Coronavirus de Wuhan: cuando la naturaleza se repite

Por: Erina Petrera


El 31 de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) es notificada de varios casos de neumonía en la ciudad de Wuhan, localizada en la provincia de Hubei en China. El grupo de investigación delDr. Zhang de la Universidad Fudan de Shanghái logró secuenciar el genoma del virus y, de esta manera, identificarlo como un nuevo coronavirus al quese denominó 2019-nCoV. La secuenciación del genoma se realizó en menos de un mes, lo cual mostró la gran capacidad científica de China.

En estos casos, “el tiempo es oro”: una vez obtenida la secuencia genómica se pueden diseñar las pruebas de diagnóstico y determinar los casos positivos para aislarlos.El 30 de enero de 2020, la OMS declaró el brote como "emergencia de salud pública de interés internacional", requiriendo de una respuesta coordinada a nivel mundial debido a que más de 9500 casos fueron confirmados, de ellos, 213 han muertoy 80 se encuentran dispersos en 19 países fuera de China.

Para evitar una pandemia, la OMS ha actuado con mucha celeridad y eficiencia. Es que esta no es la primera vez que pasa, la naturaleza se repite.

La mayoría de los coronavirus solo infectan animales, hay siete coronavirus diferentes que pueden infectar a personas y enfermarlas, aunque la enfermedad generalmente es entre leve y moderada. Sin embargo, en raras ocasiones, algunos coronavirus que infectan animales pueden mutar, infectar a humanos y transmitirse de persona a persona. Esto pasó con el SARS-CoV, el MERS-CoV y ahora con el 2019-CoV.

El brote de SARS-CoV comenzó en noviembre de 2002 pero recién fue reportado a la OMS en febrero de 2003 luego de que 100 personas murieran. Este brote tomó por sorpresa a toda la comunidad médica y científica. Recién en abril de 2003 pudieron identificar al causante de la neumonía atípica que se denominó SARS, por las siglas en inglés de síndrome respiratorio agudo grave. Este brote terminó gestando la primera pandemia del siglo 21. Comenzó en la provincia china de Guangdong, afectó a más de 8000 pacientes y causó 774 muertes en 26 países de 5 continentes. El 5 de julio de 2003, la OMS declaróla contención de los brotes de SARS y llamó a continuar con la vigilancia.

El coronavirus del síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS-CoV) es un nuevo patógeno viral humano zoonótico endémico de Medio Oriente. Se identificó en 2012 en una muestra pulmonar de un paciente de Jeddah, Arabia Saudita. Desde el primer informe de MERS-CoV en septiembre de 2012, el número de casos notificados a la OMS ha aumentado constantemente. Al 31 de julio de 2019, 2458 casos de MERS confirmados por laboratorio fueron reportados. De estos, hubo 848 muertes (34% de mortalidad). Aproximadamente el 80% de los casos en humanos han sido reportados por Arabia Saudita. Hasta el momento, de los tres coronavirus que ocasionan falla respiratoria severa, este es el que causa mayor mortalidad.

El origen del 2019-nCoV aún no ha sido establecido, aunque los casos iniciales están asociados con el mercado de mariscos de Huanan. Si bien muchos de los primeros pacientes trabajaron o visitaron el mercado, ninguno de los casos exportados tuvo contacto con él, lo que sugiere una transmisión de persona a persona o una fuente animal más extendida. Además de los mariscos, enel mercado también se vendieron serpientes, pájaros y otros pequeños mamíferos, incluidas marmotas y murciélagos. La OMS informó que las muestrastomadas del mercado resultaron positivas para el nuevo coronavirus, pero no se ha identificado una asociación animal específica. Los investigadores están trabajando actualmente para identificar la fuente de 2019-nCoV, incluidos los posibles vectores animales intermedios, aunque se cree que el virus podría tener su origen en los murciélagos.

La aparición del SARS y MERS-CoV también está relacionadas con un reservorio zoonótico. El SARS-CoV, el primer CoV humano altamente patógeno, surgió en 2002 por la transmisión de animales a humanos en mercados de animales vivos. Los esfuerzos de vigilancia encontraron ARN viral de SARS-CoV tanto en civetas de palma como en perros mapache vendidos en estos mercados; sin embargo, no se encontró SARS-CoV en la naturaleza, lo que sugiere que esas especies sirvieron como reservorio intermediario ya que el virus se adaptó para infectar a los humanos de manera más eficiente. Otros esfuerzos de vigilancia identificaron CoV altamente relacionados en especies de murciélagos.

El MERS-CoV también es un virus zoonótico con posibles orígenes en los murciélagos, aunque los camellos están infectados de forma endémica y el contacto con camellos se informa con frecuencia durante los casos primarios de MERS-CoV. Para el SARS-CoV, la cuarentena estricta y el sacrificio de los mercados vivos en el sudeste asiático desempeñaron un papel importante para poner fin al brote. Con la importancia cultural de los camellos, un enfoque similar para MERS-CoV no era una opción, debido a esto los brotes periódicos continúan en el Medio Oriente. Estas lecciones de SARS y de MERS resaltan la importancia de encontrar rápidamente la fuente de 2019-nCoV para detener el brote en curso, aunque ponen en evidencia cuán importantes son los controles en los mercados de animales vivos. Los animales tienen sus propios patógenos cuya supervivencia depende de la capacidad de infectar nuevos huéspedes. Los cambios ambientales y climáticos han modificado tanto el hábitat de los animales como de las personas, cada vez vivimos más apretujados. En los mercados de animales vivos son muchas las especies domésticas y salvajes que conviven hacinadas en jaulas, es un buen lugar para que las enfermedades evolucionen.

El accionar de la OMS pone en evidencia la importancia de la investigación científica, el buen manejo de protocolos y de las medidas de contención. En tiempos en los que hay grupos que sostienen que la tierra es plana y que las vacunas son un negocio, debemos recordar que son muchos los patógenos que nos aquejan y sin embargo hemos luchado y seguimos haciéndolo contra la mayoría de ellos. Inclusive, la ciencia ha logrado erradicar patógenos que en otros tiempos han diezmado poblaciones enteras. Estos virus que se transmiten por contacto directo de persona a persona demuestran cuán indefensos nos encontramos frente a la gran oferta de viajes aéreos y a la globalización que ayuda a la diseminación de una enfermedad infecciosa emergente. El control de la diseminación está en el accionar global.

El pasado nos habla del futuro, estas enfermedades emergentes van a seguir apareciendo. Lo importante es ocuparse, informarse y tomar las medidas necesarias. Pero no nos olvidemos de que las grandes batallas se ganan entre todos y, si bien estas enfermedades respiratorias causan alarma a nivel mundialy por ahora lo miramos por la tele, no desconozcamos que el último brote que padecimos en la Argentina, y seguimos padeciendo, es el del sarampión, una enfermedad infecciosa transmitida por un virus para la cual existe una vacuna muy eficaz y que reemergió debido a que muchos no quieren vacunarse.






* Erina Petrera

Licenciada en Ciencias Biológicas, Doctora de la Universidad de Buenos Aires y Especialista en Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología. Es docente e investigadora en el Laboratorio de Virología: Agentes antivirales y citoprotectores del Departamento de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. IQUIBICEN- CONICET.

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