Bolsonaro planea “privatizar o liquidar” 100 empresas estatales

El ministro de Infraestructura de Brasil informó este martes que “es muy posible” que se ponga en práctica la venta masiva de compañías públicas. Es una promesa de campaña del flamante presidente.

El nuevo gobierno de Jair Bolsonaro planea “privatizar o liquidar” 100 empresas estatales con el objetivo de reducir el tamaño del sector público de Brasil. El ministro de Infraestructuras, Tarcisio Freitas, indicó este martes que “es muy posible poner en práctica” un paquete de medidas en este sentido.

“No estamos hablando solo de privatizaciones, estamos hablando también de liquidaciones de empresas que hoy ya no tienen sentido”, declaró Freitas en una radio local. De acuerdo a medios brasileros, entre las compañías públicas a desprenderse, figuran importantes entidades como el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el Banco de Brasil, Caixa y Electrobras. El centenar de empresas estatales bajo la lupa privatizadora incluye también a firmas subsidiarias.

“Las liquidaciones van a aliviar el presupuesto y va a ir sobrando dinero para invertir en otras prioridades”, señaló Freitas. La brusca reducción del Estado fue una de las principales promesas de campaña de Bolsonaro. Su compromiso con las políticas ultraliberales se confirmó con el nombramiento del economista Paulo Guede como ministro de economía. “100 empresas podrían privatizarse tranquilamente”, apuntó durante la campaña Guede, un fiel defensor del recetario neoliberal.

 Este martes, antes de encabezar su primera reunión de gabinete tras su asunción, Bolsonaro anunció por twitter un programa de concesiones al sector privado en aeropuertos, puertos y ferrocarriles. "Rápidamente vamos a atraer inversiones iniciales por 7.000 millones de reales, con concesiones de ferrocarriles, 12 aeropuertos y 4 terminales portuarias. Con la confianza del inversor bajo condiciones favorables rescataremos el desarrollo inicial de la infraestructura", informó el exmilitar en twitter.

El plan, alineado con la política de venta, privatizaciones y concesiones de propiedades públicas que había iniciado su antecesor Michel Temer, apunta a generar inversiones por alrededor de US$ 1.800 millones.

El lápiz verde