Informe de CEPAL: crece la pobreza y la indigencia en América Latina

El 2019 cerrará con un aumento de los índices en América Latina. Se trata del quinto año consecutivo en el que se registra una involución de este indicador en la región.

Malas noticias para una región convulsionada: por quinto año consecutivo, los índices de pobreza en América Latina muestran un nuevo deterioro. Así se desprende de un informe de la CEPAL (https://www.cepal.org/es/publicaciones/44969-panorama-social-america-latina-2019) presentado en el día de ayer, que muestra que el 2019 cerrará con un incremento de siete décimas en el índice general de pobreza, pasando del 30,1% de la población al 30,8%. La indigencia, por su parte, pasará del 10,7% al 11,5%.

El informe destaca que, en materia de reducción de la pobreza, la región había logrado importantes avances desde comienzos del siglo XXI: entre 2002 y 2014, la tasa de pobreza (promedio regional) se redujo significativamente, del 45,4% al 27,8%, de modo que 66 millones de personas superaron esa situación. Al mismo tiempo, la tasa de pobreza extrema disminuyó de un 12,2% a un 7,8%, pero desde 2015 se han registrado retrocesos, que se expresan particularmente en el aumento de la pobreza extrema cuando se considera el promedio regional.



Esta involución enciende fuertes señales de alerta, señala el informe, “en especial en un contexto regional de bajo crecimiento económico, crecientes desafíos vinculados a los desastres cada vez más frecuentes y la emergencia climática, aumento y mayor complejidad de la migración, profundas transformaciones demográficas (envejecimiento de la población y feminización de ese envejecimiento) y transformaciones en el mercado de trabajo, provocadas tanto por el actual auge de la revolución tecnológica como por la relocalización y reconfiguración de las cadenas productivas y por procesos de cambio en la regulación laboral que tienen fuertes efectos de precarización del empleo en algunos países”.  

La CEPAL también analiza la evolución de la desigualdad regional. Se muestra que los ingresos del 1% más rico de la población siguen creciendo y que la estimación de la desigualdad que combina la participación del 1% más rico sobre la base de registros tributarios y de información de las encuestas de hogares es significativamente más elevada que aquella que se obtiene solo a través de las encuestas de hogares.

En este sentido, la CEPAL presenta un análisis de la evolución y ampliación de los estratos de ingresos medios, fenómeno estrechamente asociado con la tendencia de reducción de la pobreza y la pobreza extrema que predominó en la región entre 2000 y 2014.

Finalmente, el informe señala que, para apostar decididamente por la igualdad, se requiere establecer un nuevo pacto social que consolide acuerdos entre diversos actores, brindando legitimidad y solidez a políticas y reformas estructurales transformadoras.

Rouvier