Berni, el ministro "rebelde" que irrita cada vez más al gobierno nacional

El ministro de Seguridad bonaerense irrumpió hoy en un operativo de control que no estaba bajo su órbita y se cruzó duro con un funcionario de Nación. Antecedentes de una relación que ya está rota desde hace tiempo.


La situación de hoy terminó de detonar una relación que ya estaba rota. Desde el Gobierno nacional explican que hace varios meses que no hay vínculo con el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, que, en un nuevo capítulo de su "rebeldía", se hizo presente esta mañana en el Puente de La Noria y criticó delante de las cámaras a los integrantes de la Policía Federal (fuerza nacional que no está bajo su órbita) que llevaban adelante el operativo de control para el acceso a la Ciudad de Buenos Aires.   

"Los controles son para facilitarle la vida a la gente en una situación como ésta, no enquilombársela más. Tenemos diez kilómetros de cola haciendo un control cuando a solo 100 metros hay cinco carriles libres para controlar. Hay que tener criterio común y tenemos que tener todos un poco de voluntad. Una ambulancia no estar 20 minutos para pasar", se quejó ante los micrófonos de los medios que estaban presentes en el lugar. 



Antes, había llegado en su moto y había discutido con el jefe del operativo de la Policía Federal, fuerza que depende de la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Fréderic. Esto no cayó nada bien en la funcionaria, que poco después escribió un tuit claramente apuntado hacia el ministro bonaerense: "Sabemos que la emergencia sanitaria requiere de mucho esfuerzo de todos y todas. Las demoras en los retenes son consecuencia de una pandemia que nos obliga a intensificar los controles para reducir la circulación del virus. Esta fase de cuidado exige redoblar la solidaridad".

El secretario de Seguridad nacional, Eduardo Villalba, uno de los apuntados luego por el propio ministro bonaerense, fue más directo que Frederic y directamente sostuvo que Berni "se extralimitó en sus funciones", y lo cuestionó por haber hablar ante los micrófonos. "Nosotros estábamos monitoreando desde las 5 de la mañana, no es Berni solo el que se levanta temprano a trabajar", disparó.

El ministro de Kicillof, lejos de quedarse callado, redobló la apuesta en una entrevista con Luis Novaresio en radio La Red. "¿Pretendían que les llevara medialunas al Ministerio de Seguridad para debatir cómo arreglábamos un retén?", preguntó, con tonó irónico, y agregó sobre la situación: "Había una embarazada en trabajo de parto que llevaba esperando 15 minutos en una ambulancia. Ocurre que están los que creen que hay que torturar a la gente para que no salga a la calle, pero yo creo que tenemos que hacerle las cosas más fáciles".

Luego, insistió con el sarcasmo: "Cuando uno ve semejante lío, lo que tiene que hacer es tratar de arreglarlo, a menos que esperen que me lleve las medialunas al Ministerio y me siente a hablar con ellos cuatro horas sobre cómo se arregla algo que se soluciona en dos minutos en el lugar".

Sin mencionar directamente a Frederic, aseguró que "uno de los responsables del operativo estaba dormido en un móvil" y apuntó contra Villalba: "Conozco perfectamente la tarea del mando del personal policial, se lo enseñé cuatro años a Eduardo Villalba (secretario de Seguridad), me llama la atención que no lo haya aprendido".

La situación fue tan tensa que hasta Frederic levantó el teléfono y habló con el gobernador Axel Kicillof para que reprendiera a su ministro. Y también habló con el jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, para hablar del tema.


Antecedentes de una relación rota

El conflicto entre Berni y Nación no es nueva. Además de reconocer que hace años no habla con el presidente Alberto Fernández y remarcar, cada vez que tiene oportunidad, que su única líder política es Cristina Fernández de Kirchner, el ministro bonaerense hace tiempo que no participa en las reuniones de coordinación a las que convoca la Casa Rosada.

El viernes pasado, por ejemplo, Cafiero encabezó una reunión en la Casa de Gobierno con los ministros de todas las áreas de Nación, provincia y la Ciudad de Buenos Aires para coordinar los operativos en esta nueva etapa de la cuarentena. Berni brilló por su ausencia. Según explican desde el Gobierno nacional, hace tiempo que el ministro de Kicillof envía a funcionarios de segunda línea a los encuentros que organiza el Ejecutivo en temas de seguridad.  

El primer entredicho público entre Berni y Frederic tuvo lugar en diciembre, a poco de la asunción, cuando Frederic decidió derogar varios decretos de la gestión de Patricia Bullrich, entre ellos el de uso de las pistolas Taser. Berni se mostró en desacuerdo: "Estoy totalmente a favor y lo dije siempre (…) hay lugares donde el uso de las Taser es imprescindible y tengo bastante experiencia al respecto".


Aumenta la tensión entre Berni y Frederic: el ministro bonaerense ...


En esa oportunidad intervino Alberto Fernández: "Sería bueno que se ocupe de la provincia de Buenos Aires, que tiene muchos problemas para resolver, básicamente".

Poco después, en febrero de este año, la relación volvió a tomar temperatura cuando el ministro bonaerense le envió una carta muy dura a su par nacional para que retire de la provincia a los efectivos de las fuerzas de seguridad federales destinados a asistir a las fuerzas bonaerenses. La solicitud disparó una serie de cruces entre los ministros, con algunas chicanas incluidas.

"El (por Berni) tiene su perfil, muy diferente al mío. Yo no quiero ser él. En la Argentina hay un acostumbramiento a una cierta forma de conducción en materia de seguridad. Berni lo inauguró y Bullrich fue sucesora de ese estilo. Yo tengo otros elementos para sostener la gestión. Va a ser parte de un desafío mostrarle a la gente que se puede dar seguridad sin hacer una performance ó un acting", dijo en aquella oportunidad Frederic.

"No sabemos cuántos (gendarmes) mandaron, ni qué hacen, quienes son o dónde están. Las que mandaron están ahí, como patrullas perdidas en la provincia", afirmó el ministro coronel, como se lo conoce al bonaerense, y remató: "En materia de seguridad estamos solos".

El tono del conflicto obligó al presidente Fernández a tomar cartas en el asunto y respaldar a su ministra: "Estamos para ayudar, no para polemizar. Si Berni tiene un método propio que lo aplique", manifestó el jefe de Estado.

Pese a la intervención del mandatario y la reunión en la que Kicillof juntó a ambos ministros para aquietar las aguas, Berni volvió a la carga contra el manejo de la seguridad por parte de la funcionaria nacional: "Cuando dos fuerzas no coordinan, lejos de contribuir, generan un vacío. Se coordinan o es muy perjudicial. Coordinamos o que no trabajen. Es así de simple, no hay mucho secreto. Esto no tiene que ver con una pelea".

No fue la única provocación del funcionario bonaerense desde entonces. En pleno debate por el regreso a una cuarentena más estricta, fiel a su estilo, pidió volver a 15 días de "encierro total" y, como un balance, opinó que hasta ese momento se había realizado "un esfuerzo muy grande con un resultado muy pobre", en un mensaje completamente contrario al discurso del presidente Fernández. 

¿Qué pasará con la relación? Todo indica que Alberto y Kicillof optarán por una estrategia de cese de "fuego amigo" y harán lo posible para que Berni se maneje, aunque sea en este contexto, con un perfil más bajo, algo difícil si se tiene en cuenta su forma de conducción. Lo que sí está claro es que la paciencia de la Casa Rosada con el ministro coronel se está acabando. 


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