Brasil y lo impredecible de su electorado

Por: Horacio Lenz

Lo novedoso de las elecciones del domingo pasado es que los tres candidatos más votados provienen de lo que hoy se considera populista. Jair Bolsonaro, Fernando Haddad y Ciro Gomes expresaron mayoritariamente al Brasil contestatario al statu quo.

Es necesario reflexionar por qué se da esta característica electoral en un momento donde supuestamente estamos atravesando una etapa histórica contra el denominado populismo.

Es evidente que el modelo político “razonable” no lo es tal o, en su defecto, es minoritario o no expresa el sentir mayoritario del Brasil de hoy. Bolsonaro, un candidato vacío de ideas pero depositario de un porcentaje importante de las frustraciones de un sector de la sociedad brasileña, tenía garantizado el ballotage hace tiempo. Su mensaje extremo, disruptivo y xenófobo caló hondo en los estratos opuestos de la sociedad.

Cuando un candidato hace converger esa representación es evidente que llena un vacío donde cada uno le pone su propia demanda. Un ideal más parecido a posiciones extremas europeas que a movimientos reivindicadores más costumbristas de nuestras tierras. Ciro Gomes y Fernando Haddad, por su parte, expresan conjuntamente la centroizquierda populista módica y progresista que siempre caracterizó a las propuestas políticas de carácter social de la región.

El segundo turno electoral mostrará qué capacidad tiene cada candidato de constituir mayoría. Si tratamos de conjugar la matemática con la política electoral, a simple viste parecería que Bolsonaro —con el 47% en primer turno— está cerca de la victoria. Pero en la política, las ecuaciones aritméticas nunca son reglas simples.

Es posible que a Bolsonaro le cueste más conquistar un 3% más del electorado que a Haddad llegar a una posición más competitiva. ¿Cuánto influirá el nivel de conocimiento del candidato del PT para potenciarlo en la segunda vuelta? ¿Podrá Lula transferir más votos? ¿Puede el PT ir a  pelearle votos a Bolsonaro en los sectores que comparten el electorado de los perdedores del sistema? Estas preguntas pueden constituirse en hechos que si se materializan cambian la escenografía política de hoy.

Brasil, como potencia regional y sexta economía del mundo, será observado en detalle en la escena global. Será importante observar el  devenir electoral del centro moderado, o los que se llaman políticos razonables, que hoy deambulan perdidos en la confusión, que dejen de  confundirse en los conceptos despectivos sin poder calibrar en la misma ruta  las expectativas sociales con la acción política. Todos juntos no superan el 10%. La escasez de votos no les quita responsabilidad y cómo se muevan en estos días contribuirá al diseño futuro del Brasil.

El lápiz verde