Caso Alperovich: piden la remoción de una senadora

Se trata de Beatriz Mirkin, quien fue denunciada penalmente en enero por "encubrimiento agravado" en el marco de la causa en la que se investiga la denuncia por abuso sexual contra el exgobernador de Tucumán y actual senador José Alperovich.


A pesar de no representar en forma directa a la víctima, el abogado Gustavo Morales presentó ayer un pedido de remoción del cargo de la senadora nacional Beatriz Mirkin por encubrimiento en el marco de la causa en la que se investiga la denuncia por abuso sexual contra el exgobernador de Tucumán y actual senador José Alperovich.

El documento presentado plantea que la senadora "transgredió" disposiciones de la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos de sus relaciones interpersonales.

A la vez que señala que la senadora "habría presenciado un comportamiento delictivo" del ex mandatario durante un viaje en un auto donde estaban presentes los tres y "tomó conocimiento directo de los hechos de índole sexual cometidos por Alperovich".

Y remarca que a pesar del conocimiento, Mirkin le pidió esperara hasta después de las elecciones para hacer algún tipo de denuncia o contarlo públicamente.


La denuncia contra Mirkin

El abogado Gustavo Morales denunció en enero a la senadora, Beatriz Mirkin, por encubrimiento agravado en la causa por presunto abuso sexual contra José Alperovich.

El letrado detalló que la mujer de 28 años "le había contado a Mirkin sobre los abusos que sufría, pese a lo cual no hizo nada y le pidió que aguante hasta después de las elecciones para denunciar los hechos".

Además, aseguró que había un vínculo que las unía, ya que la sobrina del mandatario cumplía funciones como personal transitorio en su despacho, hasta que a fines de 2017 fue asignada para colaborar con su tío en la campaña electoral.

En diálogo con La Nación, el abogado aseguró que Mirkin "tomó conocimiento" por parte de la víctima sobre los supuestos abusos, primero en junio de 2018 y luego en mayo de 2019, antes de concurrir a la Justicia.  

"Pese a haber tomado conocimiento en un bar en la capital tucumana, donde la denunciante le contó a la senadora sobre los abusos sexuales sufridos por parte del senador, no arbitró los medios para recurrir ante la Presidencia del Senado de la Nación para hacer saber las inconductas de Alperovich", dijo al respecto.

"Mirkin tampoco colaboró con la víctima para que efectúe la denuncia en el momento en que tomó conocimiento de los hechos de índole sexual perpetrados y le respondió a la denunciante que 'aguante hasta el final de las elecciones'", agregó.


La denuncia contra Alperovich

Su sobrina segunda y exasistente personal lo denunció tanto en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), en la Ciudad de Buenos Aires, como en los Tribunales penales de Tucumán, por abuso sexual agravado mediante una carta pública el pasado 22 de noviembre.

Allí habló de violencia sexual, física y psicológica, y lo define como "un monstruo". Contó que los hechos sucedieron entre fines de 2017 y mayo de 2019, "hasta que ella pudo decir ‘basta’". 

"No escribo para convencer a nadie de nada. Estoy aquí contra la opresión del silencio y por la necesidad de recuperar mi vida, de sanar llamando a las cosas como son, sin suavizarlas ni teñirlas, poniéndole al monstruo nombre y apellido. Cuando no le ponés nombre, no existe. El mío se llama José Jorge Alperovich, mi tío segundo y jefe, por quien fui violentada sexual, física y psicológicamente desde diciembre del 2017 hasta mayo de 2019", sostuvo en la carta presentada ante la Justicia.

"No quería que me besara. Lo hacía igual. No quería que me manoseara. Lo hacía igual. No quería que me penetrara. Lo hacía igual. Inmovilizada y paralizada, mirando las habitaciones, esperando que todo termine, que el tiempo corra. Ya saldría de ahí y estaría en mi casa, ya habría más gente alrededor, ya el disimulo y el trabajo lo iban a alejar de mí. Ya se cansaría de mí, de que no quiera, de que sea 'asexuada' como me llamaba. Pero su fijación no cesaba, durante mucho tiempo quiso más y más seguido, con más ganas, con más fuerza, con más violencia por mi resistencia", agregó.

La joven aseguró que solo quiere "justicia" y "recuperar" su vida. "Tengo 29 años, soy libre, soy joven. Quiero volver a empezar poniendo cada cosa en su lugar. Responsabilidad de acciones, consecuencias para quien corresponde. Hasta ahora, solo las cargo yo. Sacarme esta mochila que ya no puedo sostener más y entregársela a su dueño", manifestó.


La defensa de Alperovich y el pedido de licencia

Luego de ser acusado, el senador tucumano pidió una licencia para suspender su trabajo legislativo hasta que la Justicia esclarezca la denuncia en su contra. "A fin de dedicar mi esfuerzo y mi tiempo a desbaratar la infamia, aclarar la verdad, y reparar mi honor, le pido expresamente que me confiera licencia en mi honorable cargo", expresó en su momento en la carta que estaba dirigida a la presidenta del Senado de entonces, Gabriela Michetti.

En otro fragmento del escrito, afirmó que "la imputación es absolutamente falsa, lo cual demostrará, a la corta o a la larga, ante la Justicia".

El 27 de noviembre la Cámara de Senadores aprobó la licencia sin goce de sueldo por seis meses, pero el exgobernador no perderá los fueros parlamentarios, concedidos por los artículos 68, 69 y 70 de la Constitución Nacional, que impiden a otros poderes del Estado "acusar, molestar y detener" a los representantes del Congreso por razones políticas.

Esto no obstruye la posibilidad de la Justicia de investigarlo, citarlo a declarar y hasta condenarlo, aunque, en el caso de que suceda esto último, el propio Senado debería aprobar su desafuero por mayoría simple (la mitad más uno de la Cámara).


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