Conservadores y socialdemócratas acuerdan la continuidad de Merkel en el poder

La CDU y el SPD formarán una coalición de gobierno. La canciller alemana irá por su cuarto mandato consecutivo. La extrema derecha pasa a ser la principal fuerza de oposición.

136 días después de las elecciones generales, los conservadores (CDU/CSU) y los socialdemócratas (SPD) llegaron finalmente a un acuerdo para formar gobierno. La canciller Ángela Merkel, en el poder desde hace 12 años, accederá a un cuarto mandato consecutivo, gracias a una reedición de la “gran coalición” entre los dos principales partidos políticos del país. Para asegurarse su continuidad, la Dama de Hierro le cedió a la centro izquierda algunos lugares claves del gabinete, como el ministerio de Finanzas. Alternativa por Alemania, la fuerza de extrema derecha que había sido tercera en los comicios, pasará a ser el principal partido de oposición en el parlamento.

El secretario general del partido socialdemócrata, Martin Schulz, había prometido durante la campaña electoral que no seguiría siendo socio en el gobierno de los conservadores. Pero como Merkel no alcanzó la mayoría legislativa y fracasaron otras hipótesis de coalición, la alianza entre los dos grandes bloques políticos se volvió la única alternativa factible. De fracasar estas negociaciones, se tendría que haber convocado nuevamente a elecciones, algo que no ocurre en Alemania desde el inicio de la posguerra.

Schulz accedió a dialogar con Merkel para evitar agravar la crisis política de la principal economía de Europa. Hoy se confirmó que ambos partidos arribaron a un entendimiento de gobierno. Solo resta que el acuerdo sea refrendado en una votación por los 463.000 afiliados del SPD. Para consolidar “la gran coalición”, el propio Schulz asumirá como ministro de Relaciones Exteriores.

“Este acuerdo es la base del Gobierno estable que necesita nuestro país y que el mundo espera”, explicó Merkel en una conferencia de prensa conjunta con Schulz y con el líder de la CSU bávara, Horst Seehofer. “Este acuerdo supondrá un cambio fundamental en el rumbo de Europa […] y Alemania ejercerá de nuevo un liderazgo y un papel constructivo”, apuntó el líder socialdemócrata.

Merkel tomó nota de la situación de debilidad relativa en la que se encontraba y tuvo que ofrecerle concesiones a su socio partidario. En efecto, el SPD, integrante minoritario de la coalición, ocupará algunos de los ministerios más relevantes del nuevo gabinete: la influyente cartera de Finanzas, Relaciones Exteriores, Trabajo y Asuntos Sociales. La CDU de la canciller retendrá Defensa y Economía.

El anuncio fue recibido con agrado por Bruselas, centro de gravedad de la Unión Europea, pero con escepticismo en el interior de Alemania. Con los conservadores y los socialdemócratas en el poder, la extrema derecha pasará a ser la principal fuerza de oposición. Un escenario favorable para un partido que hizo de la denuncia contra el establishment y el status quo un mecanismo para crecer políticamente.

Rouvier