Cambios en el Gabinete: ¿hacia un nuevo equilibrio?

Finalmente, luego de días de pura tensión y especulaciones, se develó el misterio: fueron anunciados los nuevos integrantes del Gabinete.


Finalmente, luego de 72 horas de pura tensión y especulaciones, se develó el misterio: fueron anunciados los nuevos integrantes del Gabinete: Juan Manzur (Jefe de Gabinete); Aníbal Fernández, en Seguridad; Julián Domínguez, en Ganadería, Agricultura y Pesca; Santiago Cafiero, Relaciones Exteriores y Culto, Jaime Perczyck, en Educación; Daniel Filmus, Ciencia y Tecnología; y Juan Ross, secretario de Comunicación y Prensa. Asimismo, como novedad trascendente, se confirmó que seguirá Wado de Pedro en el Ministerio del Interior. 

¿Qué expresan estos cambios? ¿Cuál es la lectura que se puede hacer a partir de la escalada de tensiones que se suscitó entre Alberto y Cristina desde la derrota electoral del domingo 12 de septiembre? A continuación, intentamos una lectura, que seguramente podrá ir afinándose con el paso de los días, viendo "caminar" al nuevo Gabinete. 


¿Quién se impuso: CFK o Alberto? 

 A primera vista, si uno repasa los nombres que se fueron, son todos, menos Roberto Salvarezza que responde a Cristina, figuras albertistas (Cafiero fue trasladado a un puesto menor, Frederic, Trotta y Solá). Los que entran, han sido en cambio ministros de CFK: Filmus, Domínguez, A. Fernández, y Manzur. Perczyck, asimismo, se desempeñó como secretario de Educación, jefe de gabinete y viceministro de Alberto Sileoni entre 2011 y el 2015.

A favor de esta lectura (del triunfo cristinista) hay que decir también que se cumplió con uno de sus objetivos principales: remover a Cafiero de la Jefatura de Gabinete. Nada personal, pero para la vicepresidenta había problemas serios de gestión que urgía resolver y para ello encontraba imprescindible poner a alguien con más volumen político.

La suerte de Cafiero quedó sellada el jueves, con la carta que difundió la vicepresidenta el jueves por la noche, al hacer público que el propio presidente había sugerido el nombre de Wado de Pedro para la Jefatura. 

Finalmente, otro hecho de relevancia que refuerza la posición de Cristina es que su ministro de mayor confianza, Wado de Pedro, continuará en Interior, a pesar de que fue el primero en hacer pública su renuncia el martes, en un intento por presionar al presidente para que haga cambios en el Gabinete. 

En conclusión, CFK reclamaba hace tiempo reemplazar a funcionarios que no funcionan y reestructurar el gobierno para mejorar la gestión. Objetivo, en ese sentido, cumplido. 


¿Y los cambios en el área económica?

Si hay algo que generó consenso dentro del gobierno el lunes 13 de septiembre es que la derrota electoral en las PASO fue, principalmente, por motivos económicos. La sociedad emitió un voto de castigo por la caída del salario real, la desocupación, la alta inflación, el aumento de la pobreza e indigencia, entre otros indicadores preocupantes. 

CFK, en su carta, además de señalar problemas de gestión, denunció lo que ella considera un ajuste que hizo el propio gobierno durante 2021. Los dardos parecían dirigidos, evidentemente, hacia Guzmán, quien viene protagonizando una sorda pelea con el ala kirchnerista en distintas sub-áreas de la economía: tarifas y subsidios, gasto social, negociación con el FMI, entre otras. Sin embargo, ante la escalada de las tensiones, la vicepresidenta se comunicó con el propio Guzmán para aclararle que ella no quería su renuncia.

¿Será que los cambios en el área económica se producirán en noviembre? Si es esto correcto, entonces, habría que matizar la lectura según la cual CFK impuso su posición. ¿No era acaso lo que quería Alberto, esperar a noviembre para hacer un giro en la política económica? ¿Será que la idea es mantener a Guzmán hasta cerrar el acuerdo con el FMI? 


¿Quién es cristinista, que levante la mano?

Decíamos al principio de la nota que cuatro ministros entrantes formaron parte de los gobiernos de CFK (2007-2011 y 2011-2015). Pero pasó mucha agua bajo el puente y hoy en día, podríamos decir que ninguno de los cuatro se declara abiertamente cristinista. Es más complejo...

¿Manzur? El gobernador de Tucumán fue mencionado por la vicepresidenta en su carta: según ella, es el nombre que le sugirió a Alberto para ocupar la JGM. Sin embargo, por más que ahora hayan saldado las diferencias entre ellos (algo más bien dudoso) fueron públicas y notorias las diferencias entre CFK y Manzur. En consecuencia, de ningún modo se puede afirmar que es un cristinista. 

Aníbal Fernández, por su parte, es calificado como un kirchnerista paladar negro, y tiene buena relación con CFK. Pero también con el presidente, y de nuevo, no se lo puede calificar como un cristinista. De hecho, más bien habría que prestar atención a la interna entre Aníbal y La Cámpora, que viene de hace rato. 

Julián Domínguez tuvo una destacada gestión en su paso por el Ministerio de Agricultura, al asumir en el contexto de la grave crisis del gobierno de Cristina con el sector agropecuario. La derrota electoral de 2015 por la gobernación, y sobre todo la interna en la que se vio envuelto con Aníbal Fernández, lo condenó durante años al ostracismo. Todo parece indicar que recompuso relaciones tanto con Aníbal como con CFK, pero de nuevo, no es posible afirmar que Domínguez sea cristinista. 

De Filmus se puede decir algo parecido. Formó parte ya del primer gobierno de Néstor Kirchner, fue candidato a Jefe de Gobierno varias veces, y tiene una larga experiencia legislativa. De buena relación con CFK, tampoco es cristinista. 

En síntesis, los cuatro nuevo ministros son hombres de trayectoria, con mucha experiencia y volumen políticos, y peronistas. En razón de ello, sería aventurado afirmar que Cristina se impuso en esta crisis. Hay un equilibrio mucho más complejo de lo que parece a primera vista. Y este capítulo continuará, seguramente, en noviembre.  

 




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