BUENOS AIRES A PIE

OPINIÓN. ¿Sabías que... en Palermo podés encontrarte con un misterioso museo que refleja el espíritu de uno de los pintores más importantes “fantásticos” que tuvo Argentina el siglo pasado?


Por: Arq.Florencia Ruda     Arq.Anna Garcia-Meza



El Museo Xul Solar ubicado en Laprida 1212, se construyó en lo que era la vivienda personal del artista. Pintor, escultor, escritor, músico, astrólogo, inventor y lingüista con una visión muy particular del mundo, donde se ve reflejada en la singularidad de su obra artística sus intereses como esoterismo, astrología y tarot, perteneciendo así a los movimientos de Surrealismo y Modernismo.



El museo lo encargó su mujer, Micaela Cadenas, con las directivas que el artista había dejado para crear un espacio cultural donde poder exponer y además conservar su obra.

El proyecto se inició en 1987 a cargo del arquitecto Beitia.

Del edificio original, una construcción de 1870, con una fachada italianizante, de dos plantas y compuesta por cuatro viviendas (el pintor vivía en una de ellas y alquilaba las restantes) se respetó la fachada original agregándole sólo un acceso vidriado y se conservó el espacio de la casa de Xul Solar.




El resto de la construcción se transformó en un gran espacio de tres niveles, donde se exponen las pinturas, objetos y documentos de su archivo personal.
El primer nivel funciona como auditorio, teatro y sala de conferencias. En la remodelación se ocupó el fondo libre del terreno para poder albergar estas funciones.



Se trató de interpretar y plasmar la obra y el espíritu del artista. Se crearon espacios que se alejaran de la ortogonalidad y la percepción racional, generando recorridos sensibles, misteriosos y laberínticos. Voladizos de hormigón armado, escaleras que no llevan a ninguna parte, dobles alturas y una increíble iluminación cenital refeljan el espíritu del artista.



La estructura de muros portantes existente en la vivienda hacía difícil el desarrollo de las actividades requeridas por el museo por lo que la mayoría fueron remplazados y de la original quedó solamente el frente de ladrillo y la escalera de acceso a la planta superior.
En el exterior, los revoques se volvieron a hacer.

En el interior, el tratamiento de las superficies enriquece el espacio, encontramos texturas de hormigón, yeso, granito, madera y bronce. El hierro, piedras naturales y cristal acaban de dar forma a la remodelación del museo.



No te pierdas el próximo Sabías que... donde te seguiremos sorprendiendo con edificios singulares de Buenos Aires. 



Anna y Florencia son socias fundadoras de RGMArquitectas.
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