Aislado por los países de la región, Maduro asumió un nuevo mandato en Venezuela

“Tenemos la legitimidad de los votos”, indicó el presidente, que continuará en el poder hasta 2025. 13 países del Grupo de Lima, Estados Unidos y la Unión Europea desconocen su reelección en el cargo.

Inmerso en una crisis política y económica sin precedentes, Nicolás Maduro asumió este jueves su segundo mandato como presidente de Venezuela, que se extenderá hasta 2025. Los principales países de Latinoamérica y del resto de la comunidad internacional desconocen el nuevo período de gobierno del dirigente chavista por considerar que su elección fue fraudulenta y no democrática. “Tenemos una legitimidad concreta de votos”, se defendió Maduro este mediodía al tomar posesión del poder.

Como la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, fue declarada en desacato por el Poder Judicial, el sucesor de Hugo Chávez juró el cargo de presidente ante el Tribunal Supremo de Justicia. Maduro, que accedió a la presidencia en 2013, ganó en mayo del año pasado unas elecciones irregulares, a las que el grueso de las fuerzas opositoras no se presentó por entender que no estaban dadas las garantías mínimas de transparencia y competencia.

“Juro que cumpliré y haré cumplir todos los postulados y mandatos de la Constitución para procurar defender la independencia absoluta de la patria, llevar a la prosperidad económica a nuestro pueblo y construir el socialismo del siglo XXI”, apuntó Maduro al inaugurar el nuevo ciclo de poder.

La mayoría de los países de la región, entre ellos Argentina, Brasil y Colombia, organizados en torno al Grupo de Lima, resolvieron desconocer el nuevo mandato del gobierno venezolano. Estados Unidos y la Unión Europea tomaron una postura parecida. La ceremonia de investidura presidencial del régimen bolivariano contó, no obstante, con el apoyo saliente de Rusia, China y Turquía. De los países de América Latina, asistieron a la jura los mandatarios de Bolivia, Nicaragua, Cuba y El Salvador, y México –que desde la presidencia de Andrés Manuel López Obrador tomó una postura más contemplativa- y Uruguay enviaron funcionarios de segunda línea.

Maduro repudió el aislamiento al que lo condenó la comunidad internacional y rechazó la idea de que conduce un régimen autoritario. “Tenemos una legitimidad histórica, poderosa, pero además tenemos una legitimidad de los votos”, aseguró el mandatario. “Tenemos una democracia fuerte”, sostuvo durante la jura.

Venezuela se encuentra atravesada por una profunda crisis económica. Durante el 2019, el FMI prevé que el PBI del país se contraerá un 5% y que la inflación será del 1.800.000% en dos años.

Rouvier