Barret en la Corte Suprema: ¿por qué puede cambiar la historia de EEUU?

El Senado de los Estados Unidos confirmó este lunes a la jueza Amy Coney Barrett como nueva integrante de la Corte Suprema. Así, cubrirá la vacante dejada por el fallecimiento en septiembre de la progresista Ruth Bader Ginsburg.

El Senado de los Estados Unidos confirmó este lunes a la jueza Amy Coney Barrett como nueva integrante de la Corte Suprema. Así, cubrirá la vacante dejada por el fallecimiento en septiembre de la progresista Ruth Bader Ginsburg.  

La magistrada, postulada por el presidente Donald Trump, fue confirmada con 52 votos a favor, todos de senadores republicanos, y 48 en contra, todos los demócratas, con excepción de una legisladora republicana, Susan Collins, que lucha por la reelección en el estado de Maine. 

De esta manera, el bipartidismo y la grieta política, en medio de la inminente elección presidencial (3 de noviembre) se reflejó claramente en la nominación de Barret. En efecto, se trata de la primera vez en 151 años que la elección de un magistrado en el Senado se produce sin el apoyo de un solo miembro del partido minoritario, en este caso los demócratas. 

La decisión de postular a Barret encendió la polémica en un país ya de por sí dividido. El principal argumento de la oposición para vetar la candidatura de Barret fue que había que esperar el resultado de las elecciones presidenciales. De hecho, ello había ocurrido en 2016, cuando los republicanos se opusieron a aprobar la candidatura del juez propuesto por el entonces presidente Barack Obama.

La confirmación de Barrett, de 48 años, supone un giro a la derecha en la integración del Supremo tribunal, probablemente durante décadas, ya que dejará en la corte a seis jueces de clara tendencia conservadora (tres de ellos nombrados por el mandatario republicano), frente a tres magistrados considerados progresistas. 


El perfil de Barret 

"Tengo el honor de nominar a una de las mentes legales más brillantes y talentosas de nuestra nación a la Corte Suprema. Es una mujer de logros incomparables, intelecto sobresaliente, admirables credenciales y una firme lealtad a la Constitución: la jueza Amy Coney Barrett". 

De esta manera, el presidente Trump anunciaba, hace exactamente un mes, la postulación de Barret para cubrir la vacante en la Corte Suprema tras la muerte de Ruth Bader Ginsburg. ¿Quién es Amy Coney Barret? 

  • Barret tiene 48 años y es una católica ferviente, opuesta al aborto. Por ejemplo, en 2013 sostuvo en un artículo que "la vida comienza con la concepción". Con este y otros planteos similares, se fue ganando crecientemente el favor de grupos religiosos conservadores que desean revertir la histórica decisión judicial que en 1973 legalizó el aborto en todo el país.
  • Nació en Nuevo Orleans, en enero de 1972. Asistió a una escuela católica de Nuevo Orleans, el St. Mary’s Dominican High School. Luego cursó Literatura Inglesa en el Rhodes College. 
  • Estudió en la escuela de Derecho de la Universidad de Notre Dame. 
  • Fue editora ejecutiva del Notre Dame Law Review, la revista jurídica de la Escuela de Derecho.
  • Fue asistente legal primero del juez Laurence Silberman, de la Corte de Apelaciones del Circuito de Washington D.C; luego asistió al magistrado Antonin Scalia, uno de los jueces más conservadores en la Corte Suprema. 
  • Fue abogada en la empresa de Washington, Miller, Casssidy, Larroca & Levin. 
  • Fue profesora visitante en la Escuela de Derecho de la Universidad George Washington. 
  • A partir de 2002, regresó a su universidad, Notre Dame, como profesora de Abogacía.
  • En 2017, el presidente Donald Trump la nominó para ocupar uno de tres cargos en la Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito.  


¿Por qué la confirmación de Barret en la Corte Suprema puede cambiar la historia de EEUU?

Los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos ostentan el cargo de manera vitalicia y el alto tribunal actúa como intérprete final de asuntos de la máxima relevancia política y social. 

Elecciones. Barret podrá participar en su primera audiencia el 2 de noviembre, es decir, un día antes de las elecciones presidenciales. O sea que, en principio, podrá intervenir en caso de que el resultado de las elecciones se dispute en el terreno judicial. De hecho, uno de los argumentos usados por Trump para apurar su nominación es que debía completar de inmediato la integración del Tribunal por si debía intervenir en los comicios. 

La Corte Suprema decide en Estados Unidos sobre los debates sociales más espinosos, desde el aborto hasta el porte de armas pasando por los derechos de las minorías sexuales. Durante la audiencia de confirmación, la jueza Barrett se cuidó de no revelar sus puntos de vista sobre estos temas candentes.

Aborto. El aborto parece entrar en etapa de revisión por parte del máximo tribunal con la nominación de Barret. "Creo que es muy probable que la Corte debilite el derecho al aborto e, incluso, creo que hay muchas probabilidades de que lo prohíba completamente", dice Michael Dorf, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Cornell, a BBC Mundo.

Matrimonio igualitario. Aprobado en 2015, tras una sentencia que abolió todas las leyes estatales que lo prohibían, el matrimonio entre personas del mismo sexo sigue siendo un asunto polémico en Estados Unidos. "Es improbable que la Corte Suprema revoque su decisión de hace apenas unos años", señala Wheeler, quien advierte, no obstante, que el tema puede ser abordado a través de otras normas relacionadas.

Así, por ejemplo, cree que puede haber decisiones sobre temas como el de si un funcionario puede ser demandado por negarse a oficiar una boda entre personas del mismo sexo; o si alguien que presta servicios vinculados con este tipo de festejos -como los reposteros o los floristas- pueden hacer lo mismo.

Obama Care. Otro asunto decisivo que será revisado por la Corte próximamente tiene que ver con la Ley de Cuidado Asequible, conocida coloquialmente como Obama care por ser la ley de atención sanitaria aprobada durante el gobierno de Barack Obama.

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