Ataque a Bolsonaro: ¿Cómo impactará en la campaña electoral?

La agresión contra el exmilitar le agrega más incertidumbre a una contienda de por sí impredecible. El candidato ultraderechista intentará victimizarse para romper el techo electoral.

El ataque con un cuchillo contra Jair Bolsonaro, el candidato ultraderechista que más mide en las encuestas, sacudió la competencia electoral. “Ahora es la guerra”, dicen en las filas del polémico exmilitar. A un mes de los comicios presidenciales, ¿cómo impacta este episodio en la campaña de Brasil?

La agresión contra el líder del Partido Social Liberal le agrega más dosis de incertidumbre a un proceso electoral de por sí impredecible e incierto. Bolsonaro resultó herido tras recibir una puñalada con una faca doméstica por parte de Adélio Bispo Oliveiro, un hombre de 40 años de militancia izquierdista, mientras se desarrollaba un acto proselitista en la ciudad Juiz de Fora.

El acto de violencia, que fue registrado desde teléfonos celulares, conmocionó a la opinión pública brasilera. De inmediato, todos los candidatos presidenciales suspendieron sus actos de campaña y se solidarizaron con el herido. Aunque también hubo mensajes que recordaron que Bolsonaro contribuyó a incrementar los niveles de violencia de la sociedad. “Incentivar el odio crea este tipo de actitud”, indicó la expresidenta Dilma Rousseff. El propio mandatario Michel Temer realizó una crítica encubierta hacia el “el Trump brasilero”: "Que sirva de ejemplo para las personas que están haciendo campaña, que la tolerancia es una derivación de la democracia".

A un mes de los comicios presidenciales -se celebrarán el próximo 7 de octubre-, lo que resta de la campaña se centrará en el ataque a Bolsonaro y su figura. La estrategia del candidato pro-dictadura, mano dura y xenófobo será victimizarse y tratar de capitalizar la atención que con seguridad le proporcionarán los medios de comunicación.

El riesgo de esta historia es que la agresión se traduzca en una radicalización de una base militante de por sí proclive a la violencia. “Ahora es la guerra”, señaló Gustavo Bebianno, el presidente del Partido Social Liberal, al diario Folha de San Pablo. Para el hijo del diputado, Eduardo, el atentado no fue obra de una sola persona. “Ese cuchillo pasó por muchas manos antes de llegar a manos del atacante”, sostuvo, dando a entender que hubo una conspiración general detrás.

Bolsonaro tiene por lo menos para 7 días más de internación, a lo que luego se le agregará una lenta recuperación. Hasta el día de la agresión, el exmilitar encabezaba los sondeos según Ibope con el 22% de los votos, seguido de lejos por Marina Silva y Ciro Gomes, que comparten el segundo lugar con el 12% de las preferencias. Gerardo Alckmin, el candidato del establishment, tiene un 9% de intención de voto. En tanto que Fernando Haddad, el elegido de Lula da Silva para reemplazarlo en la competencia, reúne apenas el 6% de los votos.

A pesar de su primacía, Bolsonaro perdería en el ballotage con todos los rivales. Tiene un piso alto y un techo bajo. Hasta ahora. La herida que recibió puede cambiar el curso de los acontecimientos. Depende, claro, de cómo utilizará esta agresión y de cómo responderán sus adversarios, en lo que ya constituye la campaña más atípica desde la vuelta de la democracia en Brasil.

El lápiz verde