instituciones y en los grupos de trabajo puede poner en la mesa ideas más frescas, ideas desprejuiciadas, menos viciadas de vínculos pretéritos y eso hace una dinámica institucional de grupos de trabajo más ágil.”


Servicios hidrometeorológicos en el contexto de un mundo más extremo

El sector hidrometeorológico se vuelve aún más relevante considerando los efectos que estamos experimentando actualmente como consecuencia de los modelos de producción y de ocupación del territorio: significativos cambios en los usos del suelo, de los ríos y el calentamiento global que trae aparejado una mayor frecuencia e intensidad de fenómenos extremos como olas de calor o lluvias muy intensas. Este año en particular, la histórica sequía que está experimentando gran parte del país, la importante bajante de ríos como el Paraná y el Paraguay o los importantes incendios que se siguen dando en un gran número de provincias muestran la centralidad de las problemáticas hidrometeorológicas en Argentina y la importancia del aporte que se pueda hacer desde el sector científico-tecnológico, especialmente de las instituciones dedicadas a proveer servicios.

En este escenario, Celeste Saulo destaca que “todos los servicios meteorológicos coincidimos en que los desafíos de los servicios hoy tienen que ver con fortalecer lo que denominamos la cadena de valor: tratar de fortalecer todas las componentes que hacen la provisión del servicio”. Esas componentes incluyen la obtención de datos, que necesita mejorar su infraestructura, tener máquinas más poderosas, mejorar los sistemas de pronóstico y la divulgación de esos pronósticos. Y en contra del sentido común sobre el quehacer científico más vinculado al avance tecnológico, Saulo destaca sobre todo el rol que tiene este conocimiento “nos cuesta imaginarnos a la ciencia para la provisión de servicios y creo que la ciencia tiene mucho que hacer ahí”, y agrega “hay que meterle ciencia a todas las componentes y, a su vez, las ciencias deben ser sujeto de cuestionamientos permanentes para ser sujeto también de evolución continua, y necesitamos instrumentos que faciliten eso”.

También Saulo hace una reflexión sobre cambios que son necesarios en nuestro país para poder dar respuestas a las necesidades presentes y futuras de los servicios. En primer lugar, hace un llamado a un cambio cultural en la cultura científica “a instituciones como el servicio meteorológico les cuesta incorporar al científico, pero no porque no quiere incorporar científicos, sino porque los mecanismos de valoración de las ciencias corren por canales que entran en contradicción con los canales de producción de resultados y de productos que requieren servicios” y concluye “hay muchos y muchas que tienen que pensar en otra manera de hacer ciencia y los tenemos que invitar a desarrollar esas otras maneras de hacer ciencia”. En lo que refiere a las instituciones nos llama a romper los “silos”, estructuras que nacieron con un alto nivel de especificidad, para pasar a una estructura más matricial o de red. Así señala “a mí me parece que vale la pena plantearse el problema de las amenazas naturales como un típico problema que tiene que abordarse desde una perspectiva más sistémica y menos de “silos”.

Desde su experiencia como asesor Hidrológico por la Argentina en la OMM, Mariano Re destaca los temas de inundaciones y de vinculación de la ciencia como dos particularmente desafiantes para nuestro país. Bajo la consigna propuesta por la OMM de que “nadie debe verse sorprendido por una inundación”, Re señala “ese concepto me parece interesante para planificar trabajo, para planificar acciones y para pensar de aquí en adelante, y ahí veo un desafío notable para el ambiente hidrológico, pero acompañado de todo el resto”. También remarca como uno de los principales desafíos del sector hidrometeorológico en nuestro país tiene que ver con la cuestión urbana, en particular, las grandes aglomeraciones de personas en cuencas muy rápidas como sucede en diversas partes del conurbano bonaerense.

Si bien destaca importantes trayectorias institucionales en el país sobre diferentes cuencas y mejoramiento en los últimos tiempos de cuestiones tecnológicas como cluster computacionales, radares o satélites, Re señala “hay limitaciones en cuanto a los grupos de trabajo y a una vinculación con el sistema científico desde todos estos lugares. Me parece que generar nuevo conocimiento hidrológico es una deuda que tenemos y que como comunidad hidrológica tenemos que ocuparnos. Hoy, la hidrología es un mundo dominado por la ingeniería, pero necesitamos que tomen protagonismo la geografía, la meteorología o diferentes disciplinas que estén trabajando sobre lo hidrológico y, en esa vinculación con la ciencia, hay que formar gente y formar cuadros hidrológicos.”

El encuentro dejó mucho para reflexionar sobre estos sectores y, por sobre todas las cosas, dejó bien en claro que es necesario empezar a tener políticas públicas sostenidas sobre el sector que estén a la altura de las circunstancias y los desafíos que se le presentan en los próximos años y décadas. Entre otras cosas, podemos señalar un llamado a la formación de trabajadoras y trabajadores en el sector, cambios culturales en la comunidad científico-tecnológica que revaloricen los sectores de provisión de servicios, la regionalización de esta clase de instituciones con una fuerte coordinación nacional e incorporar institucionalmente una mirada más sistémica, inter y trans-disciplinaria, de los problemas con un punto de vista multi-amenaza. Quedan invitadas e invitados a los futuros encuentros que se realicen en el marco del ciclo de charlas de la la Agrupación Rolando García” en el canal de youtube.


Sobre el autor: Leandro Díaz es Doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Universidad de Buenos Aires, donde actualmente es docente. También es investigador del CONICET. Integrante de la Agrupación Rolando García.

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