Augurios de Guerra: Rusia, Ucrania y la OTAN

OPINIÓN. Una escalada de tensiones entre Rusia y Occidente es un recordatorio de que la guerra civil en Ucrania está lejos de terminar y podría profundizarse dramáticamente, ahora, mañana o algún día en el futuro.

Hace un mes Rusia era el centro de atención por la escalada de discursos entre Biden y Putin. Se notaba un avance estadounidense tanto discursiva como políticamente que terminó con sanciones económicas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.

Las razones que llevaron a esas sanciones se dieron por cómo trataron al líder de la oposición política rusa, Alexey Navalny. Él había sido envenenado en un avión, salvaron su vida en Alemania y cuando volvió a su país terminó preso en Moscú por violar los términos de libertad condicional de un caso de malversación de fondos

Hoy en día, es Rusia la que está escalando las tensiones. Luego de un mes, está respondiendo como siempre lo hizo. Con mano dura y poderío militar.


¿Cuál es la nueva tensión? 

Como siempre, ante un encontronazo entre la OTAN y Rusia, la perdedora termina siendo Ucrania.

Desde principios de mes, Rusia ha desplegado 28 batallones cerca de la frontera oriental de Ucrania y en Crimea, lo que sumaría entre 20.000 y 25.000 soldados. Según el general ucraniano Ruslan Khomchak, Rusia también tiene casi 3.000 oficiales e instructores militares en las unidades rebeldes en el este de Ucrania.

No hay que olvidar que desde el 2014 Ucrania se encuentra en guerra civil. Guerra en la que más de 14.000 personas perdieron la vida, en donde el oblast de Crimea fue anexionado a Rusia bajo un referéndum ilegal y que actualmente los oblasts de Luhansk y Donetsk se encuentran abiertamente en rebelión armada contra el gobierno nacional ucraniano bajo el apoyo directo del gobierno ruso. 

Cuando el ejército ucraniano alertó del movimiento militar de Rusia cerca de su frontera las fuerzas de la OTAN han estado en alerta ante cualquier tipo de movimiento. Biden ya había anunciado que Rusia y el gobierno de Putin son las más grandes amenazas que atenta contra la seguridad nacional del país norteamericano, y en cuanto a la cuestión de la integridad de la soberanía ucraniana, ellos los van a apoyar incondicionalmente.

Se sospecha también que Ucrania estaba preparando un asalto a gran escala en las regiones separatistas, por esa razón un alto funcionario ruso advirtió que Moscú podría intervenir para ayudar a los residentes de habla rusa en el este de Ucrania si Ucrania lanza un asalto total contra los separatistas. Durante meses ha habido enfrentamientos esporádicos entre las tropas ucranianas y los rebeldes respaldados por Moscú en la región del Donbas, violando un frágil alto el fuego todos los días. Ucrania dice que 25 de sus soldados han muerto en la zona de conflicto en lo que va de año y 50 murieron en todo el año pasado.


Los últimos movimientos 

La canciller alemana, Ángela Merkel, habló sobre el conflicto en una llamada telefónica con Putin e instó a Rusia a "reducir las tensiones" retirando las tropas, mientras que Putin acusó a Ucrania de inflamar la situación en el este. Desde Rusia incluso sostienen que ellos defenderán a todos los rusos parlantes al ser considerados miembros de la cultura rusa, ya que, si Ucrania llegase a reconquistar el territorio orquestarían masacres a gran escala como sucedió en la guerra de los Balcanes.

En cuanto a la mención del movimiento de miles de tropas lo único que se dijo fue lo siguiente: “Rusia desplaza a sus fuerzas armadas en su territorio como le parece”, “Pero eso no representa ninguna amenaza para nadie ni debe preocupar a nadie”, declaró el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov. Hay videos en donde se muestran tanques, artillería y vehículos blindados rusos que se dirigen a la frontera con Ucrania.

Por parte de Ucrania, el presidente Volodymyr Zelensky ha movido algunas unidades más cerca de la zona rebelde, y realizó un viaje a la zona el jueves 8 de abril. Y, al igual que el líder ruso Vladimir Putin, los índices de apoyo de Zelensky no son tan buenos.

Una invasión de Ucrania en 2021 también es una apuesta mucho más peligrosa para Putin que la que asumió en 2014-15. El presidente de Estados Unidos, Biden, ha dejado en claro que ofrecerá un "apoyo inquebrantable" a Kiev. La mentalidad de Washington está irrevocablemente entroncada ante la idea de que Rusia es una amenaza muy seria. Y el presidente ucraniano Zelensky, el cual es un inexperto tanto política como militarmente al ser un outsider de la política (era un comediante) sin duda se beneficiará a nivel nacional al verse arrastrado a un conflicto que el mismo no inició y busca resolver.

Incluso, desde el pentágono están estudiando mandar buques de guerra al Mar Negro en las próximas semanas como muestra de apoyo a Ucrania en medio de la creciente presencia militar de Rusia.

Para que Estados Unidos pueda ingresar buques de guerra se requiere que notifiquen con 14 días de anticipación a Turquía en virtud de un tratado de 1936 que otorga a Turquía el control del estrecho para ingresar al Mar Negro. No se sabe si todavía se ha enviado la solicitud de ingreso.


Otras frentes de tensión

No solo el movimiento de miles de tropas a levantado las alarmas en occidente. Ha habido otros incidentes de máxima seguridad en donde Rusia se ha visto involucrado.

Desde la OTAN informaron que sus aviones han interceptados a vuelos rusos en varias áreas. Interceptaron aviones cerca del espacio aéreo de la alianza en el Atlántico norte, el Mar del Norte, el Báltico y el Mar Negro, esto hace que se active un protocolo en donde aviones de la alianza salgan a buscar a las fuerzas contrincantes para que se alejen del espacio aéreo en el que se encuentran.

Aunque no es raro que estas situaciones pasen, lo extraño fue la cantidad. Llegando a 10 encuentros entre diferentes aviones en varios puntos en un mismo día la semana pasada.

La otra situación en la que parece sacado de una película es la que ocurrió la semana pasada en Roma, Italia. En donde un oficial de la marina italiana fue arrestado luego de ser atrapado en el acto de entregar documentos secretos a un oficial militar ruso.

La policía italiana arrestó a ambos, el oficial italiano por ahora permanece en prisión y el ruso se espera que se lo expulse ya que es un funcionario de la embajada rusa y ostenta inmunidad diplomática.

Los mismos medios italianos informaron que lo que se estaba realizando era la venta de secretos de la OTAN por 5000 euros en efectivo, poniendo en riesgo la seguridad nacional de varios países ya que los documentos que tenía contaban con comunicación militar de la alianza.

 La semana pasada, Bulgaria, también miembro de la OTAN, expulsó a dos diplomáticos rusos por "actividades de inteligencia incompatibles con las relaciones diplomáticas".


¿Cómo sigue esta escalada de tensiones?

En Ucrania todavía siguen en una situación de cese al fuego entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes, aunque esta tregua se viola casi todos los días. La semana pasada han muerto cinco soldados ucranianos. El domingo 11 de abril murió el sexto. Zelensky dijo que "los ejercicios militares y las posibles provocaciones a lo largo de la frontera son juegos tradicionales rusos".

Por el otro lado, el líder opositor ruso, Navalny. Por el cual las potencias occidentales sancionaron económicamente a Rusia sigue encerrado y ha empezado una huelga de hambre, denunciando tortura psicológica y falta de atención médica.

Una intervención directa en Donbás podría darle a Putin un apoyo interno muy fuerte y reforzaría su posición antes de las elecciones parlamentarias de este año. Pero los costos de tal guerra probablemente excedan cualquier beneficio para Moscú, eliminando toda situación en la que se niegue definitivamente que Rusia y Ucrania se encuentran en estado de guerra, arriesgando una fuerte respuesta occidental.

 Como resultado final, una escalada de tensiones entre Rusia y Occidente es un recordatorio de que la guerra civil en Ucrania está lejos de terminar y podría profundizarse dramáticamente, ahora, mañana o algún día en el futuro.


Sobre el autor


Federico Vidal Ochandio
es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente se está diplomando en Análisis Estratégico Internacional. Es investigador del Observatorio de Política Internacional del Centro de Estudios de Política Internacional de la Universidad de Buenos Aires (CEPI UBA).

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