¿Cuánta deuda pública emitió el gobierno de Mauricio Macri?

El endeudamiento desenfrenado del Estado ha sido una constante de los gobiernos de la derecha neoliberal argentina en sus distintos avatares.

El endeudamiento desenfrenado del Estado ha sido una constante de los gobiernos de la derecha neoliberal argentina en sus distintos avatares: la dictadura militar de 1976-1983, el menemismo (prolongado por el delaruísmo) entre 1989 y 2001, y el macrismo entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019. En todos los casos, esas políticas generaron un sobreendeudamiento del sector público, atizaron la especulación financiera, castigaron la actividad productiva y alimentaron una fuga masiva de capitales privados. Como no podía ser de otra manera, todas culminaron en profundas crisis económicas.

Vemos ahora que los responsables del último episodio (algunos ya habían participado en el anterior) buscan minimizar la magnitud de la deuda emitida. Llegan a afirmar que la emisión neta de deuda pública (es decir, la colocación de nueva deuda menos las amortizaciones) fue similar a la del segundo gobierno de Cristina Kirchner y la del actual gobierno de Alberto Fernández. Se basan en un cálculo en apariencia simple, que consiste en tomar el saldo de deuda bruta de la Administración Central al inicio y al final de cada gobierno, calcular la diferencia entre ambos montos, y dividirla por el número de años.

Veamos: esa deuda llegaba a 179 mil millones de dólares en diciembre de 2011, 240 mil millones en septiembre de 2015, 311 mil millones en noviembre de 2019 y 333 millones en diciembre de 2020. Sobre esa base, decía el diputado Mario Negri, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio: “En 2015, el gobierno recibió un nivel de endeudamiento de 240 mil millones de dólares. Y el gobierno de Cambiemos (…) tomó financiamiento por 70 mil millones de dólares.”[1] Esto es, redondeando, 311 mil millones (2019) menos 240 mil millones (2015). Dividido por cuatro años, da algo menos de 17,8 mil millones de dólares anuales; que se comparan con 15,2 mil millones de endeudamiento anual promedio durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, y 20,3 mil millones en el tramo inicial del gobierno de Alberto Fernández, siempre en promedio anual. 

Conclusión: para los dirigentes de Juntos por el Cambio, no hay nada excepcional en el ciclo de endeudamiento macrista; el problema, dice Negri, no es el nivel de la deuda (que, afirma sin citar cifras, no es mayor al de otros países de la región) sino la ausencia de crecimiento, que venía de antes de su gobierno. La deuda, concluyen estos dirigentes, es un problema estructural. ¿Por qué los miran a ellos?

Antes de entrar en el argumento central de este artículo, dejemos en claro que la afirmación según la cual el nivel de la deuda pública argentina era similar al de sus vecinos es fantasiosa. Según la CEPAL, la deuda del Gobierno Central (en promedio simple) de los países de América Latina era de 46,0% del PBI a fines de 2019, frente a 90,2% para la Argentina. Nuestro país tenía la relación deuda/PBI más alta de toda la región, relación que se duplicó durante el gobierno de Cambiemos (Cuadro 1). Hay muchos aspectos del endeudamiento en que incurrió el gobierno de Macri que son cuestionables, como también lo es el discurso opositor que trata de justificarlo, o al menos de quitarle relevancia. Ya abordamos varios de esos temas en un artículo anterior.
[2] Aquí quisiera centrarme en la cuestión puramente cuantitativa de determinar cuánta deuda neta emitió el gobierno de Macri, ya que el cálculo antes explicado es erróneo.


Empecemos por advertir que limitamos el análisis a una fracción del endeudamiento público, el que tomó la Administración Central; no incluimos (como tampoco lo hacen los dirigentes políticos a los que nos referimos antes) la deuda emitida por las provincias y municipios, que fue cuantiosa en el período considerado, ni por el Banco Central de la República Argentina. Esto no invalida la argumentación que llevaremos a cabo, si recordamos que la mayor parte de la deuda pública está a cargo del Gobierno Central.

¿Por qué digo que el cálculo antes presentado es erróneo? Dicho brevemente, porque lo relevante no es la variación de la deuda, sino el financiamiento neto recibido durante un período, que consiste en: 1) el financiamiento bruto recibido (colocación de letras, bonos y pagarés del Tesoro, Adelantos del BCRA, préstamos de organismos oficiales o multilaterales), que aumenta la deuda, menos 2) las amortizaciones y cancelaciones de las deudas antes mencionadas, que la disminuyen. Ese es el monto que recibe efectivamente el gobierno para utilizar, bien o mal, en otra cosa que no sea amortizar la deuda que llega a maduración. Eso es lo que hay que medir. Ahora bien, ese financiamiento neto no es igual a la diferencia entre el saldo final y el saldo inicial de la deuda, porque en esa diferencia interviene un tercer factor: 3) los ajustes de valuación, que se originan principalmente en variaciones en el tipo de cambio; estos pueden incrementar o disminuir la deuda, según que se mida en pesos o en dólares.

Veamos un ejemplo.

Imaginemos un país en el que el Estado debe 2.000 millones de dólares y 10.000 millones de pesos, y en donde el tipo de cambio es de 1 dólar = 10 pesos. ¿Cuál es la deuda total? Según la moneda que se use como unidad de cuenta, es de 3.000 millones de dólares o de 30.000 millones de pesos. Supongamos ahora que llega un nuevo gobierno que coloca deuda por 500 millones de dólares, y que al mismo tiempo devalúa la moneda: un dólar pasa a valer 20 pesos. La deuda es ahora de 2.500 millones de dólares y de 10.000 millones de pesos.  Es obvio que aumentó, puesto que la parte en pesos no varió y la parte en dólares creció un 25%. Sin embargo, tendremos un resultado ambiguo si medimos la deuda solamente en pesos o solamente en dólares: el stock de la deuda total, expresada en pesos, creció de 30.000 a 60.000 millones de pesos, pero expresada en dólares se mantiene en 3.000 millones de dólares. El personaje que razonara como Mario Negri en este ejemplo imaginario diría: el gobierno no tomó ningún financiamiento, puesto que el monto final en dólares es igual al monto inicial; y sin embargo sabemos que colocó deuda neta por 500 millones de dólares. Más aún, si en vez de medir toda la deuda en dólares la medimos en pesos, vemos que creció un 100%: en parte porque se emitió deuda nueva neta, y en parte porque el stock preexistente denominado en dólares duplicó su monto, medido en pesos.

¿Qué pasó en Argentina? Como en nuestro ejercicio numérico, cerca de la tercera parte de la deuda de la Administración Central al inicio del gobierno de Macri estaba denominada en moneda nacional (el 35,6%). La devaluación del peso, que llevó la cotización del dólar de 9,7 pesos el 10 de diciembre de 2015 a 60,0 pesos el 10 de diciembre de 2019, erosionó el valor de la deuda en moneda nacional si se la mide en dólares; de hecho, a pesar de haberse multiplicado por 4,4 (medida en pesos) entre septiembre de 2015 y septiembre de 2019, la deuda contratada en moneda nacional disminuyó un 28,2% entre esas fechas, si se la mide en dólares: pasó del equivalente de 85,5 a 61,4 mil millones de dólares. De este modo, pese a que la deuda en moneda extranjera aumentaba de 154 a 250 mil millones de dólares (96 mil millones de dólares más), la deuda total medida en dólares creció “sólo” los consabidos 71 mil millones de dólares, o sea un 29,7%. Pero claro, solamente si medimos la deuda total en dólares. Si la calculamos en pesos, la historia se ve diferente. Mientras que la deuda denominada en pesos se multiplica por 4,4, como vimos antes, la deuda en moneda extranjera se multiplica por 9,9, y la deuda total se multiplica por 7,9. O sea, creció un 693%. Como el PBI nominal creció solamente un 260% (debido a la inflación), la relación deuda pública/PBI dio el salto que muestra el cuadro 1.

¿Y cuál fue el financiamiento neto que recibió el gobierno de Macri? Las cifras de la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía nos indican que entre el último trimestre de 2015 y el tercer trimestre de 2019 (incluidos), la Administración Central tomó financiamiento bruto por un total equivalente a 504 mil millones de dólares (sumando colocaciones en moneda nacional y extranjera, al tipo de cambio vigente para cada operación) y pagó amortizaciones y cancelaciones por el equivalente a 322 mil millones de dólares. Financiamiento neto: 182 mil millones de dólares (cuadro 2). La diferencia con “los 70 mil millones” se explica en lo esencial por 113 mil millones de “ajustes de valuación”.  Lo que tienen que explicar los dirigentes de Juntos por el Cambio es el destino del equivalente de 45,8 mil millones de dólares anuales (y no de 17,8 mil millones) que tomó en promedio su gobierno de manera neta (por encima de las amortizaciones de deuda), entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019.

Si se quiere contrastar con el endeudamiento neto durante el gobierno de Alberto Fernández, observamos que en 5 trimestres (es decir, el año 2020 y el primer trimestre de 2021), la Administración Central obtuvo un financiamiento bruto (en moneda nacional y extranjera) equivalente a 222 mil millones de dólares, con amortizaciones por 196 mil millones de dólares, lo que arroja un financiamiento neto de 26 mil millones de dólares. Así, pese a haber tenido que enfrentar el costo extraordinario que la pandemia significó para las arcas públicas, el actual gobierno se endeudó menos que la mitad en promedio anual (21 mil millones) que el gobierno de Mauricio Macri.

En suma, la argumentación por la cual los responsables del gobierno macrista minimizan el monto por el que endeudaron al país se basa en un cálculo erróneo. Ellos afirman que su gobierno “tomó financiamiento por 70 mil millones de dólares”, cuando la realidad es que tomó financiamiento, neto de amortizaciones, por el equivalente a 182 mil millones de dólares. Es cierto que, durante su gobierno, el peso se devaluó de manera repetida, y que de esa manera disminuyó el valor, medido en dólares, de la deuda emitida en moneda nacional; pero las mismas devaluaciones decuplicaron el valor de la deuda emitida en moneda extranjera, medida en pesos. Así, la deuda del gobierno central, como porcentaje del PBI, se duplicó con creces durante el macrismo, al pasar de 43,7% al tercer trimestre de 2015 a 91,6% del PBI al tercer trimestre de 2019, el valor más elevado (por amplio margen) de toda América Latina. Solamente si se ignora las cifras reales o se las manipula es posible restarle importancia a uno de los procesos de endeudamiento público más acelerados y gravosos de la historia nacional.

Cuadro 1. América Latina y países escogidos: deuda bruta del gobierno central

(en porcentajes del PBI)



2011

2014

2016

2018

2019







Argentina

38,9

44,7

53,1

86,0

90,2

Bolivia

34,5

27,7

31,4

36,0

40,4

Brasil

50,8

58,9

70,0

77,2

75,8

Chile

11,0

15,1

21,3

25,6

27,9

Colombia

36,5

40,2

46,0

48,6

48,6

Ecuador

17,3

27,5

35,7

42,6

47,8

México

27,7

32,6

37,0

35,4

36,4

Perú

18,4

18,2

21,6

22,2

24,8

Uruguay

38,4

39,2

46,1

50,3

53,8

Venezuela

25,1

28,5

31,1

… 

… 







América Latina a

29,8

34,2

38,4

43,5

46,0

Fuente: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2020.

a Promedio simple de 16 países latinoamericanos, que excluye a Bolivia, Haití y Venezuela.

Cuadro 2. Argentina, deuda de la Administración Central: Flujos de financiamiento y amortizaciones entre el cuarto trimestre de 2015 y el tercer trimestre de 2019

(en millones de dólares)



2015 IV

2016

2017

2018

 2019 I-III

Total

Financiamiento a

46.752

97.229

144.368

138.559

77.379

504.287

Amortizaciones

38.878

44.322

83.739

75.397

79.805

322.141

Financiamiento neto

7.875

52.907

60.629

63.161

-2.426

182.147

Fuente: Secretaría de Finanzas, Ministerio de Economía de la Nación.

a Incluye emisión de bonos de consolidación, avales netos de cancelaciones y letras de garantía.



   

 

[1] Expresiones vertidas durante la conferencia de prensa brindada en el Congreso Nacional el 12 de febrero de 2020, tras la presentación especial que sobre el tema de la deuda pública realizó el ministro Martín Guzmán. El diputado Negri se refiere aquí solamente a la deuda bruta de la Administración Central. 

[2] Alfredo F. Calcagno, “En qué se usó la deuda pública que emitió el macrismo”, El País Digital del 13 de noviembre de 2020.

 

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