Armas, balas y votos: Bullrich se mueve para ser la candidata a vice de Macri en 2019

Fortalecida por el éxito organizativo del G-20, la ministra de Seguridad cobró centralidad al otorgarle más poder a la policía en el uso de armas de fuego. Encuentros con Durán Barba y estrategia electoral.

Patricia Bullrich se volvió una pieza clave en el gabinete de Cambiemos. El presidente Mauricio Macri la tiene entre sus funcionarias predilectas, algo que no oculta en público. Fortalecida por el éxito organizativo del G-20, la ministra de Seguridad se posicionó esta semana en el centro de la agenda con el cambio de protocolo que amplía la discrecionalidad policial en el uso de armas de fuego, y sueña con ser la candidata a vicepresidenta del oficialismo en 2019.

El Gobierno nacional sabe que para tener éxito en la campaña electoral del año próximo, la economía no puede ser uno de los ejes centrales. Por eso explora, en base a los grupos focales que realiza con periodicidad, puntos de discusión alternativos como el antagonismo con el kirchnerismo, el cambio cultural que encarnaría el macrismo y la cuestión de la seguridad. En esta última agenda es donde Bullrich pisa fuerte.

La ministra de Seguridad se convirtió con el correr de la gestión en un elemento fundamental de la estructura de poder de Macri. El presidente siempre se sintió interpelado por su postura de mano dura frente al delito. Pero “Pato” supo ganarse también la confianza Marcos Peña tras la crisis desatada por la desaparición de Santiago Maldonado. Mientras muchos funcionarios vacilaban, el respaldo de Bullrich al accionar de Gendarmería le valió el apoyo irrestricto del jefe de Gabinete. Cuando en plena crisis cambiaria hubo una reducción drástica en el número de ministros, nadie en Casa Rosada pensó en cortar la cabeza de la ministra, que se volvió en una figura casi intocable.

En las últimas semanas, los disturbios ocurridos en la previa del River-Boca en la zona de nuñez, que derivaron en la renuncia del ministro de Seguridad porteño Martín Ocampo, contrastaron con la tranquilidad de la Cumbre mundial del G-20, capitalizada por la propia Bullrich. La ministra redobló la apuesta el martes al autorizar a las fuerzas de seguridad federales a dispararles a los delincuentes sin dar la voz de alto. “La sociedad va a tener claro dónde está el bien y dónde el mal”, sostuvo la funcionaria en evidente clave política.

Consciente de que es una de las ministras con mejor imagen en el gabinete, Bullrich pasó a prestarle más atención a la comunicación política. Tan es así que en el último tiempo comenzó a dialogar con el estratega electoral estrella del Pro, Jaime Durán Barba. El ecuatoriano estima que la agenda de ley, orden y mano dura es ideal para polarizar al electorado. Por eso la estrella de Bullrich está en ascenso en el andamiaje de poder macrista, y frente a una errática Gabriela Michetti, ya muchos la consideran como una posible acompañante en la fórmula presidencial.

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