Cinco claves para entender la crisis de Venezuela

En el marco de una crisis económica sin precedentes, tanto el gobierno de Nicolás Maduro como la oposición se atribuyen la legitimidad del poder. Los militares pueden inclinar la balanza.

La proclamación del líder opositor Juan Guiadó como presidente interino de Venezuela implica un capítulo más dentro de una larga crisis política cuyo final es impredecible. ¿Está cerca de perder el poder Nicolás Maduro? A continuación, cinco claves para entender cómo se llegó hasta acá.

1) Colapso económico

La muerte de Hugo Chávez a principios del 2013 coincidió con el inicio del declive económico de Venezuela, un país que vive enteramente de la producción de petróleo. La caída brusca de los precios internacionales de las materias primas junto con una mala gestión de las empresas estatales condujo al derrumbe de los ingresos del Estado bolivariano. El resultado fue una hiperinflación sin precedentes (superior al millón por ciento para el 2018 y se estima que de más de 10 millones por ciento en 2019), una contracción del PBI del 44% desde 2013 y un escenario de desabastecimiento de bienes esenciales, todo lo cual derivó en un creciente descontento social.

2) Polarización política y quiebre institucional

Nicolás Maduro accede al poder en 2013, en unas elecciones reconocidas como legítimas por la oposición (le ganó por pocos puntos a Hernán Capriles). En 2015, la oposición ganó por amplia mayoría los comicios legislativos y logró alcanzar los dos tercios de las bancas en la Asamblea Nacional, número que le permitía modificar la constitución y poner en aprietos el liderazgo de Maduro. En un contexto de polarización en ascenso, la Corte Suprema de Justicia, de mayoría chavista, impugnó la designación de tres diputados y declaró en desacato al poder legislativo.

A partir de allí, Maduro desconoció a la Asamblea Nacional, que había sido electa democráticamente, y convocó a un proceso constituyente. En 2017, convocó a nuevas elecciones, de donde surgió una Asamblea Nacional Constituyente, sin que la oposición participara por denunciar la ilegalidad de los comicios. A principios de 2018, el presidente bolivariano adelantó las elecciones presidenciales y ganó con comodidad, en gran parte porque los principales referentes opositores estaban presos, proscriptos, o habían decidido no participar. A principios de enero de este año, Maduro inició su segundo mandato, que finalizará en 2025.

3) Guaidó, la esperanza opositora

La Asamblea Nacional de mayoría opositora jugó una carta fuerte esta semana. Ante el aislamiento internacional de Maduro, el órgano legislativo proclamó a su titular, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela. Guaidó, un diputado de 35 años, acusa a la administración de Maduro de haber usurpado ilegítimamente el poder tras clausurar el órgano legislativo y hacerse reelegir en un proceso electoral fraudulento. Los chavistas insisten en que el presidente bolivariano tiene legitimidad popular. Lo cierto es que, a esta altura, el Gobierno y la oposición alcanzaron un punto de no retorno.

4) Maduro y el rol de los militares

Con la profundización de la crisis, el régimen de Maduro fue recostándose cada vez más en la influencia de las fuerzas armadas, que se volvieron el principal sostén del gobierno. Todo el interés de la oposición y de los movimientos de protesta antichavista, que coparon las calles de Caracas, se centra ahora en forzar una división en el bloque bolivariano y provocar un levantamiento de un sector de la oficialidad militar. Una grieta en los mandos castrenses puede con toda probabilidad derivar en un colapso del edificio de poder chavista.

Sin embargo, a pesar de la situación de debilidad del presidente, los militares se mantienen leales a Maduro. "Desde hace tiempo se viene fraguando un vulgar golpe de Estado (...), y ese plan llegó ayer a niveles de altísima peligrosidad", apuntó esta mañana el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino. Mientras tanto, ya hay 16 muertos por choques producidos entre las fuerzas de seguridad y opositores.

5) El factor internacional

A medida que se agravó el conflicto entre Maduro y la oposición, el presidente fue perdiendo reconocimiento por parte de la comunidad internacional. Al asumir su segundo mandato presidencial a comienzos de enero de este año, muy pocos países lo respaldaron. Venezuela se convirtió hoy en una pieza dentro de un conflicto geopolítico global. De un lado Estados Unidos y las principales potencias occidentales, que desconocen la autoridad de Maduro, y del otro, China y Rusia, que apoyan al régimen chavista.

Coordinados en el Grupo de Lima, la mayoría de los países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Brasil y Colombia, decidieron desconocer el mandato de Maduro. Junto a Washington, respaldaron la autoproclamación de Guaidó. ¿Puede llegar a haber una intervención internacional para remover al chavismo dirigida por Estados Unidos? Eso es lo que pide la oposición venezolana, pero por el momento parece improbable.

El lápiz verde