Cinco cuestiones que tenés que tener en cuenta para la temporada

OPINION. Hace unos días, se anunció el inicio de la temporada de verano. La misma comenzará el 1° de diciembre en toda la Costa Atlántica y el circuito de la sierras. Hasta ahora se conoce más bien poco respecto de los detalles. Por ello, y dado que la información es central, te recomiendo algunas cuestiones a tener en cuenta.


Si algo no entendés, preguntá. Si tras la preguntá seguís sin comprender, volvé a requerir información. Si aún así te sigue resultando un chino, es que están intentando embocarte.


Se acerca el verano. Un año atípico signado por la pandemia que impactó en todo el planeta y, desde el 20 de marzo, el aislamiento social, preventivo y obligatorio que, con matices según la etapa, implicó, a lo largo y ancho de la Provincia de Buenos Aires, que modifiquemos nuestros hábitos.

Hace unos días, se anunció el inicio de la temporada de verano. La misma comenzará el 1° de diciembre en toda la Costa Atlántica y el circuito de la sierras. Hasta ahora se conoce más bien poco respecto de los detalles. Por ello, y dado que la información es central, te recomiendo algunas cuestiones a tener en cuenta.

1.Ojo con la anticipación

Lo vimos en las semanas que siguieron al Decreto que estableció el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. En ese entonces, poco se conocía sobre la enfermedad, y a muchas personas las agarró con viajes programados, pasajes comprados y hoteles reservados.

Lo mejor es aprender de la experiencia. Frente a los desafíos, riesgos e incertidumbre a los que nos expone el Coronavirus, lo mejor es ser cautos/as. Esperar. No lanzarse de cabeza frente a la primera opción. La situación puede cambiar de un momento a otro, y un semáforo verde puede, en cuestión de días, volverse colorado.

2.Evaluar el destino

Suponiendo que el consejo de la anticipación fue bien recibido, el segundo punto es central. No todos los Municipios tienen la misma política institucional en torno al abordaje del COVID-19. ¿Qué implica esto? Que algunos pueden pedir requisitos adicionales, permisos especiales, o alguna otra cuestión.

La recomendación entonces apunta a fomentar la pregunta. La nueva normalidad nos exhorta a manejar mejores niveles de información. Llamar a los números de contacto del lugar de destino, mandar correos electrónicos, y realizar un seguimiento de la situación epidemiológica.

La temporada 2021 no va a ser (¡ni debe ser!) de “escapaditas” impulsivas. Cuidarse y cuidarnos es un imperativo, y ello nos llama a ser más precavidos/as.

3.Contratos digitales: verificá con quién negociás 

La pandemia y el ASPO nos llevaron a cambiar muchos hábitos. De repente estamos scrolleando por Instagram y nos aparecen los zapatos, el asador, la bicicleta o lo que sea que siempre hayamos deseado (pasamos muchas horas al día en entornos digitales y nuestras redes lo saben).

No es de extrañar que en breve comiencen a aflorar cabañas, hoteles, casas, departamentos y toda una serie de ofertas habitacionales que interpelen lo más profundo de nuestras subjetividades. El deseo de descanso. Sol, arena y mar, diría Luismi. Además, la vorágine de las redes nos lleva a querer convertir rápidamente. El “pasame la tarjeta que me apareció esta oferta increíble” es casi un signo de esta época.

¡Ojo! Pedí un número de teléfono. Intenta conversar con alguien. Fijate que tengan página Web. Googleá, investigá. No te comás la primera foto linda y las “condiciones especiales”. Si te apuran, invitalos a calmarse. Si te corren, poné la pelota bajo la suela y sabe que, como nunca, eso de la limosna grande y las desconfianzas tiene muchísima vigencia…

4.Contratos, contratitos y contratotes

Si asumimos que el paradigma COVID-19 se ha adueñado de nuestras prácticas, tengamos esto presente para celebrar negocios jurídicos. Nadie se obligaría a contratar, en condiciones normales, a 60 años. ¿Por qué? Porque como dice la canción, yo no sé mañana, yo no sé mañana. En épocas de epidemiología a la carta, un día es un año, y una semana medio siglo.

Es Europa, por ejemplo, abrieron, cerraron, permitieron, dictaron “toques de queda” y así. En esa línea, tenemos que entender que no podemos aplicar la lógica de siempre a un mundo que está, desde hace un año, girando al revés. Entonces, prevé “cláusulas Coronavirus”. ¿Qué pasa si contrataste un mes y al cuarto día das positivo? Che, no quiero ser aguafiestas, pero sabemos que está dentro del orden de las posibilidades.

Como en los juegos de encastre de niños y niñas, no apliquemos formas triangulares a receptáculos circulares. Preguntemos, pensemos, repartamos la carga del factor riesgo. Nadie te obliga a nada.

5.Dudo, luego existo

 La hermana duda, en estos casos, es un buen antídoto contra la incertidumbre y/o la infodemia. Hay organismos, como la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, desde donde trabajamos, además de en protección de derechos, en promoción. ¿Qué es trabajar en promoción? Difundir y prevenir (más vale prevenir…). Entonces, si tenés dudas, querés saber algo, conocer si el contrato, negocio jurídico, las condiciones, y/o cualquier otra cuestión están bien o mal, podés contactarte. De lunes a viernes, las 24 horas del día. ¿Cómo? Teléfono, Web, redes sociales, Whatsapp, o en las 46 delegaciones u oficinas móviles que tenemos en toda la Provincia de Buenos Aires.


Sobre el autor:  Jerónimo Guerrero Iraola, Director de Coordinación de Unidad Defensor. Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires.


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