Coronavirus y crisis políticas en América Latina

Los jefes de Estado de la región trazaron distintas estrategias frente a la pandemia y la fueron ajustando conforme los resultados obtenidos. En algunos casos, esos ajustes incluyeron crisis y recambios en los elencos ministeriales.

Por Mariana Sangiacomo


La pandemia por el coronavirus representó un enorme desafío para América Latina. Sin los recursos económicos del primer mundo, y con sistemas sanitarios precarios y con serias deficiencias que arrastran desde hace años, los jefes de Estado de cada uno de los países de la región debieron trazar estrategias en plena urgencia y con severas restricciones. Algunos, como Alberto Fernández en la Argentina, optaron por seguir fielmente el consejo de los expertos médicos, mientras que otros líderes, tal es el caso de Bolsonaro en Brasil, prefirieron seguir su propio "instinto" político. Asimismo, conforme los resultados obtenidos, muchos se vieron obligados a modificar o reajustar sobre la marcha sus estrategias, tal el caso de Sebastián Piñera en Chile. 

La crisis sanitaria vino acompañada, a su vez, de una profunda crisis económica y social producto del parate de la actividad económica y la cuarentena en la que debieron incurrir la mayoría de los países. 

En definitiva, la región, al igual que lo ocurrido en otras latitudes, se ve atravesada por una doble crisis, sanitaria y económica, de dimensiones aún desconocidas. En ese contexto, cabe preguntarse: ¿han sufrido estos países, en simultáneo, una crisis política? 

En lo que sigue, te proponemos un repaso por Sudamérica para contarte la situación política en cada uno de los países, el tipo y naturaleza de crisis que se desató, y cuáles fueron las principales modificaciones en los equipos de gobierno, pues, en algunos casos, hubo importantes recambios de ministros y/o de encargados de áreas claves y sensibles en la lucha contra la pandemia. 


Argentina:


El COVID-19 en números

Contagiados: 7.479

Fallecidos: 363


El Gobierno de Alberto Fernández reaccionó en forma rápida y contundente frente a la pandemia del coronavirus y la opinión pública, mayoritariamente, avaló y respaldó la estrategia presidencial. Sin embargo, el gobierno no estuvo exento de crisis y momentos difíciles de sobrellevar.

La primera crisis a nivel ministerial fue a inicios de abril cuando tomó estado público una maniobra de sobreprecios en la compra de alimentos que involucraba a funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social. El presidente decidió mantener en su cargo al ministro de la cartera, Daniel Arroyo, pero removió a varios funcionarios de segundas líneas del área. 

El cambio en el elenco del Gabinete más significativo ocurrió en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). A fines de abril, su titular Alejandro Vanoli fue reemplazado por la ex ministra de Desarrollo Social bonaerense, Fernanda Raverta. Las imágenes de las colas interminables de jubilados y pensionados en las puertas de los bancos para cobrar su haber en plena cuarentena fueron determinantes en la salida del ex titular del Banco Central, aunque las deficiencias en el operativo de cobro serían solo el detonante.

Otro recambio, que en el contexto de la pandemia es para destacar fue la designación de un nuevo director en el Instituto Anlis Malbrán. Asumió Pascual Fidelio en lugar de Claudia Perandones.


Brasil:


El COVID-19 en números

Contagiados: 222.877

Fallecidos: 15.046


El número de contagios y muertes producto del COVID-19 crece de manera exponencial en Brasil y a ese mismo ritmo se desploma el nivel de aprobación de la gestión del presidente Jair Bolsonaro. El gabinete tuvo tres bajas resonantes.

El 24 de abril renunció el ministro de Justicia, Sergio Moro, que alcanzó una alta popularidad por haber sido el juez que intervino en el caso Lava Jato y el responsable de la detención del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva.

Sin embargo, el hecho que denota más claramente la crisis del Gobierno brasileño es el cambio de dos ministros de Salud en menos de un mes. Este viernes renunció Nelson Teich a 28 días de haber asumido el cargo en reemplazo de Luiz Henrique Mandetta que había dimitido el 27 de abril. El presidente mantuvo un abierto enfrentamiento con ambos por la estrategia propuesta para combatir la pandemia del COVID-19.


Chile:


El COVID-19 en números

Contagiados: 41.428

Fallecidos: 421


La crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus encontró a Chile en un momento bisagra de su historia reciente. El 26 de abril del 2020 era la fecha del plebiscito que daría inicio al proceso hacia una nueva Constitución (se pospuso para el 25 de octubre) en reemplazo de la heredada de la dictadura del General Augusto Pinochet; fuertemente criticada, además de por su ilegitimidad de origen, por el rol residual del Estado en la provisión de servicios básicos tales como salud, educación y seguridad social.

El compromiso de una reforma en la Carta Magna había sido la respuesta al estallido social de los últimos meses de 2019 que comenzó con un grupo de estudiantes secundarios saltando los molinetes en una estación de subte de Santiago, o por lo menos, esas fueron las primeras imágenes que se viralizaron de un conflicto que llevó a cientos de miles de personas a convocarse en las calles y que puso en debate el modelo político, económico y social. Un país que se caracterizó por su estabilidad y prosperidad, pero a la vez por la marcada desigualdad.

Luego del importante desgaste de los últimos meses se preveían algunos cambios en el Gabinete de Sebastián Piñera, que alcanzaría a los titulares del Ministerio del Interior, Educación, Desarrollo Social y de la Mujer. Ante las tensiones internas, se buscaba darle un “nuevo aire” al plantel político cuando irrumpió la crisis del coronavirus y las prioridades cambiaron y se pospusieron, así como el proceso de sanción de la nueva Constitución.


Ecuador:


El COVID-19 en números

Contagiados: 32.763

Fallecidos: 2.688


Al igual que en otros países de Latinoamérica los últimos meses de 2019 fueron de gran convulsión, principalmente octubre. Un plan de ajuste impulsado por el presidente Lenín Moreno, que forma parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener créditos por US$4.209 millones y que incluía la eliminación de los subsidios a los combustibles, fue fuertemente resistido en las calles, fundamentalmente por el movimiento indígena. Moreno debió dar marcha atrás con el decreto sobre combustibles para poner fin a las masivas movilizaciones.

La pandemia impactó en Ecuador con gran cantidad de contagios. Se conocieron imágenes dramáticas de lo sucedido en localidades como Guayaquil. En este contexto, el presidente llevó adelante numerosos cambios en el Gabinete nacional. Los primeros en dejar el Gobierno a fines de marzo fueron la ministra de Salud, Catalina Andramuño -en medio de denuncias por la falta de recursos necesarios para enfrentar la emergencia sanitaria por el COVID-19- y el ministro de Trabajo, Andrés Madero.

Pero eso no fue todo, a fines de abril hubo una nueva oleada de recambios en la primera línea de Gobierno. Moreno aceptó las renuncias del secretario General de Comunicación de la Presidencia, del ministro del Ambiente, del encargado de la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA) y del director del Centro de Inteligencia Estratégica (CIE). La crisis sanitaria llevó a resonantes salidas y algunos enroques.


Perú:


El COVID-19 en números

Contagiados: 88.541

Fallecidos: 2.523


La situación institucional de Perú en la previa a la pandemia también era compleja. El año pasado el país transitó una crisis política sin precedentes producto del enfrentamiento entre el Gobierno y el Congreso, en el marco de una disputa por un proyecto de ley para modificar el proceso de selección de los magistrados del Tribunal Constitucional. El presidente de Perú, Martín Vizcarra, decretó el 30 de septiembre la disolución "constitucional" del Congreso y llamó a elecciones parlamentarias para 2020. Horas después, el Congreso aprobó la suspensión de Vizcarra de sus funciones presidenciales durante 12 meses por "incapacidad temporal" y tomó juramento a la vicepresidenta Mercedes Aráoz como "presidenta en funciones" del país. Finalmente, Aráoz renunció al cargo de vicepresidenta al día siguiente. 


Esas jornadas dejaron heridas abiertas en la disputa entre el Gobierno y el Congreso. En ese clima irrumpió la pandemia. A los pocos días de declararse el estado de emergencia, el presidente Vizcarra, destituyó a su ministra de Salud, Elizabeth Hinostroza. Se le reprochó la escasa preparación del país en los meses anteriores a la crisis.

Otro de los cambios en el Gabinete vino de la mano de la renuncia del ministro del Interior, Carlos Morán. Fue su respuesta a las críticas por el alto número de enfermos de COVID-19 entre los agentes de policía. Unos 1.300 policías habrían contraído la enfermedad mientras cumplían sus funciones.

Finalmente, el ministro de Agricultura y Riego, Jorge Montenegro, dejó su cargo cuando contrajo coronavirus. Estaba encargado de la supervisión de las medidas sanitarias en los mercados populares de Lima, foco de la pandemia en Perú.


Bolivia:


El COVID-19 en números

Contagiados: 3.577

Fallecidos: 164


El brote de covid-19 ha llegó al Estado Plurinacional de Bolivia en medio de una crisis política, económica, social y sanitaria. Después del golpe de Estado perpetrado en noviembre pasado contra Evo Morales, en colaboración con las fuerzas militares y policiales se autoproclamó como presidenta interina Jeanine Áñez. La fecha de las elecciones presidenciales dispuesta por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) era el 3 de mayo pero se suspendieron por el estado de emergencia producto de la pandemia. Ahora, el Parlamento de Bolivia promulgó una ley para que el país celebre elecciones en un plazo de noventa días.

En este clima convulsionado y con un sistema sanitario al borde del colapso Áñez realizó un cambio en un área clave de su gabinete. A pocos meses de asumir desplazó de la cartera de Salud a Aníbal Cruz y nombró a Marcelo Navajas.


Uruguay:


El COVID-19 en números

Contagiados: 732

Fallecidos: 19


El presidente uruguayo Luis Lacalle Pou asumió el pasado 1 de marzo. Su llegada al poder a través de una coalición heterodoxa en la que están nucleados militares, liberales y conservadores representó un giro hacia la derecha; luego de que el Frente Amplio gobernara durante los últimos quince años.

El flamante gabinete uruguayo no tuvo cambios en las primeras líneas pero sí hubo un reemplazo en un sector de suma importancia en este contexto. El ministro de Salud uruguayo, Daniel Salinas, relevó de su cargo a la directora de Laboratorio, Verónica Seija. Se trata del área que centraliza los resultados de las pruebas de coronavirus en el país. La nueva directora del organismo es Cristina Mogdasy.


Venezuela:


El COVID-19 en números

Contagiados: 459

Fallecidos: 10


Venezuela se encuentra inmersa en una crisis social, política y económica sin precedentes. Sin embargo, la situación referente al coronavirus, a juzgar por las cifras de contagios y muertes, se encuentra contenida. Los cambios que alentó Nicolás Maduro en Venezuela también tienen que ver con áreas claves, en este caso, desde el punto de vista económico. La pandemia generó una caída histórica del precio del petróleo, la industria sostén de la economía venezolana.

Maduro designó a Tarek El Aissami como el nuevo ministro de Petróleo de Venezuela y a Asdrúbal Chávez para presidir la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Ambos sustituyeron al general de la Guardia Nacional, Manuel Quevedo.




El lápiz verde