Con una diferencia de siete votos, el Senado rechazó el proyecto de legalización del aborto

Tras una maratónica sesión, la iniciativa tuvo 38 votos en contra y 31 a favor. Hubo dos abstenciones y una ausencia. El tema no podrá volver a ser tratado este año.

Tras una sesión que duró más de 14 horas, la Cámara de Senadores rechazó esta noche el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, que no podrá a volver a ser votado este año.

La votación resultó como se estimaba antes de empezar, con 38 votos en contra del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, 31 a favor, las abstenciones del santafesino Omar Perotti y la neuquina Lucila Crexell. La única ausencia al momento de votar fue la de la puntana María Eugenia Catalfamo, de licencia por embarazo.

Los senadores a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo bajaron al recinto ya resignados a una probable derrota, debido a la diferencia de votos entre ambas posturas.

El poroteo: ventaja de los “celestes”

En las últimas semanas, el sector “pro-vida” consolidó una mayoría que a priori le da una ventaja marcada de cara a la sesión del miércoles. El Senado está integrado por 72 miembros. La neuquina Lucila Crexell anunció que se abstendrá, en tanto que Eugenia Catalfamo se ausentará por estar de licencia por embarazo. De este modo, la suerte será decidida por los 70 legisladores restantes.

Cómo votó cada bloque

Este fin de semana se conoció un cambio de bando. La rionegrina Silvina García Larraburu, que como el resto de su bloque (Frente para la Victoria) iba a votar a favor de la legalización, informó que finalmente rechazaría la norma. “Los pobres no abortan”, señaló la senadora en un intento de justificación. El giro de la legisladora fue recibido con efusividad por los senadores “celestes”.

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Cristina Kirchner y Silvina García Larraburu. 

La bancada más contraria al aborto legal es la de la UCR, integrante del interbloque de Cambiemos. De sus 12 senadores, 9 votarán en contra y 3 a favor. En el Pro la cosa está más repartida: 4 apoyan la legalización y 5 se oponen. En el bloque Justicialista liderado por Miguel Ángel Pichetto hay 8 legisladores a favor, 10 en contra y 2 indecisos. Por su parte, el FpV-PJ de Cristina Kirchner (que dispone de 9 miembros) iba a acompañar la iniciativa de manera homogénea, aunque la deserción de García Larraburu introdujo una fisura en el espacio.

¿Qué proyecto se discutió en el recinto?

En la reunión de comisiones ningún proyecto obtuvo dictamen, ni de mayoría ni de minoría. Esto beneficia a los “celestes”. ¿Por qué? La intención de los promotores de la legalización del aborto era introducirle cambios al texto aprobado en Diputados, para así afianzar el apoyo de los senadores que están a favor, pero desean introducir modificaciones.

La apuesta de los impulsores de la IVE es aprobar en la votación general el proyecto y después incorporar cambios

Por una lectura fina del reglamento legislativo, los senadores “pro vida” no presentaron dictamen de rechazo en el plenario de comisiones, ante la perspectiva de que pudieran perder en una votación por mayoría simple. Así, como los “verdes” no pudieron hacer prosperar su dictamen con cambios en cada una de las comisiones, el 8 A se pondrá a discusión el recinto el proyecto sancionado en Diputados.

La apuesta de los impulsores de la IVE es aprobar en la votación general el texto que ya tiene media sanción y después incorporar cambios en la discusión artículo por artículo. ¿Cuáles son las modificaciones consensuadas por los senadores “verdes”? Reducir de 14 a 12 semanas el período permitido por ley para abortar; admitir la objeción de conciencia a las instituciones; quitar cualquier tipo de penas para los médicos que se rehúsen a hacer un aborto; y habilitar la producción pública del misoprostol, el medicamento utilizado para interrumpir embarazos.

¿Qué pasara ahora?

Ante esta situación de rechazo, se aplica lo establecido en el artículo 81º de la Constitución nacional: el proyecto de ley no podrá volver a ser tratado en las sesiones de este año. La IVE podría discutirse en 2019, pero con la misma composición del Congreso tiene pocas chances de ser aprobado. Ante el escenario de un triunfo “celeste”, habría que esperar, entonces, hasta 2020 para que un Senado con una nueva integración trate el proyecto de aborto legal.

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