Andrés Asiaín: "La utopía liberal del macrismo fracasó"

En diálogo con El País Digital, el economista analizó el plan económico del Gobierno y advirtió sobre las graves consecuencias que traerá para la próxima gestión la deuda contraída.

En diálogo con @elloropolitico para El País Digital, el economista y director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini y Ortiz, Andrés Asiaín, afirmó que el Gobierno de Macri "fracasó" en términos ideológicos porque no pudo llevar acabo su "utopía liberal".

Además, advirtió sobre las graves consecuencias que traerá la deuda contraída para la próxima gestión: "Si el próximo Gobierno no renegocia con el FMI desde una postura dura, no le irá bien".

La estrategia del Gobierno para mantener la estabilidad y sus consecuencias. El Fondo Monetario Internacional terminó permitiendo al Gobierno intervenir en el mercado de cambio para frenar el dólar hasta las elecciones. Esto trae por un lado calma en la economía, pero se le da un uso de coyuntura electoral y lo que verdaderamente se hace es financiar la fuga de capitales con el crédito del FMI. Esto significa que pasado los comicios, a la Argentina le va a quedar la deuda con el FMI y la contrapartida de dólares no va a estar en el Banco Central, va a estar en las cuentas offshore.  



El clima económico de cara a las elecciones. No creo que el Gobierno logre una recuperación de la economía sino que va a amortiguar la caída. Hoy vemos una merma del consumo muy fuerte con sectores que no están invirtiendo y que no van a invertir porque saben que este programa es hasta octubre y después de las elecciones vuelve el ajuste, vuelve la suba del dólar, vuelve el freno a la obra pública, y si hay una recuperación no es proyectable en el tiempo. 



El apoyo del sector empresarial a Macri. El Gobierno tiene el respaldo norteamericano de Donald Trump básicamente, que es el que incidió exponiendo al FMI de manera muy peligrosa. En Argentina, Macri tiene el respaldo de los bancos y del sector energético. El apoyo del agro es parcial y el resto de la cúpula económica está sufriendo la caída de las ventas y la suba de las tarifas. 



La herencia que dejará el Gobierno. El acuerdo con el FMI no se resolvió la insustentabilidad de la deuda, incluso la agravó en 57 mil millones de dólares, porque esa cifra se está utilizando para sostener la fuga de capitales de este mandato. Entonces dejan una deuda 150 mil millones de dólares a la próxima gestión con todo el mercado de crédito voluntario cerrado y con los mercados institucionales agotados, en una situación muy compleja. Gane quien gane creo que los matices van a ser en el perfil de una renegociación de la deuda, en caso de que Macri sea reelegido llevará adelante una renegociación más blanda y en caso de que gane Alberto Fernández una en términos más duros. 



El eventual fracaso del plan del Gobierno. Cumplió algunos objetivos de negocios, Aranguren con el sector petrolero, Caputo con el sector de la construcción, el otro Caputo y Prat Gay con algunos bancos internacionales en materia de negocios financieros. Después en términos más ideológicos de la utopía liberal de recrear una Argentina exportadora de materias primas, sustentable en el mundo, claramente fracasó. La voracidad financiera es tan grande que ni siquiera el nivel de divisas que pueden generar los sectores primarios en un modelo de ajuste o de mercado interno deprimido alcanza para sostener semejante sangría de recursos por el lado financiero. 


 

Los desafíos del siguiente Gobierno. Se va definir gran parte de su futuro en la renegociación de la deuda, si se toma una posición blanda y se aceptan imposiciones de ajuste y de achicamiento de la economía, va a ser un gobierno fracasado. Además va a frustrar las expectativas internas de recibir apoyo de ciertos sectores. Pero si Argentina logra una negociación que el problema de la deuda no condiciona gravemente la política interna y no genera un escenario de caídas de las reservas, devaluación, tiene posibilidades de salir adelante.



Inflación. Uno de los grandes fracasos de la gestión actual es el control de la inflación. El Gobierno cuando llegó achicó el gasto público, achicaron el bolsillo de los trabajadores a tal punto que cayó el consumo, las empresas tienen una capacidad ociosa bestial, pero la inflación pasó de un 25% a un 57% según los últimos datos, entonces el diagnósticos que hicieron y las políticas que implementaron fracasaron. 



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