Bordet y Macri: de la buena sintonía a un “divorcio” conveniente

El gobernador de Entre Ríos, con un triunfo contundente en las PASO, tiene una historia de idas y vueltas con el Gobierno nacional. El año pasado pareció soltarle la mano y hoy decidió apostar por la unidad del peronismo.

El gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, es el “dirigente del momento” tras su contundente triunfo en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en las que se impuso por 25 puntos al precandidato de Cambiemos, Atilio Benedetti. Pero, ¿quién es el político que apostó a la unidad del peronismo, se reconcilió con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y se “divorció” del macrismo a tiempo?

Bordet llegó a la gobernación en 2015 encabezando la fórmula junto a Adán Bahl por el Frente Para la Victoria (FPV). Sin embargo, al poco tiempo de su llegada al poder, la relación con el kirchnerismo, y particularmente con su predecesor Patricio Urribarri, se tornó distante y comenzaron los cuestionamientos por su “afinidad” al gobierno de Mauricio Macri.

La relación entre Bordet y el macrismo estuvo signada en los primeros años por la buena sintonía. Desde La Rosada fue identificado dentro del grupo de gobernadores “dialoguistas” y hasta llegó a ser uno de los elegidos para integrar la comitiva presidencial en viajes claves como fue el Foro Económico Mundial de Davos en enero de 2018. Frente a las críticas, el gobernador aseguró que solo se trataba de asegurar la “gobernabilidad” y reafirmó su pertenencia al peronismo.

"Calificaría como buena la gestión de Macri", aseguró Bordet al ser consultado sobre el Gobierno nacional en mayo de 2016, sobre el que valoró la "búsqueda de entendimientos y acuerdos, y la no confrontación estéril". 

Más adelante, profundizó su distanciamiento del FPV al afirmar en diciembre de ese año, en una entrevista con La Nación, que “el kirchnerismo se había terminado el 10 de diciembre” de 2015.



Hacia fines de 2017 hubo dos hechos claves con los que la Nación puso a prueba a los gobernadores y Bordet superó ambas: su provincia adhirió al Pacto Fiscal y los diputados que le responden apoyaron el proyecto de reforma previsional del macrismo.

Hubo momentos célebres entre las idas y vueltas de Bordet con el presidente. Una muestra es la visita de febrero de 2018 de Macri a la provincia, donde el líder de Cambiemos entonó el feliz cumpleaños para el gobernador y arengó al público a que lo siguieran. Era su décima visita a Entre Ríos.

Pero las cosas cambiaron. El “romance” entre Bordet y Macri tuvo sus primeros cimbronazos públicos a mediados de 2018, cuando la crisis económica comenzó a profundizarse, y se quebró este año con el acercamiento del gobernador a la expresidenta. 

Al filo del cierre de inscripción de listas el PJ, llegó a un acuerdo con el kirchnerismo que derivó en una jugada clave para la victoria de este domingo. CFK decidió bajar la candidatura del diputado Julio Solanas y apoyar a Bordet.



Ya en la campaña de cara a las PASO, el “divorcio” entre el Gobierno nacional y provincial quedó sellado y el dirigente peronista apuntó con duras declaraciones a Macri. “Pudimos poner una provincia en marcha, todo lo contrario a lo que hizo el Gobierno nacional con políticas de ajuste y políticas de hambre”, sostuvo, y los acusó de pretender apropiarse de obras financiadas por la Provincia. “Dan vergüenza”, disparó.

En un año electoral ya no hay lugar para titubeos y el gobernador apostó a marcar su distancia del macrismo y a reforzar la unidad del peronismo. Los resultados lo acompañaron: consiguió el 58,19 por ciento de los votos, frente al 33,65 por ciento que obtuvo Benedetti, el candidato de Cambiemos. 

Ahora, gracias a la contundente victoria, muchos lo ponen como ejemplo para lograr la unidad a nivel nacional y poner fin al gobierno de Cambiemos. 

Diarios Argentinos