“Aunque la realidad sea muy dura, los libros siempre son motivo de festejo”

Así lo afirmó la directora del FILBA, Gabriela Adamo, en diálogo con EPD. El evento tendrá lugar en Buenos Aires del 10 al 14 de octubre. Luego se trasladará a Montevideo y Santiago de Chile.

El Festival Internacional de Literatura (FILBA) cumple 10 años y la idea es celebrarlo con todo. El evento tendrá lugar en tres lugares: del 10 al 14 de octubre en Buenos Aires, en Montevideo del 13 al 16 de octubre y el 16 y 17 de octubre en Santiago de Chile.

El festival —que se ha convertido en uno de los eventos literarios más destacados de la región— contará con la presencia de prestigiosos escritores y escritoras argentinos y de diferentes partes del mundo que participarán de paneles, talleres y diferentes eventos culturales muy esperados por el público lector.

El País Digital habló con su directora, Gabriela Adamo, sobre las actividades programadas, la actualidad y las proyecciones para los años que vienen.


—Se cumplen 10 años del Festival. Cuando arrancaron, ¿pensaron que el FILBA se iba a convertir en uno de los eventos culturales más esperados?

—La verdad que al empezar con un proyecto así nadie sabe bien dónde va a terminar. Hoy nos alegra muchísimo ver que se consolidó y que sí, es uno de los encuentros literarios más importantes de Latinoamérica. También nos pone más alta la vara para los diez próximos años…


—¿Por qué la FIESTA como tema y meta?

—Cumplir 10 años en un país tan cambiante con el nuestro, haber crecido (al punto de hacer, además del Filba, el Filbita, el Filba Nacional y Filba Escuelas), tener cada vez mejores autores y más público, y sobre todo sentir que logramos compartir más lecturas con más gente, es motivo de festejo. Así como los libros, siempre, son motivo de festejo. Aunque la realidad sea dura y difícil, vamos a resistir en esta forma de alegría.


—Este año, además de Montevideo, vuelven a Chile. ¿Cómo es la propuesta en los países vecinos?

—Trabajamos coordinadamente, con lineamientos comunes, pero luego cada ciudad hace su propio programa, adaptado a sus intereses y posibilidades. En Montevideo el festival ya dura 4 días, toma varias sedes, y tiene una impronta más temática si se quiere. En Chile, como recién volvemos, solo durará dos días y se concentrará en la Universidad Diego Portales. Va a ser breve pero exquisito.


—Este año también inauguran un Comité Asesor Internacional con nombres muy prestigiosos. ¿Cómo eligieron a los integrantes? ¿Cuál es su rol?

—El crecimiento de Filba también nos hizo pensar en su proyección internacional y, de la mano del festival, la proyección hacia el mundo de la literatura argentina y sudamericana. Entonces pensamos en que necesitábamos un grupo de “amigos” bien asentados en distintos lugares del mundo, que conozcan y aprecien nuestro trabajo y nos ayuden a promover lo que hacemos. Y al mismo tiempo, que compartan con nosotros su visión del mundo, las lecturas que hacen, las cosas que ven, en fin, que sean algo así como nuestros ojos internacionales. Fue una alegría enorme ver que las 10 personas que elegimos (todas pasaron por el Filba alguna vez) aceptaran de inmediato.


—Se habla de que el día de la presentación del Festival van a entregar el Nobel de Literatura que fue cancelado por denuncias de abuso sexual. ¿Cómo es eso?

—No puedo contar mucho porque es algo que se está preparando con mucho sigilo. Queremos tomar la posta que nos deja ese vacío y proponer otra visión del Nobel. Ya se enterarán, en una semana…


—¿Qué esperan de esta edición tan especial? ¿Qué balance pueden hacer de las actividades de la Fundación de este año?

—Esperamos seguir sumando lectores entusiastas y generar conversaciones vitales en torno a las lecturas. Esperamos generar un oasis para que la gente se encuentre, se olvide un poco de su día a día y pueda dedicarse a escuchar muy buenos autores. Este año ya hicimos el Filba La Cumbre, que superó todas nuestras expectativas, y dos Filbitas en Movimiento (San Martín y La Matanza), que también resultaron experiencias maravillosas. Además de trabajar todo el año sostenidamente en escuelas del conurbano. El balance por ahora es que hacemos mucho, pero hay muchísimo más por hacer: es un país grande, con escenarios muy dispares entre sí, y ojalá alguna vez logremos llevar libros realmente a todos.

El programa completo:


Rouvier