Aborto Legal: ¡Ya es hora!

En este 2020 se cumplen 15 años de la Campaña por el derecho al aborto, legal seguro y gratuito. La diputada nacional María José Lubertino explica en esta nota por qué llegó la hora, finalmente, de que Sea Ley.


Este año cumplimos 15 años de la Campaña por el derecho al aborto, legal seguro y gratuito. Somos quinceañeras como campaña pero muchas desde 1984 estamos luchando por educación sexual integral para decidir, anticonceptivos para no abortar  y aborto legal para no morir.

Por eso a pesar de la pandemia y el encierro estamos más activas que nunca.  En apoyo a nuestras compañeras en la trinchera de los servicios de salud, para que nunca más pase lo que a María niña de 12 años violada a quien en Santiago del Estero esta semana le obstruyeron sus derechos a la  interrupción legal del embarazo. Impulsando las leyes que faltan, como la sanción de la Ley Micaela en Tucumán este jueves o en el cabildeo a les legisladores de CABA para que aprueben este 28 de mayo la adhesión al Protocolo de abortos legales.

Si bien es esperanzadora la importancia que el Gobierno le está dando a la Salud en relación a la prevención del coronavirus y nuestra protección frente a él,  también lo es en relación a los derechos sexuales y reproductivos, con un equipo de lujo, presupuesto y decisión política. Pero la particular situación de encierro, el incremento de la violencia contra las mujeres, la necesidad de prevenir o interrumpir embarazos no deseados producto de la misma, ponen a la salud sexual y reproductiva como servicio esencial y hacen más urgente que nunca la sanción de la ley para acabar con las asincrónicas situaciones entre nuestras diferentes provincias.

Hubo un parteaguas cuando en el Discurso de apertura de sesiones el Presidente anunció que enviará su proyecto de ley de despenalización y legalización del aborto, que esperamos conocer con ansiedad.

Sin dudas que se hable en la Asamblea Legislativa del aborto se debe a la enorme lucha que las feministas venimos dando desde hace décadas. Eso no le resta mérito a la visión estratégica del Presidente Alberto Fernandez y sus convicciones que lo llevaron a incorporar a su gabinete feministas en muchos niveles y en los diversos espacios de la Administración Pública, a ser el primer presidente con probabilidad de resultar electo que asumió la defensa de nuestro derecho al aborto en plena campaña electoral y a la rápida firma de la Resolución del Ministerio de Salud del Protocolo para los abortos ya legales.

El derecho al aborto hace años que está en las calles. Más de 100 ciudades de todo el país hicieron pañuelazos y llegaron adhesiones de diferentes puntos del planeta poniendo una vez más la voz de la ciudadanía femenina en la agenda política. El derecho al aborto está en las redes más allá del encierro.

Es una gran emoción para quienes venimos en esta lucha hace más de treinta años la escucha del Estado y la masividad y el compromiso del reclamo organizado intergeneracional en trasversalidad, pluralismo y diversidades. Es también un homenaje a las que ya no están.

Nos sostienen la historia, la densidad de los argumentos elaborados y de las prácticas desarrolladas a partir de estos 34 años de Encuentros nacionales de mujeres (hoy Plurinacionales de mujeres y disidencias) - fenómeno único en el mundo-, 14 Encuentros feministas latinoamericanos y del Caribe y cientos de documentos internacionales que son el producto de nuestra articulación global como sociedad civil en torno a las Conferencias de Población y de la Mujer de Naciones Unidas a lo largo de estos años.

Existe ya un compromiso de diputades y senadores sorores con el movimiento de mujeres de llevar a buen puerto el proyecto de la Campaña. La última versión del proyecto de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal seguro y gratuito que redactamos de manera participativa, recoge los consensos de las diversidades  y fundamentalmente la visión de las personas con capacidad de gestar y los saberes prácticos y teóricos de quienes están en el día a día del acompañamiento a quienes pasan por esta situación tanto como de las académicas feministas de las más diversas disciplinas.

La decisión política del Presidente Fernandez completa las condiciones que en general han acompañado la sanción de este tipo de leyes: movilización popular, transversalidad en las alianzas parlamentarias que las sostienen y voluntad del Poder Ejecutivo. Así lo logramos con las leyes de divorcio y equiparación de los hijos matrimoniales y extramatrimoniales en los 80, con las leyes de cupo en los noventa, al iniciar este siglo con las leyes de procreación responsable y salud reproductiva y en la última década con las leyes de matrimonio igualitario, identidad de género y la de paridad en los cargos electivos.

Llegó la hora. En este mes de la Salud de las Mujeres, en momentos en que cruje el planeta por el virus que viene a problematizar nuestras desaforadas formas de consumo y producción, en tiempos en que crujen las democracias en América Latina porque muchos de sus gobiernos someten a sus pueblos a ajustes estructurales y pagos de deuda impagables contra la voluntad popular, que importante será hacer lugar a esta genuina expresión de la democracia participativa y del movimiento feminista, en particular, ratificando nuestra condición de Estado laico y dejando entrar la vida cotidiana al Congreso de la Nación como una de esas excepcionales veces en que esto sucede para mejorarle la vida a muchas y algunes sin perjudicar a nadie. Será ley!


Sobre la autora

María José Lubertino es profesora de Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presidenta de la Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos (ACDH) y diputada nacional (mandato cumplido).

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