Artivismo en tiempos de referéndum

En los últimos meses, en Chile y en víspera del referéndum postergado por la pandemia, hubo una creciente expansión del campo artístico donde la calle apareció como ámbito de interpelación directa a las dinámicas socioeconómicas con diferentes actores sociales que vieron la oportunidad ofrecida por un contexto de malestar social para crear nuevos modos de expresión tomando calles y murallas de la ciudad de Santiago de Chile y zonas aledañas.

El arte activista o artivismo es una forma de resignificar el espacio público y su ascendente rol no sólo implica lo ideológico como una expresión a la solución de los problemas de la ciudadanía sino que es un complemento de las ciudades como polos creativos. El más conocido a nivel mundial es el Banksy que interviene diferentes lugares del mundo con mensajes de activismo político y social.



En los últimos meses, en Chile y en víspera del referéndum postergado por la pandemia, hubo una creciente expansión del campo artístico donde la calle apareció como ámbito de interpelación directa a las dinámicas socioeconómicas con diferentes actores sociales que vieron la oportunidad ofrecida por un contexto de malestar social para crear nuevos modos de expresión tomando calles y murallas de la ciudad de Santiago de Chile y zonas aledañas.

Al estilo de museo abierto, el mundo del arte en Chile ha dejado el taller o la galería para tomar simbólicamente la calle como símbolo de la lucha por la recuperación de la dignidad del pueblo chileno.  El espacio llevado a cabo por el público chileno transformó una política de la acción urbana hacia una ciudadanía política y al hacerlo moldearon las percepciones de la ciudad como un espacio democrático. Ese espacio se le asigna lugares con una simbología histórica de la cultura del país. De hecho, un punto desencadenante de las protestas fue el Centro Cultural Gabriela Mistral, edificio en homenaje a una poetisa que luchó por la educación y las problemáticas sociales de décadas pasadas en tierras chilenas, y donde sus fachadas son una exposición improvisada de murales, afiches, grafitis y performances.

La expresión política urbana en el edificio de Mistral, construido para recibir a la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas en Comercio y Desarrollo en el año 1972, no es algo reciente y se limita al contexto actual chileno de 2019-2020. El académico Camilo Trumper analiza en su libro publicado “Historias efímeras-Arte público, política y lucha por las calles en Chile” que aparecen varios hilos conductores del diseño urbano y la cultura política al investigar cómo el edificio Mistral fue diseñado para influir en las interacciones de las personas con la ciudad y entre sí, y cómo las personas interpretaron, utilizaron y subvirtieron los espacios urbanos que creó el edificio para discutir formas en que la naturaleza de la lucha política urbana reveló las disputas sobre ciudadanía política y modos de debate público en la década del setenta.

A tiempos actuales, se agrega el condimento que las mujeres son protagonistas de desafiar los límites de la ciudadanía política mediante una disputa urbana del debate público con un lenguaje e imágenes para retratar los abusos hacia las mujeres, con énfasis en la violencia política sexual. En este caso, se encuentra el caso de LASTESIS que realizó una performance participativa de protesta “Un violador en tu camino” y se viralizó por todo el mundo.

El arte activista actual reapareció en el marco de una reconsideración generalizada a propósito de la relación entre arte y ciudad sobre la necesidad de que la creación artística escape de los muros de unas instituciones museísticas que no reflejan la situación social actual. Además, en contexto de cuarentena y sin posibilidad de circulación en las calles, el artivismo en Chile logró la reconciliación entre objeto artístico y vida pública a través de la intervención de murales virtuales en edificios emblemáticos.



El arte es un buen reflejo del contexto actual donde la sociedad pretende denunciar situaciones injustas y pedir cambios en la imposición de morfologías y diseños homogeneizadores de la calle. Por supuesto, este tipo de activismo artístico no es algo nuevo y siempre fue una herramienta clave en tiempos de cambios alrededor del mundo así como en Chile. Pero, la cultura visual de diseño urbano es el condimento que acompaña a la población chilena desde octubre del 2019 al estado actual en vísperas de referéndum como un bien necesario.

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