Córdoba, la madre de todas las batallas de Cambiemos

Las crisis internas ponen en jaque el bastión electoral del oficialismo. El radicalismo presiona para dirimir mano a mano las candidaturas y el macrismo se juega las últimas fichas para evitar la disputa.

Nadie duda que el “factor Córdoba” fue decisivo en el triunfo de Mauricio Macri en 2015 y así lo reconoció el propio presidente en cada una de las 16 visitas que realizó a la provincia, de las cuales 10 fueron a la capital. Pero hoy justamente en ese “bastión” de Cambiemos, a la que en más de una oportunidad llamó “su segunda casa”, se desató la crisis: la interna que tiene en vilo a la alianza oficialista.

La bajada de línea desde el Gobierno nacional de cara a las elecciones 2019 fue clara: evitar las internas. Al desgaste derivado de la crisis económico - social no podían sumársele conflictos internos. La UCR desoyó el mandato e irrumpieron con candidatos propios en varios distritos. La estrategia radical se puso a prueba en las PASO de La Pampa y los buenos resultados prendieron señales de alerta en el macrismo que salió a bajar candidatos propios y ceder lugares.

Sin embargo, en Córdoba no se pudo frenar a tiempo una interna que amenaza con detonar Cambiemos. El anuncio del gobernador Juan Schiaretti de adelantar las elecciones en la Provincia al 12 de mayo tuvo un fuerte impacto en la oposición y aceleró los tiempos electorales; tal es así que menos de un mes después el intendente de Córdoba, el radical Ramón Mestre, confirmó su candidatura a la Gobernación y luego lo siguió, con el aval de Macri, el diputado nacional Mario Negri.

Las elecciones internas (en Córdoba no hay PASO) está previsto que se desarrollen el próximo 17 de marzo aunque hay versiones que indican que no se llevarán a cabo. Ante estos rumores,  Mestre advirtió que en tal caso buscará competir con la Lista 3 de la UCR.

Luego de las presiones que denunció el intendente capitalino de parte de funcionarios nacionales para que baje su candidatura, Cambiemos se jugó la última carta para frenar la interna. El pasado miércoles el Frente Cívico, espacio que lidera Luis Juez, presentó una impugnación ante la Junta electoral para que declare inválida la interna bajo el argumento de la "imposibilidad objetiva” para llevarla a cabo.

“La hora de la grandeza nunca llegó y el Gobierno de Córdoba lo festeja, pues la lucha intestina de la oposición nucleada en Cambiemos, que siempre es útil promover, le resulta ampliamente beneficiosa. Algunos deberán explicar si la alegría del gobernador parte de las actitudes caprichosas o conductas inconfesables de nuestros propios dirigentes”, señalaron en un párrafo en el parecen apuntar directamente a Mestre.

Así las cosas, está descontado que el jefe comunal no tiene intenciones de claudicar en sus aspiraciones hacia la Gobernación. ¿Qué pasa con Negri? Macri podría haber optado por mantenerse fuera de la interna cordobesa, aportar a la logística y “subirse al tren” del ganador. Sin embargo, en el macrismo mantienen su apoyo al diputado nacional a pesar de que las encuestas no le garantizan un triunfo.

De una u otra forma: con interna o aún con el intento de interna, Cambiemos queda con saldo negativo y solo un triunfo de Negri puede sacarlos de esta encrucijada. Si gana Mestre la interna se leerá como  nuevo desafío al liderazgo de Macri y si finalmente se suspenden y van en listas separadas las chances de reelegir de Schiaretti se multiplican. El desgaste de Cambiemos en la Provincia es una consecuencia inevitable pero el radicalismo parece convencido de dejar de ser un socio minoritario en Cambiemos y apuesta fuerte.

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