Corte de Brasil anula condenas a Lula da Silva

El exmandatario brasileño, quien llegó a pasar 580 días en prisión por esos procesos ahora anulados, ha proclamado desde siempre su inocencia.

Por mayoría, la Corte Suprema de Brasil confirmó este jueves una decisión de anular las condenas penales contra el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien así recupera todos sus derechos políticos y se perfila para como el gran candidato para la elección presidencial del año próximo. 

El fallo del máximo órgano judicial brasileño se produjo después de que el juez de la Corte Suprema, Edson Fachin, determinara a principios de marzo que el tribunal federal inferior donde se juzgó a Lula carecía de jurisdicción, una decisión que fue rápidamente apelada por el principal fiscal de Brasil.

Fachin consideró que los dos juicios en que Lula fue condenado a prisión, y otros dos en los que todavía no había sentencia, fueron irregulares, ya que se realizaron en los tribunales de la ciudad de Curitiba, a cargo del exjuez Sergio Moro, que no tenían competencia sobre esos asuntos. 

El argumento de Fachin, instructor en el Supremo de los procesos relacionados con la operación Lava Jato, fue que los casos por los que Lula fue juzgado no tenían vínculos con las corruptelas en la estatal Petrobras y por tanto estaban fuera de la jurisdicción de Curitiba, limitada a las causas relacionadas con la petrolera. 

Este mismo jueves, antes de la sesión, Lula declaró a una radio local que estaba "muy tranquilo" y "confiado" en que el Supremo le daría respaldo a la decisión de Fachin, que anuló las penas dictadas en su contra pero remite los procesos que tramitaron en Curitiba a tribunales de Brasilia, donde deberán ser juzgados nuevamente. 

Esas causas se refieren a un apartamento y una casa de campo que Lula habría recibido a modo de soborno de empresas que, según la acusación, obtuvieron contratos fraudulentos con Petrobras, y a supuestas donaciones que esas mismas firmas hicieron a un instituto del expresidente en un contexto similar. 

Lula, quien llegó a pasar 580 días en prisión por esos procesos ahora anulados, ha proclamado desde siempre su inocencia y también recurrido en otras instancias contra la jurisdicción de Curitiba. 

"Desde hace cuatro años defendemos que los tribunales de Curitiba no podían juzgarme", declaró este jueves Lula, quien también reiteró que no le preocupa que los procesos sean reiniciados en Brasilia. 

Yo ya probé mi inocencia. Quiero ver ahora que aparezca alguien a probar mi culpa", desafió Lula, quien una vez confirmado el fallo que anuló los procesos de Curitiba recupera plenamente todos sus derechos políticos y podrá aspirar a la Presidencia en 2022.

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